Árboles singulares de Montalbán: el “nogal pecano” de Tentecarreta.

f3584334-0bff-4eed-987e-cee7b6420975

También conocido como “nogal americano”, este gran árbol se encuentra situado en el pago rústico de Tentecarreta, al este de Montalbán y a un kilómetro y medio aproximadamente del casco urbano de nuestro pueblo. El pago de Tentecarreta es uno de los más conocidos de Montalbán, por su catacumba y sus restos arqueológicos, por sus fértiles tierras, por sus sabrosas naranjas, por su abundante agua de excelente calidad, así como por su paisaje quebrado y de gran belleza, y a todo lo dicho habría que sumar que posee un ejemplar de nogal pecano de grandes proporciones al que merece la pena dedicar una entrada del blog. 

50b113a5-6155-4055-bfaa-0d2d15a68105

Se trata de un Carya Illinoinensis, también conocido como Nogal Pecano, y es originario del sudeste de Estados Unidos. Estos árboles producen unas nueces que son muy apreciadas, por lo que se cultiva en muchos países a lo largo del mundo. El árbol que nos ocupa tendrá entre 60 y 70 años aproximadamente y ha crecido exponencialmente gracias a que está situado al pie de un buen venero de agua (justo al lado de la catacumba), siendo sus medidas aproximadas en la actualidad de 18 metros de altura, 2 metros de circunferencia de tronco a ras de suelo y una anchura de copa que supera los 15 metros. Su porte es realmente impresionante, pero lo sorprendente es que estos árboles pueden llegan a medir el doble de lo que mide éste, ya que pueden superar los 40 metros de altura. Hay que aportar también que este árbol se encuentra actualmente en perfecto estado de conservación y con un aspecto muy saludable, gozando de un verdor muy llamativo y no teniendo síntomas de ningún tipo de enfermedad.

31694537-43aa-4d4a-9662-3ddf19f67d7a

Para terminar hay que añadir que su fruto es la “nuez pecana”, la cua es de un color más oscuro y más fina y alargada que la del nogal común, siendo muy sabrosas sus nueces, como yo mismo he podido comprobar y degustar. Espero que esta pequeña entrada del blog sirva para descubrir este singular árbol a muchos montalbeños que estoy seguro desconocen su existencia.

nuez pecana_big-kx1G-U50163178101ZnD-624x385@Diario Sur

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Breves apuntes sobre las fuentes y manantiales más destacables de Montalbán.

210bc524-26ca-439d-87aa-12a63e12b271

Bocamina de la Alameda

En el término municipal de Montalbán han existido desde tiempo inmemorial manantiales y fuentes que han servido de suministro de agua para las personas, la ganadería, la agricultura y otros quehaceres diarios. En esta entrada del blog voy a dar unas pequeñas pinceladas acerca de aquellas que considero más importantes. Para ello, aportaré información sobre su historia, su toponimia y algunas curiosidades más. Espero que al lector le guste esta entrada y la disfrute lo mismo que yo lo he hecho mientras investigaba y escribía.

 

Albercas de Tentecarreta:

El pago de Tentecarreta, situado a 1,5 km. aproximadamente al este del pueblo, es uno de los más conocidos de Montalbán sin lugar a dudas, por su catacumba y restos arqueológicos, por sus fértiles tierras, por sus sabrosas naranjas, por su abundante agua de excelente calidad, así como por su paisaje quebrado y de gran belleza. Al visitar el pago de Tentecarreta con la intención de recabar información para esta entrada del blog tuve la gran suerte de encontrarme con uno de los propietarios de tierras en aquel lugar, Gabriel González Muñoz, que hizo de improvisado cicerone y al que agradezco su amabilidad. Su familia tiene el privilegio de ser dueña de un pilón y tres albercas que allí hay, a cada cual mas antigua e interesante, y que paso a detallar someramente:

ca6dffec-6956-4afa-921d-802d5d8db4ffPilón: Se trata de un pilón de 1,90 m. x 2,57 m. Este pilón es el que se encuentra a más altura y en el primero que se almacena un agua cristalina. Junto al caño hay un vaso para beber y probé por mí mismo el exquisito sabor de estas aguas, debido a su paso y filtración por estos cerros arenosos del pago de Tentecarreta.

 

b2cacfef-2078-4690-83d2-37422f2d24e4Alberca-Lavadero: Se trata de una gran alberca-lavadero que está justo por debajo del pilón que se dijo antes. Es cuadrada y tiene aspecto de ser muy antigua. Sus medidas son de 4 m. x 4 m. aproximadamente. A esta alberca venían las mujeres de Montalbán a lavar la ropa, después la tendían al sol en unos tendederos cercanos, y una vez seca era recogida y llevada de nuevo al pueblo.

 

8351ba72-b6ac-4f27-9584-fa68d7ceb628Alberca de los Muertos: Se trata de otra hermosa alberca-lavadero de forma rectangular, siendo sus medidas de 6,30 m. x 4,80 m. Está situada por debajo de la anterior. Sin embargo esta alberca tiene una historia muy especial que le da el nombre por el que es conocida. Y es que cuando alguien fallecía y se podían aprovechar sus ropas, se lavaban aparte en esta alberca para no mezclarlas con la ropa de los vivos, que se lavaba en la alberca-lavadero anterior, situada a más altura. Esta costumbre, que puede parecernos supersticiosa, era algo muy común antiguamente, y en cierto modo es comprensible, por el miedo ancestral a las enfermedades que ha acompañado al hombre desde tiempo inmemorial.

26cfb208-c970-4631-a6f6-99e9dd5ed1f1Alberca de bañarse: Preciosa alberca octogonal de un diámetro aproximado de 5,30 m. y cuyos ocho lados miden 2,30 m. cada uno. Los montalbeños usaban esta alberca para bañarse y aprender a nadar cuando en nuestro pueblo aún no había Piscina Municipal. Con respecto a este hecho hay una anécdota muy simpática, ya que por lo visto era una mujer mayor la encargada del cobro a los bañistas, los cuales debían pagar medio real o un real respectivamente dependiendo de si tenían la “pilila” blanca o negra, es decir, dependiendo si eran niños o ya hombrecitos, y como algunos picaruelos querían pasar por niños para pagar menos, esta mujer y sin cortarse lo más mínimo les decía: “venga, bájate el bañador que compruebe yo si tienes que pagar por pilila blanca o negra”.

Con respecto a la toponimia del pago de Tentecarreta, hay que decir que estamos ante un nombre muy bonito, original y además único en España. El topónimo se divide en dos partes claramente diferenciadas; “tente” y “carreta”. “Tente” hay que entenderlo como una contracción de “sostente” o de “detente”, de “sostener” o “detener”, y “carreta” pues todos sabemos lo que es; un carro tirado por bestias. Creo que la explicación al por qué se le dio ese nombre es porque por allí discurre el antiguo camino de Montalbán a Montilla y el terreno es muy quebrado, por lo cual las carretas pasarían por este lugar con no pocas dificultades.

Pilar de la Huerta de Dios o Fuente del Pilar:

060d77eb-5cd3-4983-880b-614dc7d26fb5

Fuente y pilar muy antiguos que están situados en el pago de la Huerta de Dios, también denominada popularmente como la Huerta del Pilar, cerca del Instituto de Enseñanza Secundaria “Maestro Eloy Vaquero” y de la zona polideportiva de Montalbán. En fechas recientes ha sido remozado de forma muy positiva y se ha recuperado su aspecto primigenio. Presenta un gran pilar cuyas medidas son 20 m. x 2,50 m. aproximadamente, al que vierten dos caños situados de manera asimétrica en el frontal. En este paraje, que cuenta con buenas sombras y con agua, los montalbeños celebramos cada 15 de mayo la Romería de San Isidro Labrador. Su topónimo es evidente, al ser un pilar sito en el pago mencionado de la Huerta de Dios. En cuanto a éste último topónimo (Huerta de Dios), está claro que el origen principal es que en aquella zona de nuestro término existían huertas, pero se desconoce de dónde puede provenir esa terminación “de Dios”, aunque sí que sabemos que en la Fuente de la Piscina (de la que hablaremos seguidamente) existió hasta no hace muchos años un escudo de piedra caliza justo encima del caño de la primera alberca, y en él estaban grabados un cáliz del que salía una oblea (hostia), símbolos del Santísimo. Desgraciadamente este escudo no se ha conservado. Desconozco si el mismo tendrá algo que ver para que en su día se llamase a aquel lugar la Huerta de Dios.

 

Pilar y alberca-lavadero de la Huerta de Dios o Fuente de la Piscina:

Fuente_de_la_Piscina_-_Montalbán_de_Córdoba

Situado en el mismo pago que se citó anteriormente, muy cerca del Instituto de Secundaria “Maestro Eloy Vaquero” y de la zona polideportiva de Montalbán. También es conocida popularmente como la Fuente de la Piscina, debido a que se halla dentro del recinto de la Piscina Municipal, la cual se encuentra a escasos 50 metros y siendo además este manantial el que la surte de agua. Esta fuente y su alberca eran usadas antiguamente como lavadero público. En la actualidad se encuentra en muy buen estado de conservación, al haber sido remozado completamente no hace muchos años. En cuanto a su topónimo, al igual que el anterior está relacionado con el pago de la Huerta de Dios, del que ya se mencionó que se refiere a las huertas que aquí había, y la coletilla “de Dios” posiblemente tenga su origen en un escudo de piedra caliza que había colocado en esta fuente que nos ocupa y que representaba los símbolos del Santísimo; un cáliz y una oblea.

Fuente_de_la_Piscina_-_Montalbán_de_Córdoba_003

Presenta un solo caño que vierte a una pila rectangular que vierte su agua por un regajo a otra pila rectangular mayor, el agua de esta alimenta una especie de estanque en los que hay numerosos peces. La fuente se compone de un frontón de ladrillo situado en su extremo oriental que consta con una pilastrilla, en forma de caseta, para la salida del agua y dos frontones triangulares superpuestos. El caño que sale de la pilastra de ladrillo, por su cara oeste, vierte en un pilar de planta cuadrangular de 2.20 x 1.90 m. y 80 cm. de altura, en cuyos lados mayores (norte y sur) el pretil aparece inclinado formando lavadero. Por el muro oeste, y a través de un caño abierto en su parte superior, el agua pasa a un segundo pilar de planta rectangular, de 6 x 2.60 m. e igual altura que el anterior, que igualmente tiene el pretil de sus lados mayores en talud formando lavadero. Desagua por su extremo oeste, por un caño situado en la parte inferior del pretil, vertiendo en un estanque octogonal de carácter decorativo. Unos 40 m. al este aparece una arqueta que forma parte de la conducción que aporta el agua a la fuente y que debe bajar desde la colina situada a oriente del conjunto. La información de este último párrafo ha sido extraída de la página web conocetusfuentes.com.

Pilar del Cambrón:

7c7a0c95-a023-4129-ab58-7b2602641fff

Pilar muy antiguo situado al sur del pueblo y junto a la antigua Vereda de Málaga, una importante vía de comunicación que pasaba por Montalbán y unía las capitales de Córdoba y Málaga. También está muy cerca de la carretera A-3133, que une Montalbán con Puente Genil. En la actualidad presenta un buen estado de conservación, habiendo sido remozada y adecentada también la zona donde se halla el pilar en cuanto a su firme y a dotarlo de arbolado de sombra. Este pilar da nombre al pago rústico homónimo y al tramo de la citada Vereda de Málaga que por allí discurre, siendo nombrada en esa zona como Vereda del Cambrón. En cuanto a su toponimia, el cambrón es un arbusto de la familia de las Ramnáceas, de hasta 4 metros de altura, con ramas divergentes, torcidas, enmarañadas y espinosas, hojas pequeñas y glaucas, flores solitarias blanquecinas y bayas casi redondas que pueden ser usadas como laxante o purgante. Es posible que antaño hubiera un cambrón en las inmediaciones o junto a dicho pilar, aunque tampoco es descartable que el topónimo pueda estar relacionado con el apellido Cambrón. De pequeños, recuerdo que por una mezcla de ignorancia y picardía le llamábamos “Pilar Cabrón”. Para terminar me gustaría añadir un dato curioso que me contaron hace tiempo y que me sorprendió y me resultó muy interesante, y es la relación que tiene el Pilar del Cambrón con los fenómenos paranormales o como mínimo de naturaleza extraña. Al parecer, y según decían los aguadores, cuando se venía la noche y empezaba a oscurecer se oían ruidos extraños o voces que los desconcertaban y azoraban. Puede que simplemente fueran el viento y los desniveles del terreno los que producían esos efectos sonoros de forma natural, pero la cuestión es que a la gente no le gustaba que le cogiera la noche en el campo en aquella zona debido a las historias que contaban los citados aguadores.

Se compone de una alcuba de 2 metros de altura emplazada al norte del conjunto. Cerca del ángulo noroeste, de la pared sur de la alcuba sale una pilastra de planta rectangular de cemento que protege el caño que conduce el agua hasta el pilar. En esa misma pared se conserva la inscripción, pintada en negro sobre la cal, “Pilar del Cambrón. El agua para el ganao y los árboles para dar sombra”. El pilar es, sin duda, la parte más importante del conjunto pues se trata de una construcción de sillería, con llagueado de las juntas, de planta rectangular y dimensiones de 9.30 m. x 2.80 m. Está rematado en sus ángulos por bloques de piedra labrada en forma semicircular que actúa de adorno y contrafuerte. Desagua por el lado este, donde cuenta tanto con un orificio circular en la parte baja del muro como un rebaje en el pretil. La información de este último párrafo ha sido extraída de la página web conocetusfuentes.com.

Pilar del Prado:

El Prado

Fuente y pilar muy antiguos que existen en el cortijo y pago del Prado, al sureste de Montalbán y cerca de la carretera CO-5211, que une Montalbán con Aguilar de la Frontera. Este pilar ha debido servir tradicionalmente para el abastecimiento de la población y de las caballerías, en relación con el camino donde está ubicado. En cuanto a su toponimia, un prado es un terreno en el que se deja crecer o se siembra la hierba y el forraje como pasto para el ganado. Este pago con toda seguridad recibió este nombre debido que desde tiempo inmemorial tuvo una gran actividad ganadera además de agrícola. En él se criaban grandes vacas “de carne”, era una imagen muy típica de aquel pago el ver las vacas pastando. En la actualidad ya no hay ganado en “El Prao”, que es como lo llamamos los montalbeños. Por varios documentos antiguos sabemos que antiguamente este pago se llamaba Prado de Hazamaymón, además para reafirmar lo muy antiguo que es el topónimo, hay un documento de la Casa de Aguilar de principios del siglo XVI en el que se describen las posesiones territoriales de Montalbán, y se puede leer lo siguiente: Datos de propiedades territoriales de Montalbán (Casa Aguilar-Priego): Haza de Córdoba, Haza de Fuente el Abad, Haza de Maymón, Haza del Pozuelo de Fernán Alonso y Haza de Matacheles. Por tanto podríamos concluir que antiguamente este pago se llamaba Prado Haza de Maymón, y que con el pasar de los años se quedó simplificado a El Prado a secas. Como curiosidad podemos aportar que tradicionalmente los montalbeños han dicho en broma que quien bebía las aguas del pilar del Prado se volvía tonto.

Presenta un pilar de amplias dimensiones. El agua se vierte a una pequeña pileta y esta a su vez vierte sobre el pilar principal, el agua pasa a un canal que la eleva a una especie de alberca redonda por donde pasa al arroyo. El agua llega a la fuente desde el oeste, a través de una canalización subterránea que antes era de atanores de cerámica y hoy de PVC, que la trae desde el nacimiento del venero situado en la parte septentrional de la sierra Caramolos. Durante los últimos veinte metros de su recorrido la conducción discurre sobre la superficie, protegida por un muro de ladrillo. Vierte en una pileta, edificada también en ladrillo, que tiene unas dimensiones de 1.60 m. x 1.40 m. al exterior y de 90 cm. x 60 cm. de hueco y con 70 cm. de profundidad. Comunica, por su muro este y a través de un canalillo labrado en su parte superior de 15 cm. x 80 cm., con un extenso pilar abrevadero de planta rectangular, de 10.50 m. x 2.60 m. y una altura de 60 cm aproximadamente. Está construido en ladrillo y va reforzado mediante contrafuertes de piedra situados tanto en cada uno de sus ángulos, como en sus lados mayores (dos en cada lateral). El agua evacúa por un rebaje en el pretil del muro este y sale por un canalillo angosto que, sobre el terreno, la conduce hasta otro pilar abrevadero de grandes dimensiones (más largo pero más estrecho), con planta rectangular de 11.90 x 1.30 m.; tiene pretil de ladrillo y está enrasado con el terreno, contando con una profundidad de unos 35 cm. Este segundo pilar desagua también por su extremo este por medio de una piletilla desde la que el agua continua por un canalillo de ladrillo de 16 m. de longitud hasta dar en una alberca circular de 5 m. de diámetro y de ahí desagua, de manera definitiva, por un rebaje situado en la parte noroeste hacia un arroyo cercano. La información de este último párrafo ha sido extraída de la página web conocetusfuentes.com.

Pilar-lavadero de la Huerta del Melero:

491f0e79-4445-46ea-b8ef-b5f837d18b39

Alberca o pilar que antiguamente sirvió también de lavadero. Está muy cerca de Montalbán, en su parte este y a apenas 300 metros del casco urbano del pueblo, concretamente en el pago de la Huerta del Melero. Se trata de una alberca-lavadero donde iban las mujeres de Montalbán a lavar la ropa, además sus aguas eran usadas también para regar la huerta. Se encuentra en buen estado de conservación, su forma es rectangular y sus medidas son 7,40 m. x 3,80 m. Recibe el agua de una bocamina (mina de agua) cercana y a la que no se puede acceder debido a que los derrumbes del terreno cegaron su entrada, si bien sigue alimentando de agua la alberca. Según me cuentan personas que conocieron esa bocamina, la misma es muy profunda, llegando incluso a alcanzar los cien metros excavados en el cerro. Este pilar-lavadero es de titularidad privada y actualmente está cercado y se siguen usando sus aguas para regar la huerta que hay en las inmediaciones. El topónimo es nombrado popularmente por los montalbeños como “Huerta Melero”. Siempre fue terreno de huertas este pago montalbeño. El “del Melero” puede tener dos orígenes; que algún propietario se apellidaba Melero, cosa que es probable debido a que había personas con este apellido en Montalbán (aunque a día de hoy ya no), o que en aquel lugar existieran colmenas de abejas y hubiera uno o varios meleros o mieleros (apicultores) que se ocupaban de ellas. La Huerta de Melero era conocida antiguamente también como Huerta de las Zorreras o simplemente las Zorreras, si bien este topónimo ha caído en desuso.

Fuente del Mansegar:

21355165Master

Situada al noreste de Montalbán, no muy lejos del casco urbano y muy cerca del Cementerio Municipal. Está ubicada en el pago del mismo nombre, El Mansegar, y así se llama también un arroyo que nace en sus inmediaciones y discurre en dirección sur. Junto a esta fuente hay una pequeña y bonita alameda, donde a principios del verano todavía es posible ver luciérnagas. En cuanto a su toponimia, un “mansegar” sería un lugar donde abunda la “mansiega”, que es el nombre popular de la “Carex Flacca”, la cual es una hierba rizomatosa que crece en prados y bosques suficientemente iluminados de parte de Europa y norte de África. Es de suponer que esta hierba era muy común allí, lo que podría haber dado lugar a que se le pusiera ese nombre. Como curiosidad, y en relación con este topónimo, podemos añadir que en la vecina localidad de La Rambla existe un arroyo llamado Mansegoso, y que seguramente su nombre también tiene su origen en la mansiega.

Consta de una pilastra de ladrillo de planta cuadrada, de 40 cm. de lado por 90 cm. de altura, rematada por una esfera. El caño de agua está situado en la cara sur y vierte en un pilar de ladrillo circular de 3 m. de diámetro y 50 cm. de altura en cuyo centro se sitúa la pilastra descrita. Este pilar se encuentra en un terreno algo deprimido respecto del entorno y enmarcada por un recinto de ladrillo moderno. Unos 30 m. al noreste aparece la alcuba de la fuente, un edificio de ladrillo rematado por bóveda de medio cañón. La información de este último párrafo ha sido extraída de la página web conocetusfuentes.com.

Fuente del Soto:

unnamed

Conocida popularmente en Montalbán como la Fuentecita del Soto. Se trata de una fuente muy antigua que existe al sur del término municipal, a unos 4 km. del pueblo. Se accede a ella por la carretera de Montalbán a Puente Genil (A-3133), en la que al llegar al cruce con la carretera que va hacia El Fontanar y Santaella (CV-267) tomaremos el camino de tierra que sale frente a dicha carretera y que es el antiguo camino de Aguilar a Santaella, y a unos 500 m. encontraremos el cartel de la Fuentecita del Soto. La fuente es una pequeña alcubilla, sin puertas ni cerramiento de ningún tipo y junto a una enorme higuera. Por desgracia actualmente se encuentra colmatada debido a las avenidas de agua a consecuencia de las lluvias. Tradicionalmente esta fuente ha servido para el aprovisionamiento de agua para viajeros y bestias en relación con el antiguo camino de Santaella a Aguilar, donde se ubica, así como para labradores y trabajadores del campo en general. Sabemos que esta fuente montalbeña es muy antigua porque hay varios documentos que así lo prueban, entre ellos cabría destacar uno del siglo XVI en el que la mencionan como mojonera en la división de las jurisdicciones realenga y señorial. En ese mismo documento, el cual consiste en un pleito de lindes, se menciona también que en el entorno de la Fuente del Soto había gran cantidad de álamos. Esta interesante información la obtuve de la tesis doctoral de Javier López Ríder, “Santaella y el suroeste de la Campiña Cordobesa en la Baja Edad Media”. En referencia a su toponimia, nos dice el Diccionario de la Lengua Española que un “soto” es un sitio que en las riberas está poblado de árboles, y está claro que así ha sido siempre el lugar donde se ubica esta fuente junto al camino de Aguilar a Santaella, un lugar con agua y un pequeño arroyo donde abundan los álamos y los olmos, es decir, un soto. En cuanto a su descripción arquitectónica, estamos ante un depósito de planta circular excavado en la roca y al que le entra el agua por el sureste, tiene un metro de diámetro y una profundidad de 40 cm. y está cubierto por una caseta de mampostería, y comunica por el noroeste con un pilar de ladrillo de planta oval, de 2 m. x 1 m., que tiene el pretil a ras del suelo. Evacúa directamente sobre el terreno hacia el arroyo de la Fuente del Soto, al que como vemos le da el agua y el nombre.

Bocamina y poza de la Alameda:

db4f5922-17ff-4362-ae94-c4a36c246002

Se trata de una antigua mina de agua que existe al oeste del pueblo, muy cerca del casco urbano, concretamente en el pago de las Barranqueras y en un paraje muy conocido por los montalbeños por su arboleda de álamos negros (olmos) y denominada popularmente La Alameda. Esta mina de agua, llamada también “bocamina”, está excavada en el terreno en una galería horizontal de unos 12 metros de largo por 2,20 m. de altura aproximadamente, obteniéndose agua de ella desde tiempo inmemorial. El agua fluye y por gravedad se dirige hasta una poza situada al pie de la bocamina y excavada al efecto para almacenar el agua, la cual se usa para el riego de una huerta aledaña y también para que beban los animales. La citada poza es de forma rectangular y mide más o menos 7 m. x 4 m. En cuanto a su toponimia, nos dice el Diccionario de la Lengua Española que una “bocamina” es la entrada a la galería o pozo de una mina, mientras que de la palabra “poza” refiere de forma genérica que es una concavidad en la que hay agua retenida. Esta fuente de agua se encuentra en manos privadas en la actualidad. En esta poza abundan las ranas y otros animales acuáticos y recuerdo que siendo niños nos íbamos allí a jugar y a cazarlas. El entorno de la bocamina y la poza, y de la Alameda en general, es muy bonito por hallarse en una zona abrupta donde se mezclan los olmos, las higueras bravías, las zarzas y otras plantas en una fronda muy singular, existiendo también fauna salvaje como ginetas, abejarucos, lagartos, comadrejas, serpientes, autillos y muchos otros pequeños animales. Debido a que este paraje en ciertos lugares resulta umbrío y misterioso ha estado relacionado siempre con varios personajes de la “mitología montalbeña” (por llamarla de alguna manera), como son la “Cabrilla Coja”; a la que ya dediqué una entrada del blog y que al parecer sería una especie de cabritillo cojo que se aparece y asusta a los que pasan por aquel lugar al anochecer y que a su vez se usaba para asustar a los niños, el “Duende de la Alameda”; que sería un duende que habita y se esconde en lo más recóndito de este paraje y el “Culebrón de la Alameda”, la cual sería una serpiente de enorme tamaño que vive también en estas frondas y que al parecer habría sido vista en algunas ocasiones, causando asombro y temor al “afortunado” que se topara con ella. Todos estos seres fantásticos dan a la Alameda un aire enigmático que la convierte en un lugar muy especial desde mi punto de vista, y no debe extrañarnos nada que estas historias hayan surgido del acervo popular relacionadas con un lugar tan cercano al casco urbano pero que conserva parte de su vegetación boscosa autóctona, manteniéndose como una pequeña “joya verde” junto a Montalbán.

El Pozuelo:

2d7f213c-227c-42b1-9402-a972e0f442b3

Pozo público muy antiguo y de considerable tamaño (4 metros de diámetro) que existe al sur del casco urbano de Montalbán, al final de la calle Pozuelo, a la que le da nombre. También da nombre a un pequeño parque ajardinado aledaño y a un camino público que desde las inmediaciones de este pozo parte en dirección suroeste hacia el pago de La Laguna. En este pozo, y según me contaba mi abuelo Andrés, muchos niños montalbeños aprendieron a nadar, para ello se ataban con una cuerda alrededor de la cintura mientras otro niño sujetaba el otro extremo de la citada cuerda, evitando así hundirse. Aplicaban este método hasta que conseguían dominar la técnica natatoria. Junto a este pozo siempre ha existido un pequeño pilar que servía de abrevadero para las bestias, siendo el actual de forma rectangular y de un tamaño aproximado de 3,20 m. x 1,50 m. Actualmente el pozo se encuentra tapado y cerrado con dos puertas; una lateral y otra en el techo que tapa el brocal. En cuanto a su toponimia, queda claro que “pozuelo” es un diminutivo de “pozo”, aunque en este caso el nombre podría entenderse como algo contradictorio, ya que este pozo no es pequeño precisamente. Siguiendo con la toponimia, me gustaría aportar que por un documento del año 1505 perteneciente a la Casa de Aguilar-Priego, sabemos que entre las posesiones territoriales de Montalbán se encontraba una denominada Haza del Pozuelo de Fernán Alonso”. Aunque hasta ahora no se ha podido probar documentalmente, podría ser que el Pozuelo actual fuera el mismo que menciona el documento de 1505, lo que demostraría lo muy antiguo que sería este topónimo y por tanto este pozo. En cuanto a la identidad de ese Fernán Alonso, y aunque también resulta muy difícil de demostrar, podría tratarse de Fernán Alonso de Montemayor, esposo de Beatriz Fernández de Córdoba “Señora de Montalbán”, la cual intentó repoblar nuestro pueblo en el año 1450 con escaso éxito.

Pozo de los Cochinos:

20171002_122221

Este pozo es de titularidad municipal y hoy en día se encuentra con su brocal tapado y cerrado con una puerta. Está situado al sur del casco urbano montalbeño, a apenas un kilómetro, junto a la Vereda de Málaga y cerca del Pilar del Cambrón, formando parte de los abrevaderos que tenía aquella zona como descansadero de ganado aledaño a la vereda citada, que en aquel tramo también recibe el nombre de Vereda del Cambrón. En las inmediaciones de este pozo tiene su inicio el “partidor del Pozo de los Cochinos”, que es un camino o senda que sirve de división de tierras en el cercano pago de La Laguna. El origen del nombre está en que los cochinos bebían del agua de este pozo, bien porque su brocal fuera más bajito o porque se derramara o manara el agua hacia afuera y bebieran de la misma junto al pozo.

Pozo Redondo:

fbe7e4b5-ae75-4d44-a76c-1a5b172a8a79

No muy lejos del anterior, apenas a doscientos metros al norte del Pilar del Cambrón y en un paraje conocido como Las Zorreras, se halla el Pozo Redondo. Está situado también al sur del casco urbano de Montalbán y forma parte de los abrevaderos y pozos que se ubicaban en esa zona aledaña a la Vereda de Málaga. Es éste también un pozo de titularidad municipal y actualmente se encuentra tapado y cerrado con una puerta. A unos 30 metros al oeste y aledaña a este pozo, había una alcuba a modo de construcción de ladrillo rematada por bóveda de medio cañón, la cual tenía un arca de agua a la que se accedía bajando unas escaleras y que estaba abierta para que la gente accediera a ella. A día de hoy no existe la citada alcuba. En cuanto al origen del topónimo, lo más seguro es que esté en relación con la forma circular del pozo, sin embargo como esta teoría no está totalmente probada, tampoco se debería descartar la posibilidad de que su nombre esté en relación con el apellido Redondo, aunque que yo sepa, este apellido nunca ha existido en Montalbán.

Pozo del Prado Albán:

446813d0-8005-4194-a56c-a85343f52d89

Pozo muy antiguo que existe en el pago rústico montalbeño denominado Prado Albán. Se ubica al oeste de Montalbán, a 1,5 km. del casco urbano aproximadamente y junto a un camino también llamado de Prado Albán. En sus inmediaciones recoge sus primeras aguas un pequeño curso de agua llamado arroyo o albina de Prado Albán y que desemboca en la Acequia de la Laguna. El pozo está tapado y tiene una compuerta que da acceso al mismo. Este pozo está en manos privadas en la actualidad, si bien desde tiempo inmemorial ha servido para abastecer de agua a las personas y animales que pasaban por el citado camino. Antiguamente junto al pozo había un pequeño pilar que servía de abrevadero, aunque hoy en día no está. Con respecto a su toponimia, y aunque “Prado Albán” (prado albano) significaría “prado blanco”, todo parece indicar que este nombre sería una contracción de “Prado de Montalbán”, evolución de la palabra que no debe extrañarnos lo más mínimo y que ha ocurrido con muchas otras, por ejemplo en el cercano pago de Robabotas, al que los montalbeños llamamos “Rebotas”. Por otro lado, gracias a la tesis doctoral de Javier López Ríder “Santaella y el suroeste de la Campiña Cordobesa a finales de la Edad Media” sabemos que esta zona del término municipal de Montalbán formó parte de una dehesa para ganadería durante el siglo XV y quizá antes, por lo que muy posiblemente el nombre de “Prado Albán” esté relacionado con este hecho, ya que según el Diccionario de la Lengua Española un “prado” no es otra cosa que un terreno destinado a pastos para el ganado. Los montalbeños nombramos al pago donde se ubica este pozo como “Praoalbán”.

Publicado en Sin categoría | 6 comentarios

Origen de los nombres de los pueblos de la Campiña Sur Cordobesa.

unnamed

Los once municipios que conforman la comarca de la Campiña Sur Cordobesa son los siguientes: Aguilar de la Frontera, Fernán Núñez, Montalbán, Montemayor, Montilla, Monturque, Moriles, Puente Genil, La Rambla, San Sebastián de los Ballesteros y Santaella. A continuación dejo unas breves pinceladas sobre los orígenes de sus nombres, los cuales son unos topónimos muy variados y desde mi punto de vista muy bonitos, interesantes y cargados de historia.

 

 

plaza-de-san-jose

Aguilar de la Frontera: Son cuatro los nombres que ha tenido este antiguo e importante pueblo a lo largo de la historia; en época ibero-romana se denominaba Ipagrum, durante la dominación musulmana fue llamado Poley o Bulay, tras la reconquista se cambió de nuevo su nombre a Aguilar y durante un corto periodo de tiempo, en el siglo XIV, fue llamado Monterreal por dictamen del rey Pedro I “el Cruel” y como “castigo” a la rebelión de uno de los señores de Aguilar, sin embargo este nombre no cuajó y volvió a llamarse Aguilar nuevamente en poco tiempo. Centrándonos en el topónimo actual, el nombre de Aguilar le fue dado tras la reconquista cristiana. Fue el monarca Fernando III “el Santo” quien la reconquistó a los moros en el año 1240. El primer gobernador cristiano fue un portugués procedente de una familia toledana, Gonzalo Yáñez d’Ovinhal, que la recibió en forma de Señorío de Aguilar. D. Gonzalo era hijo de Juan Gómez d’Ovinhal, rico-home de Portugal, y de María Pérez de Aguilar, hija de los señores de la villa de Aguiar en Portugal. Ya con Alfonso X es cuando la población pasa a denominarse Aguilar, nombre que proviene, como hemos visto, de la familia de la madre de don Gonzalo Yáñez d’Ovinhal, en definitiva del Aguiar portugués. Hay que decir que el significado de la palabra “aguilar” sería el de un lugar donde abundan las águilas. Finalmente, en 1842, se le agregó el calificativo “de la Frontera”, debido a su cercanía a la frontera con el reino nazarí de Granada durante la Baja Edad Media. El gentilicio de este municipio es “aguilarense”, “aguilareño-a” o “ipagrense”.

 

 

qrfernan-nunez-palacio-ducal-de-fernan-nunez-135408-med

Fernán Núñez: En época ibero-romana la zona donde hoy se asienta Fernán Núñez perteneció al territorio de la antigua e importante ciudad de Ulia, la cual abarcó un amplio territorio entre los términos municipales de Fernán Núñez y Montemayor. Posteriormente, durante la dominación musulmana, este territorio se encontraba dentro la cora (demarcación territorial) de Córdoba. Durante la reconquista, en el 1240, estos territorios fueron tomados por las tropas del rey Fernando III. Uno de los capitanes que participó en estas acciones bélicas fue Fernán Núñez de Témez (de origen gallego) el cual se apoderó de una de las torres defensivas musulmanas que había en esta parte de la campiña, en concreto la torre de Aben Hana, a la que dio su nombre. El capitán Fernán Núñez de Témez inicia el tronco familiar de los Fernández de Córdoba andaluces. Esta torre fue el germen de la actual localidad. Los restos de la torre mencionada aún existen y están integrados en el Palacio ducal, siendo visibles hoy en día. Muy cerca de allí, y también en tiempos de la reconquista, existía otra torre llamada Aben-Cález y de la que quedan algunos restos todavía. Dicha torre, ya en época cristiana, tenía una pequeña población aledaña con su propia parroquia, sin embargo debido a las incursiones y al hostigamiento de los moros del reino nazarí de Granada quedó finalmente despoblada, ya que sus habitantes terminaron por marcharse a vivir a la cercana Fernán Núñez, la cual estaba mejor defendida. El gentilicio de este municipio es “fernannuñense”.

 

 

preparando-vino-en-montalban-de-cordoba

Montalbán: Aunque han aparecido algunos restos arqueológicos, todo apunta a que en la antigüedad no existió ningún asentamiento ni población de importancia en el cerro donde se asienta Montalbán. En época musulmana sí que existió en este lugar una torre vigía, la cual con toda seguridad tendría algún núcleo de población pequeño aledaño a la misma, sin embargo desconocemos su nombre. La historia documentada del pueblo se remonta a finales del siglo XIV, ya en época cristiana, tras la reconquista un siglo antes. Por distintos documentos de finales de la Edad Media sabemos que el nombre de esta localidad se escribía como “Monte Alván”. Estando de acuerdo en que el nombre de este municipio tiene una clara procedencia castellana y por ende latina que significa “monte blanco” (montem albanum, monte albano, monte albán, montalbán), no se ha podido demostrar hasta ahora por qué motivo, en qué momento de la historia o quién dio ese nombre a la localidad. Hasta nuestros días, en Montalbán, se ha dado por buena la “teoría oficial”, la cual afirma que el color de la tierra del cerro (piedra caliza) donde se asentó el caserío, es lo que propició que en su día fuera llamado así, sin embargo, este hecho, a falta de documentación que lo corrobore, no se ha podido probar con total rotundidad, ya que sin ser oscuro el color de la tierra del cerro, tampoco destaca notablemente por su blancura, como sí ocurre por ejemplo en el cercano pago santaellano de “Cerro Blanco”, donde el color de dicho montículo es claramente albo. También existe otra teoría, no probada, que dice que podría ser una transformación o castellanización del nombre de origen árabe-andalusí “amantebec” o “aman-teben”, que vendría a significar “puerto de la paja”. Para poder investigar esta última teoría, sería conveniente sumergirse en bibliografía antigua que trate sobre el momento histórico de la reconquista de la campiña por las tropas de Fenando III a mediados del siglo XIII, intentando averiguar el nombre andalusí que tenía el torreón árabe que existió en Montalbán. También sería muy interesante averiguar los nombres de los caballeros que acompañaban a este rey y que conquistaron esta parte de la campiña, por si alguno se apellidaba Montalbán o era originario de otro pueblo homónimo. Lo que está claro es que en un momento de la historia este lugar recibe un nombre latino, y seguramente fue no demasiado tiempo después de la reconquista cristiana de estas tierras en 1237, en ese momento por alguna razón se le da el nombre actual. Dicho todo esto por tanto estaríamos ante tres teorías o posibilidades para el origen del topónimo: por el color de la tierra del cerro, por transformación de un nombre de origen árabe, o porque algún caballero que participó en su reconquista llevaba ese apellido toponímico o procedía de otro Montalbán. Sin embargo a estas tres teorías hay que sumar otra más, la cual tiene su origen a mediados del siglo XIV y está relacionada con Alfonso Fernández Coronel, que desde el 1350 al 1353 fue dueño del Señorío de Aguilar, al que pertenecía Montalbán. Este hombre recibió el Señorío de Aguilar de manos del rey Pedro I el Cruel al haberse extinguido la línea de sucesión del mismo. Al llegar a Aguilar, Alfonso Fernández Coronel ya tenía varias posesiones y títulos nobiliarios anteriores, entre los que destacaba el de Señor de Montalbán (La Puebla de Montalbán, en la provincia de Toledo), por lo tanto cabe razonablemente albergar la duda de si este pueblo, que en aquel momento apenas serían unas cuantas casas aledañas al castillo-torreón, fue bautizado así por Alfonso Fernández Coronel en honor al título nobiliario mencionado y por ende a la Puebla de Montalbán. Esta teoría sería fácilmente rebatida en cuanto pudiera demostrarse que hay documentos anteriores a 1350 donde ya aparezca el nombre de Montalbán para denominar a esta localidad, cosa que sinceramente desconozco y sería bueno investigar. El gentilicio de este municipio es “montalbeño-a”.

 

MG_1604

Montemayor: En época ibero-romana se denominaba Ulia, y fue una ciudad muy importante en aquel tiempo. Durante la dominación visigoda Ulia sufre un importante declive. Posteriormente, durante la época de dominio musulmán la zona recibe el nombre de Ulyat Kanbaniya (Campiña de Ulia), constituyéndose como uno de los quince distritos agrícolas (iqlim) en que se dividía la cora o provincia de Córdoba. En el año 1233, Fernando III el Santo, que se dirigía hacia Córdoba, manda algunas tropas para que ocuparan el lugar, al que encuentran casi deshabitado y en estado ruinoso, comenzando a denominarse Montemayor a partir de ese momento, posiblemente debido su posición como cota de altura dominante en estos pagos. Tras la conquista de Córdoba en 1236 por el citado rey Fernando III, el municipio pasó definitivamente a manos cristianas, manteniendo el nombre de Montemayor hasta nuestros días. El gentilicio de este municipio es “montemayorense”.

 

 

montilla

Montilla: Existen diversas teorías en cuanto al origen del nombre de este municipio; en el siglo XVIII se atribuía a la contracción de “monte-villa”, otros estudiosos trataron de obtenerlo de Montulia o de Montiella (del árabe Mondelia) y posiblemente fuese la Montilyana citada en los Anales Palatinos de Alhakan II. En la actualidad se opina generalmente que este topónimo es de claras raíces castellanas, ya que aparece por primera vez en la Crónica de Alfonso XI (1333) y en el Libro de la Montería de este mismo monarca, así como en varios documentos de la segunda mitad del siglo XIV, donde es citado siempre como Montiella, del que derivó con el tiempo en el topónimo actual; Montilla. El gentilicio de este municipio es “montillano-a”.

 

 

1533984023_452739_1533985049_miniatura_normal

Monturque: Durante la dominación romana, esta población debió alcanzar gran importancia, como así lo atestigua la gran cantidad de restos arqueológicos encontrados en todo el término municipal y las edificaciones de aquella época que todavía se conservan, lo que avala la hipótesis de la existencia en Monturque y sus alrededores de un prominente y numeroso asentamiento humano, sin embargo aún no ha sido posible determinar cuál fue su verdadero nombre durante ese período. Ya en época musulmana sí sabemos que su nombre era Montiark o Monturk, topónimo del que derivó posteriormente al actual Monturque, siendo citado en aquella época como un castillo o punto fortificado. De tiempos de los moros también hay que señalar como dato muy importante que Monturque es uno de los pocos sitios cordobeses que se nombran en la gesta y romance del Cid, ya que en las inmediaciones del pueblo hubo una batalla entre las huestes del rey moro de Sevilla (comandadas por el Cid) y las del rey moro de Granada, y donde el famoso caballero castellano consiguió una rotunda victoria. Como testimonio de lo anterior existe un lugar cerca de Monturque llamado “la Piedra del Cid”, donde dice la tradición que tuvo lugar la batalla. En referencia al nombre del pueblo, hay que decir que el topónimo Monturque es bastante curioso e interesante, ya que se divide claramente en dos partes; “Mont” y “Urque”, la primera de ellas es claramente latina y significa “monte” (“mons”) y hace mención al lugar elevado donde se encuentra este municipio, sin embargo la segunda parte (“urque”, “urqui” o “urq”) se pierde en la oscuridad de lo antiguo, y aunque hay varias teorías, realmente se desconoce su origen y significado. El gentilicio de este municipio es “monturqueño-a”.

 

 

moriles-parroquia-de-san-jeronimo

Moriles: Moriles nació como municipio independiente a principios del siglo XX, por Real Ley de 1 de junio de 1912 firmada por el rey Alfonso XIII. Anteriormente fue una aldea llamada Zapateros que pertenecía a Aguilar de la Frontera. La génesis de esta aldea está en las primeras décadas del siglo XVIII con la construcción de cuatro lagares y una capilla a la Virgen de la Salud en el denominado Llano de los Zapateros, que contaba con una fuente del mismo nombre. El topónimo “Zapateros” posiblemente se deba a la gran cantidad de insectos del orden de los hemípteros, popularmente conocidos como zapateros, que con toda seguridad abundaban en la fuente citada, aunque tampoco se descarta que el nombre pudiera estar relacionado con el gremio de los artesanos zapateros. Ya en 1912, gracias a las gestiones del diputado del distrito José Fernández Jiménez, se constituye en municipio independiente y adopta el nombre de Moriles, que es el nombre de un pago cercano a la aldea (Moriles Altos y Moriles Bajos), el cual es famoso por la calidad de sus vinos, siendo uno de los trece lagares que existían en aquel lugar. En cuanto al topónimo “Moriles”, sabemos que existe un pago en el término municipal de Lucena (muy cerca de Moriles) que se llama El Moril y posiblemente esté relacionado con el nombre de esta localidad, por lo que “moriles” sería el plural de “moril”, que era el nombre que se daba al lugar, barrio o distrito donde vivían los moros que se habían convertido al cristianismo tras la reconquista castellana de estas tierras en el siglo XIII, los cuales eran denominados popularmente como moriscos. Es decir, un “moril” sería algo parecido a una “morería”, un lugar o barrio donde habitaban los moros. Por tanto, el topónimo “Moriles” vendría a ser el plural de “Moril”, y éste a su vez derivaría de la palabra “moro”. En Aguilar de la Frontera (municipio al que pertenecía la aldea de Zapateros) hubo una comunidad morisca digna de mención, por lo que esta teoría para explicar el origen del topónimo que nos ocupa es bastante razonable. El gentilicio de este municipio es “morilense”.

 

 

Hotel_Las_Acacias_Puente_de_Miragenil_2

Puente Genil: La fundación del Puente Genil actual conllevó el nacimiento también de este topónimo, y ello ocurrió el 10 de diciembre de 1834 gracias a la unión administrativa y demográfica entre la villa denominada Pontón de Don Gonzalo o la Puente de Don Gonzalo, que fue fundada en el siglo XIII por el rey Fernando III en la margen derecha o cordobesa del río Genil, y el pequeño núcleo de población denominado Miragenil, sito en la orilla contraria y perteneciente administrativamente en aquella época a la provincia de Sevilla. De esta forma y de la circunstancia descrita, deriva el sonoro nombre de Puente Genil, en alusión evidente al medio físico que permitía y permite de facto la citada unión entre las dos poblaciones; el puente que atraviesa el cauce del río Genil y conexiona ambas orillas. Por tanto, el topónimo Puente Genil nació de la mezcla entre los nombres Puente de Don Gonzalo y Miragenil. El hidrónimo Genil deriva de Sinyil, pues así llamaban a este río los moros, y éste a su vez de Singilis, que era como lo nombraban en la antigüedad. Al parecer es éste un nombre de origen latino, aunque posiblemente sea una deformación o modificación de un nombre de raíz ibérica, del que por desgracia desconocemos su significado. El río Genil es el séptimo más largo de la península ibérica. El gentilicio de este municipio es “pontanés-a” o “pontano-a”.

 

 

ea4438f2e6a81599f7c652510d4d5f28

La Rambla: En el lugar donde se asienta este municipio hay constancia de poblamiento humano desde muy antiguo. Por los restos arqueológicos hallados se sabe que en época ibero-romana existió allí una notable población, sin embargo, y aunque hay varias hipótesis, no ha llegado hasta nosotros el nombre que tuvo la misma. En época visigoda este pueblo sufrió un declive en cuanto a importancia y población. Durante la dominación musulmana la localidad reverdeció sus laureles y es de esta época de donde proviene su topónimo, ya que los moros la llamaron “Al-Ramla”, que siginfica “el arenal”, derivando finalmente en “La Rambla”. Como dato curioso sobre este topónimo, se debe aportar que el mismo se estuvo escribiendo durante varios siglos en mapas y documentos como “Rambla” a secas, circunstancia que cambió en 1860, cuando se le agregó de manera oficial el artículo “La”, quedando definitivamente como “La Rambla”. El gentilicio de este municipio es “rambleño-a”.

 

 

San-Sebastián-de-los-Ballesteros-9

San Sebastián de los Ballesteros: El municipio fue fundado en 1767 bajo la dirección del ilustrado Pablo de Olavide y con población centroeuropea de origen aleman mayormente. La fundación de esta y otras localidades en las provincias de Córdoba, Sevilla y Jaén fue financiada por el Estado debido al interés del rey Carlos III por fomentar la agricultura y la industria en una zona despoblada y amenazada por el bandolerismo, reforzando de esta forma la seguridad del Camino Real que unía Madrid con Cádiz. En cuanto al origen del nombre del pueblo, hay que decir que el 20 de enero de 1.615 la Compañía de Jesús adquirió la jurisdicción y señorío de unas tierras en este lugar conocidas como “Ballesteros y Gregorio”, de donde se cree que tiene su nacimiento el topónimo de la localidad, ya que al haberse hecho la compra de los terrenos el día de San Sebastián (20 de enero) y siendo su costumbre dedicarle y consagrarle la buena nueva al santo que correspondiera ese día, (según el santoral), si agregamos a esto que este pago rústico era conocido como “Ballesteros”, porque al parecer en este lugar se concentraba o descansaba el cuerpo de ballesteros del ejército de los Reyes Católicos durante la conquista de Granada, da como resultado una teoría bastante razonable para explicar el origen del topónimo “San Sebastián de los Ballesteros”. Como dato curioso se debe añadir que durante los primeros meses tras su fundación el pueblo estuvo a punto de ser denominado “Nueva Atenas” o “Atenas” a secas, existiendo documentos y misivas oficiales que recogen tal topónimo, y el motivo para ello fue que en aquellos días se preveía también la llegada de colonos de origen griego procedentes de Córcega, sin embargo dichas familias finalmente no vinieron a España, por lo que el nombre de Atenas se descartó. El gentilicio de este municipio es “eballense”, y de forma genérica y no oficial, “alemanes”.

 

 

santaella-1

Santaella: Santaella es una localidad que ha estado habitada desde tiempo inmemorial. Hay teorías que sostienen que en época íbero-romana aquí se asentaba la Arcilasis que nombró Ptolomeo, aunque no está probado este hecho. Posteriormente, durante la dominación musulmana, sí que está documentado que recibe el nombre de Shant’Yala o Santayala, que podría derivar de Santa Elia (topónimo de origen cristiano), siendo una población muy importante en esa época en esta parte de la campiña. En 1240 es conquistada por el rey Fernando III, y a partir de este momento recibe ya el nombre de Santaella, aunque en algunos documentos aparece como Santella o incluso Santiella. En cuanto al origen de este topónimo hay diferentes teorías y ninguna está totalmente demostrada, si bien se podría afirmar que la más razonable es la que en su día propuso Francisco Alijo Hidalgo, profesor de la Universidad de Málaga, y que dice literalmente así: “De todo lo expuesto hasta aquí, extraigo la deducción de que el término Santaella (Córdoba), en línea con las opiniones de Nieto Cumplido, al referirse a un nombre preislámico, sea el de San Elías o Santa Elia, que derivaría en época musulmana hacia el de Sant´Yala, cuya constatación por vez primera se da en Al-Idrisí en el siglo XII, siendo castellanizado en el XIII con el nombre de Santa Ella. Debemos tener en cuenta, finalmente, que la “l”+“i” da doble “ll”, según vimos en el obispo de Sigüenza, Ella, entre otros, de ahí que Santa Elia se transformara en la denominación de nuestro topónimo SANTAELLA”. Es decir, la evolución del topónimo podría haber sido Santa Elia-Shantayala-Santaella. El gentilicio de este municipio es “santaellense” o “santaellano-a”.

Fuentes consultadas:

  • Wikipedia

  • Los castillos de Córdoba”, de Mercedes Valverde y Felipe Toledo.

  • Córdoba tierra nuestra”, de Juan Bernier Luque.

  • El reino de Córdoba durante la dominación musulmana”, de Antonio Arjona Castro.

  • Los moriscos en tierras de Córdoba”, de Juan Aranda Doncel.

  • Aguilar Digital. Página de historia (XXIII)”.

  • Moriles en su historia”, blog homenaje a Miguel Estrada Lara.

  • Un pueblo de alemanes en la campiña cordobesa. San Sebastián de los Ballesteros”, de Rafael Vázquez Lesmes.

  • Nota histórica en torno al topónimo Santaella (Córdoba)”, de Francisco Alijo Hidalgo.

Publicado en Sin categoría | 6 comentarios

“MIS LETRAS DE CANTE FLAMENCO”, mi primer libro.

51b+6ARHi0L

Me gustaría compartir en mi pequeño rincón del ciberespacio (al que tengo un poco dejado por cierto), que hace pocas semanas se ha publicado mi primer libro, titulado “Mis letras de cante flamenco”. En este trabajo literario he juntado un buen ramillete de letras de mi cosecha de diversos palos flamencos que domino en cuanto a su cante y toque con la guitarra (dentro de mi capacidad), las cuales creo sinceramente que pueden resultar muy interesantes para llevarlas a la práctica y darles vida más allá de la tinta y el papel. Este libro se lo he dedicado a mi padre, Juan de la Cruz Ruz Cantillo, por haberme inculcado desde niño la afición al cante flamenco y a la música tradicional en general, y también a la Peña Flamenca “Manolo Caracol” de Montalbán, que es una de las peñas con más actividad flamenca de toda España desde hace muchos años y de la que me honro en ser socio. Espero que este libro guste a aquellos que lo lean, yo desde luego he disfrutado mucho escribiéndolo y cantando sus letras. Un afectuoso saludo de Talbanés y prometo intentar sacar tiempo para darle algo más de vida al blog.

41SLD86xjoL

De momento sólo está a la venta en Amazon y en la Peña Flamenca “Manolo Caracol”.

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Breve apunte sobre las lagunas del cortijo de Canillas.

lagunas de Canillas 1945-1946

Vista aérea del cortijo de Canillas y sus dos lagunas. Foto del vuelo americano de 1945-1946

La cortijada de Canillas, aunque en término santaellano, está muy relacionada y vinculada con Montalbán, debido a su cercanía y a que sus propietarios son montalbeños. Por los restos arqueológicos encontrados se sabe que este cortijo fue zona habitada desde la antigüedad, como así quedó plasmado en la tesis doctoral “Santaella y el suroeste de la Campiña Cordobesa en la Baja edad Media”, de Javier López Ríder, donde podemos leer lo siguiente (pág. 331): “Si se atiende a los restos arqueológicos, los resultados son muy numerosos, manifestando que hubo un nivel poblacional importante. En el extenso término de Santaella se han documentado hasta 65 yacimientos adscritos al mundo romano tanto para época Republicana, como para el Alto y Bajo Imperio. Algunos de ellos ya poseían población desde etapas anteriores, e incluso continuarán habitados en los años bajomedievales, como Canillas, Las Canteruelas, cerro de Mingoillán, El Garabato, La Higuera, La Membrilla, El Toril, el propio casco de Santaella y sus inmediaciones, entre muchos otros. En todos ellos aparece gran cantidad de tégulas, cerámicas o ladrillos, la mayoría muy fragmentados”. Durante la Baja Edad Media, Canillas era un pequeño núcleo de población a modo de pequeña aldea acortijada, como lo era también Montalbán en aquellos años. Sabemos que el cortijo de Canillas fue propiedad de la casa señorial del Alcaide de los Donceles, para más tarde pasar a propiedad de Don Pedro de Solier, obispo de Córdoba, aunque parte del mismo (o todo en su conjunto) pasó a manos del Señorío de Aguilar, toda esta información está recogida en la tesis doctoral antes citada de Javier López Ríder, donde en diferentes párrafos podemos leer lo siguiente (pág. 465): “En 1409, doña Inés, mujer de Diego Fernández de Córdoba, alcaide de los Donceles, deja en su testamento a su hijo Martín Fernández, alcaide, todas las propiedades que poseía, entre ellas la heredad de Prados Rubios, El Fontanar, Canillas y la fuente don Tomás, con las tierras que dicen de Torreblanca y con tierras de Juan Gil, alcalde de Santaella, con tierras de Gonzalo de Aguilar y tierras de Martín Fernández, hijo de Ruy Martínez, y con tierras de doña María Gil Carrillo, entre otros”. (Pág. 750): Entre otras familias que se plasmarán más adelante, los señores de Aguilar serán unos de los que posean más propiedades, aunque no los únicos. Por ejemplo, don Alfonso de Aguilar tuvo hasta 20 cortijos en las villas de Santaella y La Rambla. Y en su testamento así lo refleja al citar los siguientes bajo su propiedad: El cortijo y tierras y heredamiento que dicen de la Figuera, que renta cada año 454 fanegas de pan terciado. El cortijo y tierras y heredamiento que dicen la Fuente Felipe, que renta cada año 360 fanegas de pan terciado. El cortijo y tierras del Gascón, que renta cada año 360 fanegas de pan terciado. El heredamiento y tierras que dicen la Dehesilla que renta cada año 444 fanegas de pan terciado. El cortijo y heredamiento que dicen de Canillas que renta cada año 840 fanegas de pan terciado”. (Págs. 752-753): “Del mismo modo, los Solier llevaron a cabo distintas ventas de tierras en la zona de Santaella y La Rambla, como la realizada en 1489 por Pedro de Solier cuando vende a Alfonso de Aguilar 7 yugadas de tierra calma para pan llevar en el cortijo y heredamiento de Canillas por 165.000 maravedíes”.

Croquis cortijo Canillas con las dos lagunas 1951

Croquis del cortijo de Canillas de 1951, donde pueden verse sus dos lagunas.

En cuanto al origen toponímico del vocablo “canilla”, el mismo se remonta a época romano-visigoda, como diminutivo de “canna” (“caña” en latín), y siendo su significado el de una zona donde abundan los pequeños cañaverales, cosa que es del todo probable, ya que en este cortijo existían dos lagunas hasta hace pocas décadas; la “Laguna Grande” y la “Laguna Chica”. Estas lagunas del cortijo de Canillas formaban parte de los pequeños y numerosos humedales que existían en nuestra comarca campiñesa más inmediata, de los que aún se conservan la laguna Tíscar (Puente Genil), la laguna del Donadío (Santaella) o la laguna del Rincón (Aguilar), y por supuesto la laguna Zóñar (Aguilar), mucho más grande y estable en cuanto a su masa de agua y estacionalidad.

Espero que esta pequeña entrada dedicada a las lagunas del cortijo de Canillas haya servido para que muchos montalbeños, sobre todo los más jóvenes, tengan constancia de que existieron, y también para saber un poco más sobre la historia de este cortijo que está tan cerca de nuestro pueblo.

Canillas y Mtb al fondo

Vista del cortijo de Canillas con Montalbán al fondo.

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Información sobre el castillo de Montalbán extraída de la entrevista con Cristóbal González López, el cual conoció el citado castillo.

2684390029_ea1051f61d_b (2)

La citada entrevista fue llevada a cabo en 2014, cuando Cristóbal contaba con 95 años. Por desgracia este hombre falleció poco tiempo después.

Las información sobre el castillo de Montalbán más destacada de aquella amena charla que tuve con Cristóbal es la siguiente:

– Los restos que quedaban del que en su día fue castillo de Montalbán fueron derribados siendo Alcalde del pueblo D. Antonio Torrellas, poco después de terminar la guerra civil, a principios de los años 40. Fue derribado por Moisés Cañete, dueño de la era donde estaban los citados restos, estando los mismos por tanto en manos privadas. El motivo de echarlos abajo fue que los niños se iban allí a jugar y corrían peligro por el desprendimiento de piedras. Desconoce que se hizo con aquellos restos.

– El lugar se utilizaba ya de era estando aún en pie lo que quedaba del castillo, ya que los restos estaban pegados al filo que da a la Huerta Marquitos (hacia el Oeste), si bien se podía pasar andando por detrás y rodearlos. Los restos del castillo se veían perfectamente desde la parte de arriba de la calle Castillo, junto al Ayuntamiento. Dichos restos se utilizaban para asegurar las vigas del chozo que se montaba en el verano para las labores en la era.

– Los restos tenían forma cuadrada, pero le faltaban bastantes piedras, sobre todo de la parte baja de los muros.

– Las medidas que tenía, según Cristóbal, eran aproximadamente unos cinco metros de altura y tres o cuatro metros de anchura por pared.

– Los restos tenían dos agujeros grandes cuadrados en la parte alta de la pared Este, la que daba hacia la calle Castillo.

– El castillo (en este caso sus restos) estaba construido todo de piedra. Dichas piedras eran bastas y de color claro y la mezcla que las unía era de un color tirando al amarillento. Esta afirmación resulta un tanto contradictoria, porque hay otros testimonios que mencionan que también había tapial, puede que en realidad se usaran ambos materiales de construcción en diferentes partes del castillo.

– No recuerda que tuviera almenas en su parte superior ni nada parecido, ni ningún elemento destacable, sí que recuerda que arriba del todo crecían jaramagos y se posaban las cigüeñas. También recuerda que junto al castillo había muladares.

– También recuerda Cristóbal que durante el verano se ponía a la sombra del castillo por la tarde, cuando el sol ya enfilaba hacia el Oeste, siendo su sombra muy fresca.

– Al preguntarle a Cristóbal por el grosor de los muros dice algo que me desconcierta, y es que según él no había muros ni puerta de entrada, sino que era macizo, como un “montón de piedras más o menos organizado”. ¿Estaríamos ante un trozo de lienzo de muralla, restos de algún contrafuerte de la misma, parte maciza de alguna torre u otro o elemento parecido?. Una construcción parecida a lo que detalló Cristóbal podemos encontrarla en el cercano castillo de Dos Hermanas, en término municipal de Montemayor y junto al arroyo Carchena, en dicho castillo aún existe una torre (que da al Este), de la cual se conserva su parte maciza y que servía de base hasta alcanzar la cota del terreno. En cualquier caso esta cuestión habría que contrastarla con otras personas mayores que aún vivan y conocieran el castillo de Montalbán.

En su momento le agradecí a Cristóbal González López su aportación y vuelvo a dejar constancia de mi agradecimiento hoy en esta entrada.

2685207962_dc57c58b2d_b

Restos de la torre maciza en el castillo de Dos Hermanas.

Publicado en Sin categoría | 2 comentarios

25 de agosto de 2018, un día muy especial, hoy vuelve a salir en procesión Nuestro Padre Jesús del Calvario.

1

La última vez que esta imagen religiosa procesionó por las calles de Montalbán fue en 1993, yo tenía dieciocho años y un buen flequillo rubio. Hoy, 25 años después, con cuarenta y tres y menos pelo, tendré el honor de participar en la comitiva vistiendo mi uniforme de gala, la ocasión lo merece sin lugar a dudas. Es muy llamativo que una imagen tan venerada como “El Jesús de los Jesuses”, como popularmente es llamada, salga en desfile procesional en tan contadas ocasiones, cada 25 años, (antes de la modificación de los estatutos sus salidas eran sólo por rogativas o similares), sin embargo este hecho lo hace más singular si cabe y despierta entre los creyentes y muchos no creyentes una particular atracción de fe, de cariño o de curiosidad…, o incluso una mezcla de las tres cosas. De todos es sabido que Nuestro Padre Jesús del Calvario es una imagen muy especial que cuenta con una devoción popular extraordinaria en Montalbán y en otros muchos municipios y lugares de nuestra comarca, como queda probado cada año con la peregrinación de los “Hermanos del Campo” que tiene lugar la noche del 5 al 6 de agosto, celebrando la Transfiguración del Señor y estando Montalbán en feria, celebrada también en honor a Nuestro Padre Jesús del Calvario. Por todo ello hoy, 25 de agosto de 2018, es un día muy grande para nuestro pueblo, para los montalbeños, para los creyentes y en cierto modo también para los que no lo son, pero que pueden ver en esta imagen algo propio, un bien cultural que da vida y personalidad a su pueblo, así lo creo sinceramente. Para terminar esta pequeña entrada me gustaría contar una historia verídica; hace unos años mantuve una interesante conversación con un amigo de un pueblo donde hay muchos devotos de Nuestro Padre Jesús del Calvario, los cuales peregrinan como los Hermanos del Campo antes citados. Pues bien, este amigo mío hace el camino todos los años desde su municipio hasta el Calvario, y hablando de forma distendida sobre varios asuntos salió el tema de la fama de milagroso que tiene Nuestro Padre Jesús, a lo que él en un momento dado de la conversación me interrumpió y me dijo: “Andrés, ¿no te he contado nunca por qué hago cada año el camino hasta Montalbán para ver al Señor?”, a lo que intrigado respondí negativamente. Entonces me relató un suceso que pasó en su familia unos años atrás. Lo que me contó este hombre fue lo siguiente; según él, de niño y chavalillo había hecho la peregrinación con sus familiares hasta nuestro pueblo cada 5 de agosto, sin embargo, al pasar la adolescencia empezó a perder el interés por seguir realizándolo y dejó de peregrinar. Así estuvo diez o doce años o quizá más, sin embargo sus padres y la mayoría de familiares suyos seguían haciendo el camino. Un día de verano, cuando él contaba ya con unos treinta años, un sobrino suyo sufrió un accidente muy grave por un descuido, el niño, de unos 4 o 5 añitos, y que no sabía nadar, se cayó a una piscina en un chalé que su familia tiene y aunque no estuvo mucho tiempo sumergido en el agua fue trasladado al Hospital en estado crítico, y así estuvo durante varios días, luchando el angelito con todas sus fuerzas por sobrevivir y con su familia consternada y en amargo llanto. Pero por suerte, su estado empezó a mejorar hasta que finalmente despertó y se recuperó totalmente y sin ningún tipo de secuela, los familiares lloraban ahora, pero de alegría. Me contó mi amigo, que mientras su sobrino estuvo en coma le rezó a Nuestro Padre Jesús del Calvario y le prometió que si su sobrino se salvaba volvería a hacer el camino cada año hasta el final de su vida. Pero lo más sorprendente vino después. Unas semanas más tarde, estando ya el niño recuperado y en su casa, se reunieron varios familiares para comer juntos, y alguien tuvo la ocurrencia o curiosidad de preguntarle al niño que si recordaba algo de los días que estuvo “durmiendo” en coma, entre la vida y la muerte, y el niño dijo que sí, que sólo recordaba una cosa porque le había dolido, y es que según contó el niño, soñó que iba muy contento con su bicicleta por un camino y se cayó y se hizo daño en una pierna y le dolía mucho, y lloró, pero entonces vino un hombre muy alto, con barba y vestido de blanco y lo consoló y lo curó, le dio un beso y le dijo que no llorara y que cogiera la bicicleta y se fuera para su casa. Cuando el niño contó aquello todos los familiares quedaron en silencio mirándose unos a otros sin saber que decir, atónitos, pero todos estaban pensando lo mismo, abrazaron al niño y lloraron y rieron de puro gozo, porque en su fe, entendían que sin duda el que ayudó al niño en aquel duro trance de su vida no fue otro que Nuestro Padre Jesús del Calvario, al que todos ellos habían rezado e implorado durante aquellos días de incertidumbre. Esa fue la historia, totalmente real, que me contó mi amigo hace unos cuantos años, y que he creído oportuno contarla en un día tan señalado como hoy, que cada uno la interprete como guste y desde el punto de vista que quiera. Espero que hoy sea un día muy grande para los montalbeños, para el pueblo y su comarca y ojalá que dentro de 25 años estemos aquí para poder ver a Nuestro Padre Jesús del Calvario nuevamente por las calles de Montalbán.

7723900830_938a7cfa99_z

Hermanos del Campo peregrinando de La Carlota a Montalbán la noche del 5 al 6 de agosto.

Publicado en Sin categoría | 2 comentarios

Cuando el aullido del lobo aún se escuchaba en la Campiña Cordobesa.

lobo--644x362

No cabe duda que el aullido del lobo es uno de los sonidos que más ha llamado la atención a los hombres desde hace miles de años. El oírlo, normalmente durante la noche, despertaba en nuestros ancestros una mezcla de temor y de admiración que se ha seguido manteniendo hasta nuestros días, en los que este gran cazador sobrevive a duras penas en unas pocas cadenas montañosas de nuestro país. Sin embargo hubo un tiempo, no tan lejano como podríamos pensar, en el cual el lobo poblaba toda la Península Ibérica, incluso aquí en esta campiña nuestra tan domesticada y agrícola actualmente, no hace tanto tiempo la presencia de los lobos era algo habitual. Ni que decir tiene que en aquellas pretéritas fechas la campiña no era como la vemos ahora, sí que en parte estaba ya cultivada, pero aún mantenía un alto porcentaje de terreno que seguía siendo monte, lo que había sido toda la campiña desde hacía miles de años; un inmenso bosque mediterráneo. En aquellas frondas y dehesas, donde por encima de todos los vegetales reinaba la encina, había grandes mamíferos como osos, lobos, ciervos, jabalíes, linces o gatos monteses, prueba de ello es la cita que se recoge en “El libro de la Montería” (siglo XIV) de Alfonso XI, al poder leerse lo siguiente: “…se dice que en los sitios de Monte-Mayor y Montilla estaba la más abundante de jabalíes, osos y otros animales…”.

lobo-iberico

Pero centrándonos en los lobos, que los hubo y muchos en nuestra campiña, una de las mejores herramientas para poder rastrear pruebas de su presencia es la toponimia. En nuestro ámbito campiñés más cercano he encontrado hasta siete topónimos que hacen referencia al lobo (posiblemente haya más). Sin duda el origen de esos topónimos está en la presencia de lobos en aquel entorno. Los enumero a continuación mencionando su ubicación y alguna información más de interés:

Caño del Lobo: Se trata de un pago rústico así denominado que hay muy cerquita de la Laguna Zóñar, hacia el Sur, en Aguilar de la Frontera.

Caño del Lobo (aguilar junto a zoñar).jpg

Fuente del Lobo: Se trata de un cortijo que hay muy cerca de Puente Genil, hacia el Norte.

cortijo Fuente del Lobo.jpg

Cerro del Lobo: Este topónimo está en desuso, habiendo tenido conocimiento del mismo gracias a un mapa del término municipal de Montalbán de finales del siglo XIX. Se trata de un suave montículo que hay al Suroeste de Montalbán, ya en término de Santaella, aunque más cerca de Montalbán que del citado pueblo vecino.

Cerro del Lobo (Santaella cerca de Mtb).jpg

Piedra del Lobo: Se denominaba así a una piedra grande y de color oscuro que había cerca de San Sebastián de los Ballesteros, concretamente en el cruce que une el tramo de carretera donde está la pista de fútbol sala con la carretera de Fernán Núñez. Dicho tramo de carretera se denomina actualmente calle Piedra del Lobo.

Piedra del Lobo, lugar donde estuvo ubicada

Lugar donde se ubicaba la Piedra del Lobo.

Camino del Lobo: También conocido como camino del Puerto del Lobo, es una vereda que sale de El Arrecife (La Carlota) en dirección Sureste.

Cuesta del Lobo: Se trata de un pago rústico que hay cerquita de La Victoria, hacia el Oeste.

Cuesta del Lobo y Camino de Lobo (la victoria y el arrecife).jpg

Valdelobos: Se trata de un pago rústico que hay cerca de La Guijarrosa, hacia el Sureste. También existe el topónimo Vereda de Valdelobos.

Valdelobos, pago y vereda.jpg

Otra indudable prueba de que había lobos en la campiña cordobesa y concretamente en nuestro ámbito geográfico más cercano son los documentos antiguos que han podido llegar hasta nosotros y que mencionan a estos animales como habituales moradores de estos contornos. En la tesis doctoral de Javier López Rider, “Santaella y el Suroeste de la Campiña Cordobesa en la Baja Edad Media”, y en las páginas 571 y 572, al describir los testimonios tomados a varios declarantes en el contexto de un pleito de lindes, refiriéndose a la zona del Toril y La Fuencubierta (a apenas 7 u 8 km de Montalbán) y remontándose el declarante al año 1446, podemos leer lo siguiente: “El último declarante es Juan Gómez Limón, que relata estando en el cortijo de Canillas con su cuñado, que se llamaba Alonso Ruiz del Covo, vecino desta villa, que labraba en el dicho cortijo de Canillas y que una noche con la luna, el dicho su cuñado fué a furtar madera a los dichos cortijos, que llevó consigo a este testigo para que le guardase los asnos por miedo de los lobos que había muchos entonçes (…) en el monte que estaban a mano izquierda del dicho camino, en aquellos cerrillos altos que allí estaban, que había allí buen chaparral gordo…”. Es muy interesante este documento, ya que gracias al mismo sabemos que en esta parte de la campiña, y concretamente en la zona de La Fuencubierta y El Toril, los lobos eran abundantes como mínimo hasta mediados del siglo XV, y tantos había por allí que durante la noche no se podía dejar un borrico solo ni para coger leña, ya que se corría el peligro de que lo mataran los lobos, como ha quedado patente por lo leído anteriormente. Queda claro también por lo manifestado por este hombre que en aquella zona aún se mantenía un destacable bosque de grandes encinas, el cual daría cobijo a todo tipo de animales salvajes.

Como todos sabemos, de aquel bosque mediterráneo que cubría los cerritos campiñeses ha quedado muy poco, aunque todavía se pueden observar en nuestro entorno más próximo chaparros en algunos linderos o algunas encinas solitarias, quizá lo único que quede por estos alrededores que pueda servir para hacernos una idea de lo que era esta campiña serían la Dehesa Tocina, cerca de La Victoria y el Manchón del Navarro en Montemayor, también llamado Cerro de la Pollera.

la dehesa tocina la victoria

Dehesa Tocina.

Espero que esta pequeña entrada del blog haya servido para hacernos reflexionar y ver nuestra campiña con otros ojos, e intentar asimilar lo distinta que ha llegado a ser comparándola con lo que es hoy día. Ahora que se acerca el invierno y apetece estar sentados con las “nagüillas” y el brasero, imagino a nuestros antepasados campiñeses en las noches frías del invierno, sentados junto a la lumbre, contando historias mientras el fuego crepitaba acogedor y en la lejanía aún se escuchaba… el aullido del lobo.

Publicado en Sin categoría | 6 comentarios

Topónimos de origen animal en el término municipal de Montalbán (Córdoba).

20171002_121436.jpg

En nuestro término municipal son varios los nombres de lugares que están relacionados con animales, la mayoría de ellos por la existencia de determinados animales en esos sitios antiguamente o incluso en la actualidad. Los topónimos de origen animal son bastante comunes en toda la geografía española y son muy interesantes porque pueden darnos una idea de la fauna que existía en una determinada zona, sobre todo cuando se trata de topónimos antiguos con nombres de animales salvajes. En Montalbán he encontrado diez topónimos con nombres de animales, algunos de ellos en desuso en la actualidad y que han llegado hasta nosotros gracias a documentos antiguos, es posible que haya alguno más, pero hasta ahora estos son los que he encontrado y que seguidamente pasaré a detallar. Empezaré primero por los seis topónimos de origen animal que aún perduran en la actualidad, para terminar con los otros cuatro que cayeron en el desuso.

Pago y arroyo de Las Primillas: Este pago y su arroyo homónimo se encuentran al Noroeste del término municipal de Montalbán. Reciben este bello nombre debido a la gran cantidad de cernícalos primillas que había por aquel lugar. Hoy día también pueden verse ejemplares de estas aves rapaces, aunque menos.

cernícalos primillas

 

Pago de Valdeconejos: Situado al Este del término municipal de Montalbán y lindando con Tentecarreta. Seguramente en su día fue bautizado con este nombre  por la abundancia de este mamífero lagomorfo (que no roedor) que tanta hambre ha quitado en España desde hace milenios. En la actualidad sigue siendo una zona donde abundan los conejos.

conejoqn

 

Pago de Tabarra: Después de hablar con varias personas mayores y preguntarles por el posible origen del nombre de este pago situado al Sur del Prado, son varias las que me han dicho que al parecer el nombre le podría haber sido dado porque antiguamente había allí muchas “tabarreras” o nidos de “tabarros”. Los tabarros son unos insectos de picadura venenosa, parecidos a las avispas sólo que algo más grandes y muy temidos porque sus picaduras y mordeduras son muy dolorosas. Construyen sus nidos en el suelo. Su nombre científico es Vespula Vulgaris. Antiguamente las tierras se labraban menos que hoy en día, por lo cual los nidos de tabarros eran bastante frecuentes. No pocos son los accidentes que se producían cuando al estar trabajando con las bestias, alguna pisaba un nido de tabarros y estos salían a cientos, enfurecidos, picando a todo lo que se movía e incluso en algunas ocasiones causando la muerte a hombres y animales que no lograban ponerse a salvo.

tabarro y tabarrera

 

Pago de La Mosca: Está situado este pago al Sur de nuestro término municipal, estando rodeado por el Norte por el pago de Las Morras totalmente y lindando al Sur con término municipal aguilarense. No he podido averiguar el origen del topónimo, aunque podría tener relación con la abundancia en su momento de este insecto díptero, bien sea la mosca común o las moscas grandes que pican a los caballos (tábanos), tampoco se puede descartar que esté en relación con el mote o “nombrajo” de algún antiguo propietario.

 la-mosca

 

Pozo de los Cochinos: Este pozo es de titularidad municipal y hoy en día se encuentra con su brocal tapado y cerrado con una puerta. Está situado al Sur del casco urbano montalbeño, a apenas un kilómetro, junto a la Vereda de Málaga y cerca del Pilar del Cambrón, formando parte (junto a dicho pilar) de los abrevaderos que tenía aquella zona como descansadero de ganado aledaño a la vereda citada. El origen del nombre era que los cochinos bebían del agua de este pozo, bien porque su brocal fuera más bajito o porque se derramara o manara su agua hacia afuera y bebieran de la misma junto al pozo.

20171002_122221

 

Poza de los Perros: Se trata de un manantial de agua que existe junto a la carretera de Puente Genil aproximadamente a la altura del Pilar del Cambrón. Este manantial formaba una poza donde bebían los perros, de ahí su nombre.

Cerro de las Ánsares: Topónimo que actualmente está en desuso y que ha llegado hasta nosotros gracias a la tesis doctoral de Javier López Ríder (profesor de Ciencias de la Antigüedad y de la Edad Media en la Universidad de Córdoba), titulada; “Santaella y el suroeste de la Campiña Cordobesa a finales de la Edad Media”. En dicha tesis y en su página 355, al describir las lindes que tenía una dehesa de Montalbán a mediados del siglo XV, dice lo siguiente: “dende la vega, donde la tierra de Sahagún, e de allí yva a dar entre el çerro de Pedro Días e el çerro de las Ansares, e de allí a la Hontanilla de Aguilar…”. El cerro de las Ánsares por tanto estaría junto al Cerro Pedro Díaz (también llamado Cerro Pelitre), por lo que posiblemente se refiera al Cerro de Prado Albán, el cual se encuentra muy cerquita del Cerro Pedro Díaz, discurriendo entre ambos montículos el camino de Montalbán a Santaella. Ambos cerros destacan en el paisaje del Oeste de Montalbán y son muy visibles desde el casco urbano. El origen del nombre de cerro de las Ánsares está sin duda en que en aquel lugar abundaban estas aves cuyo nombre científico es Anser Anser, siendo llamadas también gansos u ocas. Estas aves son migratorias y pasan los inviernos en el Sur de España provenientes del Norte de Europa. No debe extrañarnos que estos animales eligieran esta zona para pasar el invierno o como lugar de parada mientras iban a otro destino como por ejemplo Doñana, ya que en aquella época gran parte de nuestra campiña se mantenía poblada de bosque mediterráneo, y seguramente esa parte del término de Montalbán sería una laguna la mayor parte del año, formando un complejo endorreico que atraería a ese tipo de fauna, desde luego el topónimo de aquel cerro es una prueba de esto que afirmo, y más si tenemos en cuenta que el pago de La Laguna está a apenas unos cientos de metros de allí.

cerro pedro diaz y cerro de las ansares

A la izquierda el Cerro Pedro Díaz, a la derecha el Cerro de Prado Albán, el cual podría ser el antiguo Cerro de las Ánsares.

 

Cerro del Milano: Este topónimo está en desuso y ha llegado hasta nosotros gracias al Catastro de Ensenada (1751), concretamente en la respuesta que describe las tierras comunales que tenía Montalbán en aquella época. En un principio yo desconocía de qué cerro se trababa, sin embargo, indagando sobre este topónimo tuve la gran suerte de que mi buen amigo Manuel Jesús Gálvez Estepa me diera una información muy interesante sobre el mismo. Resulta que él sí que sabía cuál era el cerro del Milano, ya que es propietario de tierras en ese lugar y además había escuchado a su padre mencionarlo en distintas ocasiones. Por ello, gracias a él averigüé que el cerro del Milano se halla no muy lejos del casco urbano de Montalbán, hacia el Este, y formando parte de los pagos rústicos de La Pascuala y Las Viñas, siendo un cerro que se ve muy bien desde la carretera de Montilla, como se puede observar en la foto que adjunto. También me comentó mi querido amigo Manuel Jesús que, según le contaba su padre, el motivo de llamarse así es porque resultaba muy habitual ver milanos volando sobre el mismo, sobre todo al amanecer.

cerro del Milano

Cerro del Milano visto desde la carretera de Montilla

milano real en vuelo buena

 

Huerta de las Zorreras: Al igual que el anterior, este topónimo está en desuso y ha llegado hasta nosotros gracias al Catastro de Ensenada (1751), concretamente en la respuesta que describe las tierras comunales que tenía Montalbán en aquella época. En principio desconocía cuál era aquella Huerta de las Zorreras de mediados del siglo XVIII, sin embargo  investigando sobre este topónimo tuve la suerte de encontrar una información muy interesante en internet que podria servir para saber qué lugar se trataba. Y es que en el Boletín Oficial de la Provincia de Córdoba del 25 de abril de 1986, y en un apartado de Subastas, se menciona lo siguiente: “Parcela de tierra calma, de secano e indivisible, conocida por Huerta de Melero o Zorreras, sita al pago de Melero o Cerrillo de la Cruz, en término de Montalbán”. Por tanto, podemos comprobar que el nombre de Huerta de las Zorreras era como se conocía también antiguamente a la Huerta de Melero o “Huerta Melero” como la nombramos los montalbeños. Sin embargo, con el paso del tiempo este topónimo cayó en desuso. El pago de la Huerta de Melero se encuentra al este de Montalbán, muy próximo al casco urbano. Sin embargo, a este lugar hay que agregar otro en Montalbán que también es conocido como Las Zorreras, y es el entorno del Pozo Redondo, al sur de Montalbán y cerca del Pilar del Cambrón, con lo cual finalmente queda la duda de saber con exactitud cuál de estos dos sitios era aquella Huerta de las Zorreras mencionada en el Catastro de Ensenada a mediados del siglo XVIII. En cuanto al origen de este topónimo, hay que buscarlo sin duda en la existencia de zorreras (madrigueras de zorros) en las inmediaciones de la huerta en cuestión.

13160793Yu

 

Arroyo de las Culebras: Este pequeño arroyo está situado al Sureste de Montalbán. Recoge sus primeras aguas en el pago de Tabarra, discurriendo en dirección Noreste hasta desembocar en el Arroyo del Prado (afluente del Salado) en el mismo límite municipal entre Montalbán y Montilla, muy cerca del cortijo de El Prado. Aunque en los mapas aparece con el nombre de arroyo del Manzano, popularmente también es conocido como arroyo de las Culebras. El origen del topónimo parece estar claro, y sería por la abundancia de serpientes en este arroyo.

11-manzano

Arroyo de las Culebras o del Manzano pasando bajo la carretera de Aguilar. Al fondo Montalbán.

 

Los Mosquitos: Topónimo en desuso hoy en día. Estamos ante el topónimo de origen animal más curioso que me he encontrado realizando esta pequeña investigación. Usando el buscador de mapas antiguos de la Junta de Andalucía encontré un mapa del año 1945 donde se ve parte del casco urbano de Montalbán, así como las parcelas rústicas que rodean el pueblo. Pues bien, me encontré con la sorpresa de que hay una zona rústica muy concreta del extrarradio de Montalbán (hoy en día está dentro del casco urbano) y que viene denominada como Los Mosquitos. La zona en cuestión es la actual calle del Pilar y aledaños, en el mapa que adjunto puede verse. Desconozco el origen de este topónimo, pero es fácil llegar a la conclusión de que posiblemente era por la abundancia de estos insectos tan molestos en aquella zona de las afueras de Montalbán.

Los Mosquitos 1945

Publicado en Sin categoría | 4 comentarios

“MONTE ALVÁN”, así llamaban y escribían también el nombre de nuestro pueblo a finales de la Edad Media.

11122012057

La palabra “Montalbán” deriva del latín MONTEM-ALBANVM, cuyo significado es “Monte  Blanco”, la cual evolucionó a Monte Albano, posteriormente a Monte Albán y finalmente a Montalbán. Durante varios siglos el nombre de nuestro pueblo se estuvo escribiendo indistintamente con B o con V, es decir Montalbán o Montalván, lo que no había visto nunca en ningún documento referido a nuestro pueblo, hasta ahora, es la forma primitiva de su topónimo, es decir Monte Albán o Monte Alván en este caso. Sin embargo hace pocas fechas he tenido la gran suerte de poder leer la tesis doctoral de Javier López Ríder (profesor de Ciencias de la Antigüedad y de la Edad Media en la Universidad de Córdoba), titulada; “Santaella y el suroeste de la Campiña Cordobesa a finales de la Edad Media”, texto de 2017 en donde he encontrado auténticas joyas escritas sobre nuestra comarca más cercana durante la Edad Media (siglos XIII al XV), incluido Montalbán por supuesto. Esta etapa de la historia de nuestro pueblo ha sido muy poco estudiada, por lo que el valor que tiene para los montalbeños lo investigado y averiguado en esta tesis es muy importante y tiene muchísimo mérito. En esta tesis doctoral Javier López Ríder ha contado con el apoyo institucional de los ayuntamientos de La Rambla, Montalbán, San Sebastián de los Ballesteros, Santaella y La Guijarrosa. Como decía, en esta tesis, además de otras muchas aportaciones muy interesantes sobre nuestro pueblo, aparece transcrito un texto de mediados del siglo XV, el cual creo que es muy interesante y viene a demostrar que en su día a nuestro pueblo también se le llamaba “Monte Alván”. A continuación transcribo el extracto de texto de la citada tesis donde mencionan a nuestro pueblo con el referido topónimo, concretamente en la página 281:

“Por su parte, la información sobre el poblamiento de Montalbán arranca de una manera más consolidada en 1454. En este año, en la plaza de La Rambla se pronunció por orden de doña Elvira de Hinestrosa, mujer del honrado caballero don Alfonso de Montemayor, como administradora del dicho castillo y lugar, lo siguiente: dijo que por quanto Fernando Alonso de Montemayor, señor que fue de los dichos castillos de Alvendin e Monte Alván, hordenó e estando seyendo bibo que qual quyer persona que quisiese venir a vivir al dicho lugar de Monte alván, que se obligase a fazer una casa de teja de cinco tiseras e de cercar un corral de dos tapyas en alto e pechase quatro años con cierto pan e gallinas (…). La intención de hacer esas casas con teja es de establecer una población permanente, incluso esta ordenanza se emite porque muchos de los que comenzaron a fabricar sus viviendas, se marcharon y la dejaron a medio hacer. Por ello, quieren hablar con estas personas para que vuelvan a venir y aumentar la vecindad.”

Panorama 1 (1)_0

PD: Gracias Javier, por este magnífico trabajo que has realizado, te lo digo en nombre de todos los montalbeños interesados por la historia de su pueblo, que somos muchos.

Publicado en Sin categoría | 2 comentarios

Errores toponímicos del mapa 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional en el término municipal de Montalbán de Córdoba (visible a través del SIGPAC).

Como bien nos indica la wikipedia, el Sistema de Información Geográfica de Parcelas Agrícolas (SIGPAC), es un aplicación SIG del Gobierno de España (Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente) que permite identificar geográficamente las parcelas declaradas por los agricultores y ganaderos en todo el territorio español, usando para ello el  mapa 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional, del Ministerio de Fomento.

No cabe duda de que el referido mapa y el SIGPAC son unas herramientas magníficas no sólo para lo que fue creada, sino para ver los mapas y enriquecer nuestro conocimiento general del campo y también de los nombres de los pagos, ríos, arroyos, montes, lagunas, etc., que hace que lo usemos muy a menudo los que somos curiosos natos y siempre estamos preguntándonos cómo y por qué tal lugar se llamará de esta u otra forma, satisfaciendo de esta forma nuestra natural curiosidad y afición por la toponimia.

Pues bien, me ha llamado mucho la atención que en nuestro término municipal he encontrado tres errores que saltan a la vista fácilmente, los mismos son los siguientes; denominar Tejones de Dios al pago llamado realmente TAJONES DE DIOS, denominar Arroyo de las Chorreras a un curso fluvial distinto al que realmente se llama así, y nombrar al pago de TENTECARRETA en plural (Tentecarretas). Como curiosidad aportaré que en el término municipal de nuestros vecinos rambleños también existen errores, como por ejemplo denominar “Fuentelavada” a la Fuente del Abad, desde luego es casi sonrojante éste último error. A continuación paso a detallar dichos errores de nuestro término, considerando este que escribe muy interesante que el Ayuntamiento de Montalbán moviera los hilos y se pusiera en comunicación con las instancias correspondientes a fin de subsanarlos.

Tejones de Dios: En realidad es TAJONES DE DIOS, tal y como puede verse en mapas antiguos y como ha sido nombrado siempre este pago rústico en nuestro pueblo, el cual está situado al Noreste de Montalbán, entre la Matallana y el Mansegar. Según el Diccionario de la RAE un “tajón” puede ser una “vena de piedra de que se hace  la cal” o un “trozo de madera”, sin embargo estos significados no parecen tener relación con el origen del nombre de este pago montalbeño. En el vecino pueblo de Montemayor también existe un pago llamado Los Tajones de Duque, según he podido averiguar en aquel pueblo esos “tajones” son divisiones muy antiguas de tierra que el Duque tenía arrendadas a vecinos de aquella localidad. Montalbán perteneció durante casi todo el siglo XV a la Casa de Montemayor, además en 1450 Fernando Alonso de Montemayor y después su hija Beatriz, tomaron medidas para repoblar Montalbán, ¿podría estar el origen del nombre de este pago montalbeño en el homónimo de Montemayor?. El topónimo “tajones” se repite en Andalucía en varias ocasiones y siempre referido a pagos o parajes, en concreto en Rute (Córdoba), en Puerto Real (Cádiz) y en Mollina (Málaga). Así mismo, buscando por Internet he encontrado otros dos lugares en España con ese topónimo (ambos en la provincia de Soria y pegados el uno al otro junto a la capital), siendo éstos: el “Monte de Tajones” en la pedanía de Las Casas (perteneciente a Soria capital) y la “Suerte de los Tajones” en Valonsadero (espacio natural a 5 km de la capital). En ese lugar, se denomina “tajones” a antiguos terrenos públicos de labor (heredades del concejo), los cuales eran labrados por todos los vecinos en un día y cosechados igualmente por todos en otro y que servían para los gastos propios o del común. Está comprobado que Montalbán recibió población soriana en el siglo XVIII (esa repoblación fue llevada a cabo por la Casa de Medinaceli), por lo cual también queda la incógnita de si la palabra “tajones” podría haber venido a Montalbán con aquellos habitantes de Soria. Tanto la información proveniente de Montemayor como la de Soria nos hace llegar a la razonable conclusión de que la palabra “tajones” está relacionada con una antigua forma de llamar a divisiones de tierra de labor.

tajones de dios error

Error en el mapa

tajones de dios mapa

Como es en realidad; “Tajones de Dios”.

Arroyo de Las Chorreras: Cualquier persona mayor de nuestro pueblo, y no tan mayor, sabe que una cosa es el arroyo que baja de La Alameda y otra muy distinta el arroyo de Las Chorreras, sin embargo en el mapa 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional se denomina erróneamente Las Chorreras al que en verdad no es otro que el arroyo de La Alameda o de la Huerta Marquitos, nombrado también en algunos mapas como “regato” (arroyo pequeño). El “verdadero” arroyo de Las Chorreras tenía su nacimiento antiguamente en un manantial muy cercano al casco urbano de Montalbán, en su parte Sur, en lo que hoy llamamos El Sótano (si bien debido a la colmatación por escombros de aquella zona hoy en día el inicio del arroyo está más abajo) y discurre en dirección al pago de La Laguna, a partír de la cual es conocido como Acequia de la Laguna Baja. En varios mapas del término municipal de Montalbán de finales del XIX puede constatarse ésto que afirmo, y que como dije antes, sabe cualquier persona que conozca bien nuestro pueblo y su entorno. No acierto a comprender por qué motivo en el mapa se produce este “cambio de nombre”, pero mientras nadie lo corrija ahí sigue “dañando” a la vista. A esta zona se le llamaba antiguamente Las Chorreras en general, no sólo al arroyo. En aquel lugar había tierra que servía muy bien para lavar los cubiertos y vajillas (“tierra de fregar”), cuando aún no había agua corriente ni “mistol” o similar en los domicilios, y era muy habitual que las madres mandaran a sus hijos a coger de aquella tierra y traerla hasta las casas en una cuba o espuerta, diciéndoles que tuviesen cuidado y no la cogieran “de donde se mea la gente”. En cuanto al origen del topónimo, según el DRAE la palabra “chorrera” tiene entre otros significados los de trecho corto de río en que el agua, por causa de un gran declive, corre con mucha velocidad” o “cascada”, y sin duda ahí está el origen del nombre, porque efectivamente en aquella época existiría un gran declive del terreno hacia el Oeste por donde discurría el arroyo en sus comienzos y seguramente en momentos de lluvias el agua correría con gran fuerza hacia abajo.

mapa chorreras error

Error del mapa al ubicar el Arroyo de las Chorreras.

arroyo huerta marquitos 1945.png

Arroyo de la Huerta Marquitos (mapa de 1945).

chorreras mapa 1872

Mapa de 1872 donde se ubica correctamente el Arroyo de las Chorreras.

chorreras mapa 1890

Mapa de 1890 donde se ubica correctamente el Arroyo de las Chorreras.

Tentecarretas: Su nombre en realidad es TENTECARRETA (en singular). Es éste uno de los pagos más famosos de Montalbán sin lugar a dudas, tanto por su catacumba, por sus abundantes restos arqueológicos, por su belleza paisajística y por sus famosas naranjas. El nombre se divide en dos partes claramente diferenciadas; “tente” y “carreta”. “Tente” hay que entenderlo como una contracción de “sostente” o de “detente”, de “sostener” o “detener”, y “carreta” pues todos sabemos lo que es, un carro tirado por bestias. Creo que la explicación al por qué se le dio ese nombre es porque por allí discurre el antiguo camino de Montilla y el terreno es muy quebrado, por lo cual las carretas pasarían por allí con no pocas dificultades. Nadie en Montalbán nombra este pago en plural, sin embargo así (Tentecarretas) viene denominado en el mapa que nos ocupa, erróneamente a mi entender, porque su nombre de toda la vida, como atestiguan mapas antiguos y la forma de nombrarlo la gente del pueblo, es en singular; TENTECARRETA, que además, si incidimos en el mencionado origen del topónimo está bastante claro que es una contracción de “Sostente carreta” o de “Detente carreta” (por las pronunciadas cuestas que tenían que subir y sobre todo bajar con los carros), y estando de acuerdo en que ese es su origen, lo lógico es que dicha contracción hasta llegar al topónimo actual se produzca en singular, como es en realidad.

tentecarreta mapa error

Error del mapa al nombrar Tentecarreta en plural.

tentecarreta mapa 1872

Mapa de 1872 donde se nombra correctamente Tentecarreta.

tentecarreta mapa 1890

Mapa de 1890 donde se nombra correctamente Tentecarreta.

tentecarreta mapa 1893

Mapa de 1893 donde se nombra correctamente Tentecarreta.

tentecarreta mapa 1949

Mapa de 1949 donde se nombra correctamente Tentecarreta.

Publicado en Sin categoría | 5 comentarios

Árboles singulares de Montalbán: El Pimentero Falso del “Jardinito” (Plaza de la Constitución).

IMG_0313.JPG

El Pimentero Falso o Falsa Pimienta, cuyo nombre científico es Schinus Molle, es un árbol de hoja perenne de origen sudamericano (Brasil, Argentina y Uruguay mayormente), el cual aguanta muy bien las altas temperaturas y la sequía, por lo que es muy habitual su uso en jardines del Sur y del Levante español. Nuestra Falsa Pimienta fue sembrada por Fermín Bascón Bascón, el cual fue policía municipal del Ayuntamiento de Montalbán y al mismo tiempo encargado del departamento de jardinería desde 1962 hasta 1995, consistiendo dicha tarea de jardinero en el cuidado y mantenimiento de los jardines del pueblo y del cementerio. Por el trabajo de jardinería no recibía emolumentos, sólo el sueldo de policía, se puede decir por tanto que Fermín lo hacía por amor al arte o más bien por amor a los árboles y a las plantas en general. Volviendo al árbol que nos ocupa, Fermín lo sembró en una maceta, en 1960, con semilla cogida de otra pimienta falsa que había en la Plaza de la Constitución de La Rambla (plaza del Ayuntamiento), transplantándola posteriormente a su ubicación actual en 1963, por lo cual este árbol tiene ya 57 años.

IMG_0193.JPG

Fermín Bascón junto a la Pimienta el 6 de agosto de 1966.

IMG_0311.JPG

Fermín en el mismo lugar en 2017.

Este Pimentero Falso tiene un gran porte en la actualidad, siendo el mismo de 11 metros de altura, 10 metros de envergadura de copa y 2,30 metros de circunferencia de tronco. Desde hace décadas su tronco se ha ido inclinando, por lo que en fechas recientes se ha colocado una especie de arco metálico para ayudar a sostenerlo y evitar así que pueda dañarse o quebrarse. Su estado de salud es muy bueno, prueba de ello es el verdor y exuberancia de su ramaje y copa, lo que proporciona una sombra muy tupida y fresca que se agradece mucho durante los meses de calor, siendo los banquillos que hay bajo su copa un lugar inmejorable para sentarse a la sombra a charlar, leer o simplemente relajarse. 

IMG_0319

Fermín sentado a la sombra de la Pimienta.

Debido la inclinación del tronco mencionada antes, es bastante sencillo trepar al tronco de este árbol, por lo que es habitual ver a niños jugando encaramados al mismo, como hacíamos mis amigos y éste que escribe a principios de los años 80, cuando un servidor vivía en la calle San Francisco, popularmente conocida como Salsipuedes, que tan gratos recuerdos me trae.

IMG_0316.JPG

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Algunas pinceladas sobre el apellido RUZ.

imgres

Escudo heráldico del apellido RUZ

Apellido poco común en España y típicamente montalbeño, es uno de los más habituales de la localidad, siendo Montalbán el lugar donde es más abundante en todo el mundo. En los primeros libros de bautismo de nuestro pueblo, los cuales se remontan a 1558, ya aparece este apellido, siendo el primer Ruz que figura en dichos libros un tal Pedro de Ruz, casado con Cathalina Ximénez. Existe también este apellido, aunque en menor medida, en otros municipios de la campiña cordobesa como Montilla, La Rambla o Espejo, y está también presente, aunque con mucha menos frecuencia, en la mayoría de provincias andaluzas, siendo muy difícil encontrarlo fuera de Andalucía. El caso de Montalbán es en verdad sorprendente, ya que el apellido estuvo a punto de desaparecer a principios del siglo XVIII, siendo uno de sus últimos portadores Ana de Ruz de Lara (1697-1764) la cual estaba casada con Acisclo Antonio Gómez de Arroyo (1694-1764), pues bien, el apellido Ruz materno pasó como primero a sus hijos (cosa muy común en aquellas fechas) y se da la circunstancia de que en la actualidad todos los Ruz montalbeños descendemos de esta mujer, ya que el apellido pasó a su hijo Pedro de Ruz Blanco y de éste a sus hijos (nietos de la citada Ana) Pedro Manuel de Ruz Jurado y Acisclo Josefh de Ruz Jurado, los cuales dan origen a las dos ramas familiares actuales del apellido Ruz en Montalbán. Es muy llamativo como este apellido ha pasado en dos siglos y pico de estar próximo a su desaparición a ser uno de los más abundantes en Montalbán, la explicación a este hecho podría estar en la alta frecuencia con que se han dado en nuestro pueblo familias Ruz con muchos hijos y en su mayoría varones, cosa que se sigue repitiendo en la actualidad, y aunque ya no se suelen tener tantos hijos como antes, sí que siguen predominando claramente los varones. En cuanto al origen del apellido hay varias teorías; una de ellas está en el posible origen suizo, ya que en dicho país existe una comuna del cantón de Neuchâtel, denominada Val de Ruz (Valle de Ruz), otra le da origen francés, ya que en el país galo también existe el apellido Ruz (se escribe exactamente igual).

f521da05bbc372ad3f72af1769144fd2

Paisaje de Val de Ruz (Suiza)

Una hipótesis bastante extendida hace años, pero que ha quedado totalmente descartada, es la de que el apellido pudo venir hasta nuestro país con las repoblaciones que el rey Carlos III realizó en Andalucía a finales del siglo XVIII con colonos provenientes de Centroeuropa (fundación de La Carlota, Fuente Palmera, San Sebastián de los Ballesteros, etc), cosa que resulta imposible, puesto que el apellido Ruz ya existía en Montalbán dos siglos antes de dichas repoblaciones. Otra teoría sobre el origen del apellido Ruz está en la Córdoba musulmana, ya que existía una poderosa familia de juristas llamada los Banu Rušd (a la que pertenecía el gran Averroes). Existe otra teoría que le da al apellido Ruz origén en la región francesa de Bretaña, ya que Ruz significa “rojo” en Bretón. Por otro lado está lo que afirman la mayoría de tratadistas y expertos, que el apellido Ruz es netamente andaluz y toponímico, siendo su procedencia el municipio de Rus (Jaén), estando por tanto emparentado con el apellido Rus, bastante frecuente en la provincia de Jaén, dándose la circunstancia de que con el paso del tiempo se le trocó la S por una Z, cosa ésta que ha ocurrido con muchos otros apellidos y por tanto no nos debe extrañar lo más mínimo. Personalmente, tanto por la repartición geográfica, como por la antigüedad que tiene este apellido en nuestra comarca, así como por su antigua forma de escribirse con la preposición “de” delante (hasta finales del siglo XIX se escribía “de Ruz”), me inclino por la opción del origen toponímico derivado de Rus (Jaén), además hay muchos apellidos de otros pueblos de Jaén en la campiña cordobesa, ya que gran número de colonos de aquellas tierras vinieron hasta aquí tras la Reconquista a partir del siglo XIII. En cualquier caso no está totalmente demostrada ninguna teoría, aunque como ya dijimos, actualmente la más aceptada es la que lo relaciona con Rus (Jaén). En cuanto a su etimología, el apellido Ruz podría derivar del latín “rus”, “ruris”, que significa “propiedad rural”, aunque también podría provenir del griego “rhous” (ρούς), que significa “ajenjo”, planta con mucho tanino y que es empleada como curtiente, la cual está presente en su escudo heráldico.

8362385

Vista aérea de Rus (Jaén).

Fuentes consultadas:
Blog  “Genealogía de Montalbán de Córdoba”. de Miguel López Romero.
Blog “Armorial de Heráldica Hispana” (escudos de Montalbán) de Pedro Jiménez Sillero.
Publicado en Sin categoría | 10 comentarios

Sobre los pozos que había en las casas de Montalbán.

Niños montalbeños en un patio junto al pozo.

Niños montalbeños en un patio junto al pozo.

Hasta hace pocas décadas existían pozos en la mayoría de casas de nuestro pueblo, muchos de ellos, probablemente, con varios siglos de antigüedad, siendo muy pocos los que han llegado hasta nuestros días. Eran éstos unos pozos bastante profundos, de más de diez metros normalmente, muchos de ellos estaban encañados con piedras o ladrillo, otros sin embargo simplemente perforaban la dura tosca que hay en el subsuelo del cerro donde se asienta Montalbán, hasta llegar a la capa freática que existe bajo nuestros pies.

20161205_112824-1

Sus brocales solían ser de ladrillo o de adobe enlucido y enjalbegado y algunos contaban con una pequeña pila adosada que servía para recoger agua o lavar. La gran mayoría de estos pozos mantenían agua durante todo el año, si bien sufrían grandes oscilaciones en su nivel (de hasta seis o siete metros, o incluso más) dependiendo de la época del año. Solían estar situados en el patio o en el corral, aunque también había algunos en la casa, dándose también la circunstancia de existir pozos que eran compartidos por dos viviendas distintas.

20161128_130437-1

Pozo existente en C/ Iglesia, nº 2. Era compartido con el Cuartel de la Guardia Civil.

20161207_111555

Pozo existente en C/ Empedrdada, nº 69, también era compartido. Actualmente está seco.

También es destacable que a las afueras del casco urbano había pozos que servían para suministrar agua a varios tejares que existían en nuestro pueblo. En el interior de algunos pozos crecían de forma natural helechos muy bonitos de varios tipos, así como otras plantas de umbría.

Pozo existente en C/ Campo de Fútbol, nº 28 y que en su día sirvió para suministrar agua a un tejar.

Pozo existente en C/ Campo de Fútbol, nº 28 y que en su día sirvió para suministrar agua a un tejar.

20161125_111914

Helechos en pozo montalbeño.

El agua de los pozos de Montalbán no es buena para beberla, ya que es “agria” y no sabe bien, cosa que ocurre en todo el cerro donde se ubica el pueblo, sin embargo en las cercanías de Montalbán, ya en el campo, sí que existen manantiales y pozos con agua muy buena de beber, (Tentecarreta, Huerta de Dios, El Prado…) esta circunstancia fue la que dio pie a que en Montalbán el gremio de los “aguaores” tuviera mucho trabajo y trajín de la Huerta de Dios al pueblo y viceversa. Como hemos dicho, el agua no era buena para beberla, por lo que su uso era fundamentalmente para que bebieran los animales, bañarse, fregar y refrescar la casa y los alimentos; era muy típico meter en el pozo alimentos como el gazpacho, un melón o sandía, carne y por supuesto el vino, ya que en contacto con el agua, que siempre estaba muy fría, se ponían muy fresquitos.

Pozo existente en C/ Empedrada, nº 151, con su dueño José Bascón Fernández.

Pozo existente en C/ Empedrada, nº 151, con su dueño Antonio Bascón Fernández.

20161205_105347

Mismo pozo.

El final de los pozos de nuestro pueblo llegó cuando se empezó a instalar agua corriente y frigoríficos en las casas, al quedar en cierto modo obsoletos, por lo que en su gran mayoría fueron rellenados con escombros y tapados (casi siempre al realizar alguna obra en la vivienda), siendo muy pocos los que a día de hoy se han conservado.

Pozo existente en Llano del Calvario, nº 33.

Pozo existente en Llano del Calvario, nº 33.

Pozo de Llano del Calvario, 33 en una foto más reciente.Pozo de Llano del Calvario, 33 en una foto más reciente.

20161205_113125

Pozo existente en C/ Empedrada, nº 63.

Con la pérdida de la gran mayoría de pozos, considero que de alguna manera también se ha perdido parte de nuestro patrimonio, ya que eran una estampa muy típica de los patios y corrales y de las casas montalbeñas en definitiva, y asimismo podrían haber seguido usándose hasta nuestros días, ya que aunque ahora se cuente con agua corriente potable y frigorífico, el agua del pozo seguramente podría seguir sirviendo para refrescar algún alimento o bebida especial o incluso para uso doméstico cuando se producen cortes o restricciones de agua. Sirva esta pequeña entrada del blog para recordarlos y que no se pierdan en la memoria de los que los conocieron y tantas veces se esforzaron subiendo aquellas cubas cargadas de agua fresca del subsuelo montalbeño.

Pozo de la Ermita del Calvario.

Pozo de la Ermita del Calvario.

2016-11-25-15-41-47

Publicado en Sin categoría | 2 comentarios

El singular caso de los estanqueros de papel sellado de Montalbán y La Rambla condenados a muerte a mediados del siglo XVII.

texto-antiguo

Navegando por el océano de Internet he llegado hasta un documento que me ha llamado poderosamente la atención y el cual he transcrito del castellano de aquella época. Se trata de dos informes redactados en Montilla y Granada en el 1659 (el 28 de mayo y el 24 de junio respectivamente), por D. Julián de Cañas Ramírez y Silva, Juez Oidor de la Chancillería de Granada, a petición de D. Juan de Góngora, Gobernador del Consejo de Hacienda, y que tratan sobre la ejecución en Montilla de Gregorio del Pozo y Martín Garrido, estanqueros del papel sellado de La Rambla y Montalbán, a los que se acusaba de falsificación de papel sellado (delito de moneda falsa). Estos dos estanqueros fueron salvados en el mismo patíbulo y en el último momento por varios curas y frailes sin el consentimiento de la Justicia. Desconozco si posteriormente se llevó a cabo la sentencia de muerte, aunque del texto se puede entender que hubo una apelación. En el documento, que no tiene desperdicio, se puede ver también las grandes dificultades que pasó el Juez Oidor D. Julián y otros subordinados suyos para intentar investigar este caso y hacer justicia (con actos de venganza y difamación hacia ellos incluidos), entendiéndose perfectamente al leerlo que la situación corrupta venía de largo tiempo atrás y muy posiblemente tendría el conocimiento y complacencia de parte del pueblo y autoridades locales. Dicho Gobernador del Consejo de Hacienda le pregunta los motivos para haber llevado a cabo la ejecución sin haberle consultado previamente, a lo que el Juez-Oidor le responde con los dos mencionados informes, siendo su contenido, ya transcrito, el siguiente: 

Copia de consulta hecha a su Majestad en su Consejo de Hacienda.

SEÑOR:

Por carta de Don Juan de Góngora, Gobernador de vuestro Consejo de Hacienda se me ordena informe los motivos que tuve para ejecutar sin consulta las sentencias de muerte contra Gregorio del Pozo y Martín Garrido, estanqueros del papel sellado de las villas de La Rambla y Montalbán, a quienes quitaron del suplicio algunos clérigos y frailes de esta ciudad con la ocasión de haberse quebrado el ahogadero y desatadose la fianza y soga de esparto, por malicia o impericia del Oficial de la Justicia, a que RESPONDO:

Que habiendo resultado de las diligencias de la Pesquisa de Córdoba sobre a introducción del papel falso, haberse también fabricado en esta ciudad mucha parte de él, me mandó V.M. por de comisión de 18 de junio del año pasado de 1658, tomase las noticias necesarias deleitado de aquella causa del ¿? Don Juan Antonio de Heredia , vuestro Alcalde del Crimen de la Chancillería de Granada, y procediere en la averiguación y castigo por estas palabras: “y hecha la dicha averiguación procederéis al castigo de los que de ella resultaren culpados condenándolos en las penas en que cada uno hubiere incurrido según la calidad de su delito, las cuales ejecutaréis en sus personas y bienes”. Que solas ellas dan satisfacción al reparo hecho por el Consejo, pues no sólo me manda V.M. proceder a la averiguación, sino a la ejecución del castigo en personas y bienes de los reos. Y esto mismo contienen diferente cartas (cuya copia va con esta consulta) que vuestro Gobernador me escribió en respuesta de las noticias que fui dando de lo obrado en esta pesquisa, una de 12 de noviembre que dice: “en las resultas de los autos se espera se conseguirá con brevedad el castigo y escarmiento de semejante delito, para lo de adelante, habiéndose averiguado el origen del daño y presos los principales autores de él, y allí V.M. vaya continuando todo lo que fuere necesario”. Y por otra de 19 de noviembre: “Por lo mucho que importa adelantar las demostraciones que pide negocio tan grave”. Y otra de 3 de diciembre: “Y que no se dilate más la demostración que conviniere hacer para el ejemplo y castigo de semejantes delitos”. Y también por otra de Don Domingo Centurión de vuestro Consejo de Hacienda, que en su nombre me escribe en 29 de octubre: “Y V.M. se sirva proceder adelante conforme a justicia y entretanto doy a V.M. de parte del Consejo muchas gracias de lo que ha hobrado”. Por cuyas órdenes no sólo me manda V.M. se consulte la ejecución de sentencias, limitándome la comisión, sino que antes me concede toda la jurisdicción bastante para proceder con ella al castigo, y con poder especial, para sentenciar y ejecutar, manifestándome la gravedad de este delito, encargando y mandándome abreviar la demostración del castigo, para que fuese escarmiento de otros. Y siendo la comisión de esta calidad, (y aún con palabras más imitadas) sólo tolera V.M. la consulta y la admite cuando duda el inferior en la probanza del delito o en la pena que se le debe imponer, por ser arbitraria y no legal ni determinada, o por otra justa causa o consideración de que resultase la inocencia del reo. En el primer caso (demás de no ser permitido) hallé a los de esta causa confesos y convictos, en el cual ni se consulta, ni se admite la apelación. Y en el segundo con pena legal y determinada por ley y premática promulgada en tiempo de V.M. que está en observancia. Y cuando estuvieran con ¿…? de las calidades, o confesos o convictos por haber delinquido en sus oficios, se debían ejecutar las sentencias sin diferir el castigo y también por ser especial en el delito de moneda falsa, cuya pena corresponde a los cómplices, falseadores y vendedores de papel sellado falso. El que debo consultar a V.M. no puedo ignorarlo, mas en los casos permitidos por derecho y de la misma suerte que sería culpable de no hacerlo cuando hay alguna de las razones dichas, y sería también cuando simuladamente fingiese la duda contra mi dictamen y conocimiento del proceso, y sería mayor el castigo de esta sospecha y menos fuerte la satisfacción más escrupulosa, pues faltando a la forma legal, ni cursa más de ocupar el tiempo al Consejo en delito no libre de castigo consultándole ociosamente, a que no debo exponerme cuando ejecute las sentencias de estos reos guardando términos de derecho y conforme a justicia como se me ordena. Y estas mismas reglas guardó ese otro licenciado D. Juan Antonio en la sentencia de azotes que ejecutó en Rodrigo de Acorta, escribano de número de a ciudad de Córdoba, sin consultarla por hallarse confeso y convicto, ni admitirle la apelación, cuya ¿? misión me ordena V.M. prosiga en Montilla, teniendo considerable inconveniente en una pesquisa tan dilatada y costosa, diferir el castigo de dos reos tan culpados esperando la resolución de la consulta en perjuicio de otros sumando nuevas costas y salarios que sobre los que se deben será muy sensible, no habiendo motivo para hacerlo. La continuación en este delito de tantos años, pues no sólo se ha cometido en los de 1657 y 1658, sino en los antecedentes. La obstinación en no conocer el falso papel sabiéndolo todos, y que la variedad de los delitos es tal y tan manifiesta que a nadie se le puede ocultar. La desenvoltura y desahogo con que corrió que parecese Sacra gala y donaire con el papel, pues tienen más falso que verdadero los escribanos, y las diligencias para estorbar su averiguación y mi pedirla ha sido con tanto exceso que parece no se ha tenido por delito, y el ver que sólo los que son contra V.M. se callan, se encubren, se disimulan y seducen a clemencia era motivo bastante para no disimular su castigo, y que el terror de la pena que les corresponde abriere los ojos de tanta ignorancia o malicia. Y cuando tantas circunstancias faltaran, la multiplicidad de delitos y enfermedad que padece esta república daba voces por su curación drene, y eficaz para reprimirlos y atajarlos como V.M. me lo manda, y si el del papel sellado no tuviera la pena del último suplicio se debía imponer, para que el ejemplo fuese escarmiento a los seglares, y esta amenaza los detuviese y ajustase a la razón para no ser cómplices con los de otro estado que les hacen sombra para tales insultos, y metidos en ellos no los excusan del castigo menos que con los inconvenientes que se han experimentado arriesgando todo en un punto y lo que más es la autoridad de la jurisdicción de V.M., como se vio el día del suplicio de estos reos y el siguiente que derribaron la horca. La desenvoltura con que se reselló en esta ciudad la primera vez y lo que a mis ojos ha parado en este, sin que se hallase un real que no fuese falso ni sin cuidado el autor habiendo tantos los doblones falsos que han corrido, y la fábrica nueva que se trataba de hacer, el poner fuego a la casa de un abogado que defendía la jurisdicción de V.M. a vista de un ministro suyo y los libelos que se fijaron en tiempo de otro, las resistencias hechas a mis ministros y los sucesos y accidentes de esta causa que ¿con…? de los autos, sólo pudo remediarlos la entereza de un ministro que vino aquí en nombre de V.M. con el castigo. Estos son, señor, los motivos que en el celo grande que tengo al servicio de Dios y de V.M. me obligaron a hacer tan particular servicio a ambas majestades, los autos de esta pesquisa manifiestan mucho más de lo que puedo significar y mis procedimientos, quien ha dado cuenta a V.M. de lo que ha sucedido en ella sin omitir cosa importante, no había de olvidar lo principal, si hallara algún fundamento para hacerlo, mis deseos han sido siempre no faltar a mi obligación, ni a la atención de ministro de V.M., que mandará lo que sea más de su servicio, cuya call…¿? persona guarde Dios como deseo y he menester.

Montilla y mayo, 28, de 1659.

Copia de carta escrita de Gobernador D. Juan de Góngora.

Joseph Antonio de Egui, cabal escribano de la pesquisa del papel sellado de Montilla me dice lo que pasó con V.S. y le ordeno me dijese el día que le beso la mano sobre que doy a V.S. las gracias y porque a lo más tengo satisfecho en mis consultas y cartas que he escrito a V.S. En esta sólo responderé a la queja que entendido se ha manifestado por parte del Marqués de Priego, diciendo le llame el día del suceso de los ajusticiados y examine testigos sobre ello.

En lo primero habrá visto V.S. la templanza de mi recado que se encaminó a darle cuenta del estado en que estaba la materia y que sólo su presencia la podía componer, lo cual no fue novedad mía ni falta de atención, sino ¿…? la que debía y prevenir no se me culpase en los lances que se podían seguir no haberlo hecho. Y en tiempos más calamitosos y turbulentos cuenta fray Prudencio de Sandoval en la historia del gran Emperador Carlos V en el libro ¿…? (que vos habrá visto tantas veces) el suceso del Alcalde de Corte Legui-Zamo que habiendo sentenciado en la ciudad de Murcia a cien azotes a un zapatero y quitadole el pueblo, dice también y como el Alcalde vio esto, fuese a toda prisa a casa del Marqués de los Vélez que estaba en la ciudad y cuando el marqués supo que el Alcalde iba a su casa no le quiso esperar, antes cabalgó a prisa y saliose de la ciudad y se fue a Mula. El Alcalde salió en seguimiento del marqués y de parte del Rey se puso pena de muerte y de prendimiento de bienes, se volvió luego con él a la ciudad a darle favor y ayuda para que pudiese hacer justicia.

En lo segundo, sobre el examen de testigos, no fue sobre el resultado ni la cabeza del proceso que dio principio a la sumaria de aquellos días contiene tal, ni se encaminó a más de referir el suceso conforme al testimonio que había dado el escribano, y lo que por mi se obró en defensa de la jurisdicción en que se escribió lo que dijeron los testigos de bajo de juramento ajustándose al hecho de la verdad para dar cuenta a su majestad.

Últimamente señor, lo que he obrado en este negocio ha sido ajustándome a las leyes y premáticas de estos reinos y doctrinas más seguras, con celo de Justicia y midiéndola al tiempo, lugar y estado en que me hallaba y a la atrocidad del delito, como consta del proceso. El salir sin cobrar los salarios también se verá de los autos como pasó y lo que en esto se obró, bien se conoce mi poca suerte, pues cuando me pareció menor inconveniente ceder a la materia de maravedís (tan de poco aprecio en los hombres de mis obligaciones) que dejar de manifestar mi obediencia a las órdenes del Consejo, también en ésto hay quien me culpa, espero que V.S. mandará se despache recetar que los cobre o comisión para que yo lo haga desde aquí, y lo que suplico a V.S. es tenga entendido desee tener con el Marqués de Priego toda buena correspondencia en lo que allí se ofreció a este suceso referido, y en él, como lo habrá conocido de los autos y de las dependencias de otros negocios lo podrá decir Joseph Antonio. Yo he sido desgraciado, mas espero en Dios que mis procedimientos volverán por mi razón y reputación, pues sólo su servicio y del Rey me han ocasionado estos lances, mayormente cuando V.S. es Juez de ellos y yo su hechura , a quien guarde Dios como he menester.

Granada y junio, 24 de 1659.

Julián de Cañas Ramírez y Silva = Juan de Góngora.

– – – – – – – – – – – – – – – – – – – 

Aquí os dejo también el enlace para el que quiera leer el informe original (páginas 36, 37 y 38).

Montilla (siglo XVIII)

Montilla (siglo XVIII)

Publicado en Sin categoría | 4 comentarios

Los Balbuena; hidalgos montalbeños.

99225-escudero

Continuando con el trabajo de buscar las familias de origen hidalgo de nuestro pueblo, el cual comencé con la entrada publicada hace unos años y dedicada a los Barahona, ahora dedico la presente a los Balbuena, otra familia hidalga montalbeña, aunque a día de hoy el apellido ya no existe en Montalbán. Los Balbuena de nuestro pueblo eran de origen asturiano o castellano-leones, ya que existen seis lugares en España así llamados (aunque ahora se escriben Valbuena), uno en Asturias y cinco en Castilla-León, y siendo los mismos; Valbuena (Cabranes, Asturias), Valbuena (Aldeacipreste, Salamanca), Valbuena de Pisuerga (Palencia), Valbuena de Duero (Valladolid), Valbuena de Roblo (Crémenes, León) y Valbuena de la Encomienda (Villagatón, León), estamos por tanto ante un apellido de origen toponímico, si bien desconocemos de cuál de las referidas localidades procede en concreto. La información sobre el origen hidalgo de dicha familia la he encontrado en el libro de Óscar Barea López titulado “Heráldica y Genealogía en el sureste de Córdoba (siglos XIII-XIX). Linajes de Baena, Cabra, Carcabuey, Doña Mencía, Iznájar, Luque, Monturque, Priego, Rute, Valenzuela y Zuheros”. Concretamente en su página 101 podemos leer lo siguiente:

BALBUENA: De Valbuena (Asturias y 4 en Castilla-León). Desde Montalbán, pasó a Córdoba y Tomares, en el siglo XVIII, siendo recibidos en Baena.

Hidalguía Montalbán, Córdoba y Baena:

RCHG (Real Chancillería de Granada): Probanza, de 1743, a favor de Lucas García de Balbuena, de Montalbán.

RCHG: Real Provisión, de 1789-90, a favor de Francisco Rafael Balbuena y Nieto, vecino de Córdoba, contra Baena.

Genealogía en Montalbán, Córdoba, Tomares y Baena:

  1. Juan Balbuena, hidalgo en Montalbán, en 1637 y 1693-95, casado con Leonor de Doblas, de Montalbán. Padres de:

  2. Lucas García Balbuena, hidalgo en Montalbán, en 1681, 1689, 1693-95, 1701-2 y 1717-18, casado con María Siruela, de Montalbán. Padres de:

  3. Gerónimo Balbuena, hidalgo en Montalbán, en 1734, 1741-43, casado con Alfonsa de Aponte. Padres de Juan (recibido hidalgo en Tomares en 1777), y:

  4. Lucas Antonio Balbuena, de Montalbán, hidalgo en Córdoba, en 1777 y 1778, casado en Córdoba con María Susana Nieto de Torres. Padres de:

  5. Francisco Rafael Balbuena y Nieto, vecino y hacendado de Córdoba, familiar del S.O., recibido en Baena, en 1790, casado con María Agustina de la Rosa y Sandoval, de Baena, propietaria.

En los primeros libros de bautismo montalbeños (1558-1642) aparece el referido Juan de Balbuena, el cual estaba casado, como bien se dice en el libro de Óscar Barea López, con María de Doblas, y en dichos libros parroquiales aparecen como padres de dos niños bautizados. A día de hoy el apellido Balbuena o Balvuena (como se suele escribir en la actualidad) ya no existe en Montalbán, si bien en Córdoba y Baena sigue estando presente y posiblemente sean descendientes de aquellos Balbuena montalbeños, ya que este apellido es muy poco frecuente en nuestra provincia. Continuaré dando información sobre otras familias montalbeñas de origen hidalgo en futuras entradas del blog.

balbuena-asturias

Valbuena (Cabranes, Asturias), en la Comarca de la Sidra.

Publicado en Sin categoría | 4 comentarios

Menciones destacables en literatura, prensa u otros escritos sobre los melones de Montalbán.

meloneros1

Montalbán, tierra de buenos melones y mejores meloneros. Los melones de nuestro pueblo llevan siendo famosos en toda España desde hace mucho tiempo por su gran calidad, prueba de ello son varias las menciones que a fruto y pueblo pueden hallarse en libros, prensa u otros documentos escritos. He recopilado aquí cuantas referencias he podido encontrar, algunas de ellas bastante curiosas, sobre el que durante muchos años fue el producto estrella de nuestro pueblo, honor que comparte hoy en día con los ajos, famosos también en toda España y fuera de nuestras fronteras. Espero que os guste esta entrada y la saboreéis igual que una buena tajada de melón de Montalbán, el mejor del mundo sin duda.

Melones colgados para ser consumidos durante el invierno.

luis ramirez

Luis Ramírez de las Casas Deza

En el año 1844 el historiador cordobés Luis Ramírez de las Casas Deza en su Corografia de la Provincia de Córdoba (página 85) y dentro del apartado dedicado a Montalbán, escribió lo siguiente: “produce trigo, cebada, habas, semillas, pastos, hortalizas, aceite y abunda en melones especialmente de invierno, que llaman en el país “andregüelas” y tienen mucha fama”.

Jose_Selgas_Carrasco

José Selgas Carrasco

En 1866 y en los artículos periodísticos “Nuevas hojas sueltas” de José Selgas Carrasco, podía leerse: “Por las puertas de Madrid entran como ríos los más preciosos dones de la Naturaleza, las más celebradas combinaciones de la industria, encargada de lisonjear los caprichos del paladar y las necesidades del estó- mago. Peros de Ronda, melones de Montalbán, aceitunas de Sevilla, dátiles de Elche, naranjas de Valencia, de Murcia, de Córdoba, higos de Málaga y Montilla, ciruelas de Yelves, miel de Adra, de Palma del Rio y, sobre todo, de la Alcarria, que trasciende á tomillo y romero. La boca se hace agua”.

Juan_Valera_y_Alcalá_Galiano,_de_Alviach

Juan Valera

En 1872 el gran escritor egabrense Juan Valera también se acuerda de nuestro pueblo en su obra La Cordobesa, donde en la página 16 puede leerse lo siguiente: “ni carece tampoco, en la estación oportuna, de cerezas garrafales de Carcabuey, de peras de Priego, de melones de Montalván, de melocotones de Alcaudete,…”. En esa misma obra literaria habla de los melones de invierno o invernizos llamados “andregüelas”, y aunque no menciona concretamente a nuestro pueblo, sin duda, y a tenor de lo leído antes, el origen de dichos melones es Montalbán: “Del techo cuelgan egregios y gigantescos jamones y alternando con esta bucólica manifestación del reino animal, dulces andregüelas invernizas, uvas, granadas y otras frutas”.

  

 

10646925_623083121141942_4191765328074393574_n

Plaza de las Cañas, Córdoba.

 

El 17 de julio de 1887 y en La Crónica Meridional (diario liberal independiente y de intereses generales), en un artículo titulado “MELONES”, puede leerse lo siguiente: “Otros melones famosos en España son los de Montalván (Córdoba), famosísimos en todas las ferias de Andalucía”. La Crónica meridional fue un diario editado en la ciudad de Almería entre 1860 y 1937.

En 1903 y en el Diario de Córdoba se publicó un artículo titulado “Melones”, (por desgracia no he podido averiguar su autor) que decía lo siguiente: “Vaya otro festejo. ¿Les gustan a mis lectores? ¡Cuántos hay por todas partes!. En la Rambla de Canaletas, a derecha e izquierda, estaban instalados los meloneros. Como hay melones que vale más no calarlos, por la mor de no llevarse un cruel desengaño, prefiero no tocar ninguno, y recrearme otra vez con la vista de todos los melones que se exhiben, que son muchos, muchos y gordos. Paréceme estar en Montalbán, Lopera o en la Plazuela de las Cañas de Córdoba, cuando ahí sentaban su reales los meloneros”.

En 1909 se publicó el libro “Los mártires del adulterio”, de Luis de Val. En su página 116 puede leerse lo siguiente: harto tenía que hacer con ajofifar todos los suelos de la casa, desde el piso bajo hast a la cámara , donde se conservaban pendientes del techo los racimos de uva s de cuelga , las pera s de agu a arrugada s y jugosa s y los melones y andregüelas, una clase de melones amarillos como otros cualquiera , pero que ha n sido bautizados en Córdoba con aquel extraño nombre, puramente local y desconocido en el resto de España e islas adyacentes”. Aunque no se menciona el nombre de nuestro pueblo, al hablar de “andregüelas” y de Córdoba, claramente se está refiriendo a los melones de invierno típicos de nuestro pueblo y muy famosos ya en aquellas fechas de principios del siglo XX.

220px-Eugenio_D'Ors

Eugenio D’ors

Eugenio d’Ors, ilustre escritor barcelonés y miembro de la Real Academia Española, a mediados de los años 40 colaboraba con el periódico La Vanguardia escribiendo una serie de artículos o comentarios que se denominaban “Estilo y Cifra”. El martes 4 de septiembre de 1945 se publicó uno llamado “El Melón”, un magnífico y a la vez simpático artículo donde menciona la gran calidad y fama de los melones de Montalbán. En el mismo artículo puede leerse lo siguiente: “Los melones de Montalbán, que de Córdoba no está lejos, gozan de una fama merecidísima. …//… En los casos mejores era Villaconejos lo que lo recogido evocaba; Montalbán perdíase aún en la lejanía. …//… debió de pensar en su candor, que las pepitas de Montalbán podían substituirse con otras pepitas de melón cualesquiera”. Dicho artículo puede leerse al completo en el siguiente enlace:

 http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/1945/09/04/pagina-3/33087321/pdf.html

IMG_0197

Fermín Bascón y Francisco Salces en Las Arenas (Guetxo, Vizcaya), vendiendo los famosos melones de las “tajadas señaladas”.

En el diario ABC (Madrid) del 2 de diciembre de 1962, se publicó un extenso artículo titulado “La ruta de las frutas”, escrito por José y Jesús de las Cuevas, y en el que se habla de muchos lugares famosos en España por sus diferentes frutos, pudiéndose leer lo siguiente: Melones de Montalbán y de La Rambla (la cita es de Eugenio Solís, pluma que sabe de Córdoba tanto como Ricardo Molina)”. El artículo mencionado puede leerse al completo en el siguiente enlace: 

http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1962/12/02/009.html

FB_IMG_1468411638798

En el diario ABC, sección Andalucía, del 26 de agosto de 1964, se publicó un artículo titulado “Excelente cosecha de melones”, firmado por Francisco Luque Estrada, en el que puede leerse: “Los principales puntos de producción de este fruto son los que comprenden la campiña, entre los que se encuentran Montalbán y Santaella. …//…. Desde hace bastantes años este fruto sale en camiones de gran tonelaje con destino a otras provincias, ya que, según los técnicos, superan en dulzor a los de otras regiones”. El artículo entero puede leerse en el siguiente enlace: 

http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/sevilla/abc.sevilla/1964/08/26/028.html

meloneros

En el libro de Juan Martínez Alier “La estabilidad del latifundismo” (1968), en la página 298 y refiriéndose a los melones, se puede leer lo siguiente: “Este cultivo es especialmente popular entre los obreros de Montalbán, que en primavera y verano se diseminan por toda la Campiña”.

FB_IMG_1468411616818

En el libro de Antonio López Ontiveros “Emigración, propiedad y paisaje agrario en la campiña de Córdoba” (1974), en la página 474 puede leerse lo siguiente: “en tiempos muy recientes —años cincuenta y sobre todo sesenta—, ante la gran demanda y posibilidad de transporte a distancia de estos melones, junto con la aparición de nuevos tipos de los mismos que «aguantan mucho» —melones de exportación—, se ha generalizado su cultivo en los barbechos campiñeses, sobre todo por obra de los meloneros de Montalbán, que cada año se dispersaban por la Campiña demandando tierra para sembrarlos”.

 FB_IMG_1468411606777-1

En el diario ABC (Madrid) y con fecha 7 de mayo de 1975 se publicó un artículo titulado “Cuando se nace dos veces”, cuyo autor fue Ernesto Giménez Caballero y trata sobre el escritor egabrense Juan Valera, y en el  que puede leerse lo siguiente: “Y le acompañó a Valera cuando, huyendo de Madrid, se refugiaban en Cabra para saborear cerezas garrafales, peras de Priego, melones de Montalbán, naranjas de Palma del Río,…”. El artículo mencionado puede leerse al completo en el siguiente enlace: 

http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1975/05/07/021.html

va-melc3b3n-finalista-concurso-fotografc3ada-digital-miradas-ciudadanas-2010-diputacic3b3n-cc3b3rdoba

En la página 693 del libro “Antropología de los pueblos de España”, de Joan Prat Carós (1991), puede leerse lo siguiente: “Un obrero, algo más instruido que la mayoría, y que era además, un “melonero” (que arrienda tierra para sembrar melones), orgulloso de su independencia, cuando le pregunté qué nombre tenía la plaza en Montalbán, me contestó que se le llamaba “la majada”, porque allí es donde van las “ovejas” en busca de trabajo”.

 

38442_I_baena

Pablo García Baena

El insigne poeta cordobés Pablo García Baena (perteneciente al grupo “Cántico”) en su libro “Los libros, los poetas, las celebraciones, el olvido” (1995) y en el apartado “Cantoral de Otoño” (página 17), nos dice lo siguiente: “Me han enviado de regalo desde la campiña de Córdoba unas andrehuelas. Los diccionarios dicen que las andrehuelas son cierta especie de melones, propios para guardar hasta el invierno, y algunos hacen derivar la palabra, como diminutivo, de sandía. Todos añaden que es voz cordobesa. Pero en el secano cordobés, y si sabrán en Montalbán de melones, la referencia es clara al Día de San Andrés, ofrenda tardía del otoño al apóstol. Es fruta pequeña y femenina y su piel tensa con arrugas suaves, su olor hondo y húmedo a cámara cerrada, su pulpa rosa hacia el ocre tumefacto aclaran ese instante de lo que fue goce de verano y ya inicia el derrumbe bello y casi carnal”.

Melonero 

En el libro “Recordaciones cordobesas” (2002) de Juan García Martín, en la página 13, al referirse a los pregones callejeros que antiguamente daban los vendedores ambulantes menciona el siguiente: “¡¡El melonero, a los ricos melones, de pura miel, rayaos y escritos, que son de Montalbán!!”.

VELÁZQUEZ_-_Vieja_friendo_huevos_(National_Galleries_of_Scotland,_1618._Óleo_sobre_lienzo,_100.5_x_119.5_cm)

“Vieja friendo huevos”, de Velázquez.

En la página web de Miguel A. Román “Libro de Notas”, -diario de los mejores contenidos de la Red en español-, en la sección de cocina “En casa de Lúculo”, podemos encontrar un artículo titulado “Los huevos de Velázquez”, en el que se, desde un punto de vista culinario, se analiza el famoso cuadro de Velázquez llamado “Vieja friendo huevos”, en el cual también aparece un niño con un melón de invierno en su mano derecha. En el mencionado artículo puede leerse lo siguiente: “A la izquierda aparece un joven, casi un niño, portando un gran melón invernizo y una frasca de vidrio con vino blanco de tonos ambarinos. Probablemente viene de la venta donde acaba de adquirir ambos alimentos: el vino se vendía a granel en las bodegas donde se almacenaba en grandes cubas de madera. La fruta lleva aún el cordaje con el que se ataba y suspendía del techo para evitar que las humedades, o los roedores, lo dañaran. …//… Todavía quedan lugares donde se curan los melones de esta guisa, como se hace con las andrehuelas en Montalbán de Córdoba”. En el siguiente enlace se puede leer el artículo al completo:

http://librodenotas.com/movil/?articulo=22567

meloneros3

Niño en el chozo del melonar, 1970.

 

En un trabajo de la Universidad de Córdoba, F. López Mora, director del Servicio de Publicaciones de dicha Universidad, al describir Montalbán, escribió lo siguiente: “En relación a los aprovechamientos agrarios sobresalen los cultivos intensivos de secano y el olivar, siendo conocidos la calidad de sus ajos y de su melonar.”. El artículo sobre nuestro pueblo puede leerse al completo en el siguiente enlace:

http://helvia.uco.es/xmlui/bitstream/handle/10396/11978/montalban.pdf?sequence=1

imgres

Como dato muy curioso creo que merece la pena mencionar que en la versión en español  del libro “La venganza de los gnomos” (“Revenge of the Lawn Gnomes”), del escritor estadounidense de novelas de terror Robert Lawrence Stine, se cita en varias ocasiones las “andrehuelas”, las cuales como ya dijimos antes son los famosos melones de invierno típicos de nuestro pueblo. En el siguiente enlace se puede leer el libro referido: 

https://issuu.com/josecaballerollamas/docs/la_venganza_de_los_gnomos_-_r

Melonar de secano en Montalbán. Verano de 2016.

Publicado en Sin categoría | 4 comentarios

Ideas para Montalbán: Reforestación de nuestro término municipal.

 

verea malaga repoblada y con riego

Tramo de la Vereda de Málaga repoblado y con riego.

En las últimas décadas, y sobre todo desde que gozamos en España del actual período democrático, Montalbán ha sufrido un beneficioso y radical cambio en lo que se refiere a la presencia de árboles y vegetación en su casco urbano y algunas zonas aledañas al mismo. Sólo hay que ver fotos de nuestro pueblo de los años 60 o 70 para comprobar que hemos pasado de una localidad prácticamente huérfana de zonas verdes y de arboleda a todo lo contrario, lo cual mejora sin duda el paisaje urbano y la estética de Montalbán, haciéndolo un municipio más apetecible para el paseo, más atractivo para el que lo visita y en definitiva con más lugares donde sentarse a la sombra, que no es poco por estas latitudes donde el estío golpea con implacable ardor. Esta gran mejora en cuanto a la presencia de arboleda y vegetación hay que agradecerla a las distintas corporaciones locales que han pasado por el Ayuntamiento. Llegados a este punto, pienso sinceramente que es el momento de dar un paso más en este aspecto y extender esa inercia repobladora hacia nuestro término municipal, hacia el campo montalbeño. Es sabido por todos que durante miles de años la campiña fue un bosque mediterráneo donde reinaba la encina y el monte bajo, estando estos cerritos que rodean nuestro pueblo, y la campiña en general, cubiertos de frondosos bosques de monte alto de encinas mayormente y también de matorral. Sin duda, en aquellos tiempos no tan lejanos como podríamos pensar, la imagen de esa campiña salvaje debió ser de una espectacular belleza. Por un mapa del término municipal de Montalbán de finales del siglo XIX, sabemos que los últimos reductos de monte alto de encinas (154 fanegas) se hallaban en el pago de Los Cobos, existiendo también monte bajo y matorral en los pagos de Los Pelechones, Las Morras y Trillo (50 fanegas), dicho monte alto y bajo fue desmontado en las primeras décadas del siglo XX. Es natural que las tierras de la campiña, al ser ideales para el cultivo, terminen siendo desmontadas por la mano del hombre para convertirse en una fértil zona agrícola, lo cual es muy beneficioso para la sociedad humana, no obstante quizá el desmonte de la campiña cordobesa, sobre todo en zona cerealista, se hizo de una manera demasiado radical, digamos que se esquilmó el bosque autóctono hasta dejarlo totalmente extinguido en muchos lugares, salvándose normalmente sólo aquellos sitios inaccesibles al arado. Ésto dio pie a una campiña de aspecto desértico en grandes zonas de tierra calma, muy diferente de otras campiñas españolas o del extranjero en las que sí se respetó el bosque primitivo al menos en zonas comunes, caminos, cursos fluviales y lindes, lo que les ha dado un gran valor estético, ecológico y de ocio para la población. Visto que en Montalbán se ha conseguido una gran mejora en cuanto a la presencia de arboleda y vegetación en el casco urbano y algunas zonas del extrarradio, con el consiguiente beneficio estético y de ocio, es el momento de extender dicha mejora a nuestra campiña más inmediata, la que compone nuestro término municipal, para que el mismo sea objeto de una reforestación con árboles y matorral autóctonos como por ejemplo encinas, alcornoques, quejigos, algarrobos, acebuches, álamos, olmos, almendros, granados, higueras, pinos, cipreses, romero, jara, tomillo, chumberas, lentiscos, pitas, etc., procediendo a repoblar todos los caminos públicos, zonas comunes (algunas lo están ya), arroyos y también llegando a acuerdos con los propietarios de tierras para extender dicha reforestación, en la medida de lo posible, a las lindes, o al menos a parte de ellas. Pienso que lo más complicado serían los primeros años de esos futuros árboles, ya que al ser pequeños necesitarían agua durante el verano para no secarse, sin embargo ese problema estaría resuelto gracias a que la mayor parte de nuestro término municipal está dentro de la zona de regadío Genil-Cabra y por tanto sólo habría que poner riego por goteo a esos árboles durante sus primeros años, después no haría falta, pues al ser autóctonos están adaptados a nuestro clima y su frecuencia de lluvias. Habría que sumar también que, esperemos en poco tiempo, Montalbán cuente con su depuradora de aguas residuales, lo que mejorará aún más la calidad ambiental de nuestro entorno campiñés. El beneficio que esta reforestación tendría para Montalbán y la calidad de vida de sus vecinos es indudable; la campiña mejoraría drásticamente en pocas décadas en cuanto a su estética y valor paisajístico, los momentos de ocio en el campo, como senderismo, ciclismo, paseos a caballo u otras actividades campestres, serían mucho más apetecibles y entretenidos, además desde el punto de vista ecológico al contar la campiña con más masa arbórea habría más humedad, lo que seguramente sería un atrayente para las nubes y las lluvias, además de evitar la erosión del suelo. También esta reforestación controlada sería beneficiosa para que las especies animales, incluidas las cinegéticas, tengan un mejor hábitat y mayores oportunidades de procrear. Ojalá algún día podamos ver nuestra campiña montalbeña con más árboles, más verde, sería bueno para todos…, creo que merece la pena intentarlo.

5016042649_5405a16e66

Campiña toscana (Italia)

Publicado en Sin categoría | 7 comentarios

El blog cumple 10 años…

Justamente hoy se cumplen diez años desde que este pequeño rincón del ciberespacio echó a andar. Gracias a él he disfrutado mucho investigando y escribiendo de temas diversos, pero mayormente dedicándole entradas a mi pueblo, Montalbán, a su historia, costumbres y otras curiosidades. Ni que decir tiene que me gustaría poder publicar más a menudo, pero el tiempo del que dispongo no da para mucho más. Para “celebrar” este aniversario quiero compartir unas fotos que hace poco me pasó un buen amigo y compañero de profesión, al que le gusta sobrevolar estas campiñas.

IMG_3266

IMG_3172IMG_3269IMG_3270IMG_3272IMG_3279IMG_3281IMG_3283IMG_3287

Si fuese mar la campiña,

si sus cerros fueran olas,

Montalbán sería un barquito

que navega y no zozobra.

 

Fotos de Juan Antonio Pérez Palmero.

Publicado en Sin categoría | 13 comentarios

Relación de los esclavos que aparecen en los primeros libros de bautismo de Montalbán (1558-1642).

imgres.jpg

Los comentarios de Miguel López Romero y Pedro Jiménez Sillero en mi anterior entrada “Montalbán y la expulsión de los moriscos” me hicieron caer en la cuenta de que, como ellos me comentan, en los primeros libros de bautismo montalbeños (de 1558 a 1642) vienen recogidos los nombres de un buen número de esclavos, en su gran mayoría mujeres. Por suerte, dichos primeros libros de bautismo fueron pasados a limpio y subidos en internet hace años por nuestro paisano Francis Morales, y gracias a él todos podemos disfrutar de su lectura. Bien, pues consultados dichos documentos podemos comprobar que desde 1558 a 1642 aparecen alrededor de una cincuentena de esclavos y esclavas (con una aplastante mayoría femenina). Estos esclavos figuran en los libros parroquiales por dos motivos; o bien por su propio bautismo o por el de sus hijos. En cuanto a su procedencia hay que señalar que ocho son descritos literalmente como morisco-a, de origen berberisco o moro-a, y si al resto simplemente se les aplica el término “esclavo” o “esclava” sin duda la mayoría de ellos serían moriscos o de raza negra. Es de suponer que sus dueños pertenecían a familias más o menos pudientes de Montalbán, reconociendo éste que escribe entre ellas a tres familias de carácter hidalgo; los Barahona, los Delgado y los Villalba, aunque seguramente tendrían título de hidalguía alguna más. A continuación os dejo la relación de todos los que he encontrado:

LIBRO 1 (1558-1586)

Juan, esclavo de Bartholomé Ximénez. (Bautizado)

Juan, morisco criado de Christóbal López Hidalgo. (Bautizado)

Luisa, esclava de nación morisca de Christóbal Ruiz de Castro. (Madre de niños bautizados)

Esperanza, esclava de María Gutiérrez, viuda. (Madre de niña bautizada).

María, esclava de Bartholomé Ximénez de Cañete. (Madre de niña bautizada).

Esperanza, esclava de Juan López Pastrana. (Madre de niños bautizados).

Elena, esclava de Juan González Villarreal. (Madre de niña bautizada).

María Fernández, esclava de Justo Gómez de Siruela. (Madre de niños bautizados).

María, adulta esclava de Bartholomé Ruiz Pastrana. (Bautizada)

Cathalina Moreno, esclava de Juan Cívico. (Madre de niños bautizados).

LIBRO 2 (1586-1612)

Bárbara, morisca esclava de Bartholomé de Laguna (madre de niños bautizados).

Isabel, esclava de Miguel de Castro. (Madre de niños bautizados).

Juana, esclava de Marina Delgado. (Madre de niña bautizada).

Juana, esclava de Pedro Delgado. (Madre niños bautizados).

Isabel, esclava de Pedro Ximénez de Gálvez. (Madre de niños bautizados).

María, esclava de Pedro Martín Poveda. (Madre de niño bautizado).

Francisca, esclava de Francisco Fernández de Écija. (Madre de niños bautizados).

María, esclava de Isabel Rodríguez, viuda. (Madre de niños bautizados).

Juana, esclava de Juan del Castillo. (Madre de niños bautizados).

Isabel, esclava de Christóbal de Castro. (Madre de niña bautizada).

Antonia, esclava de Juan Ruiz de los Moros. (Madre de niño bautizado).

María, esclava de Mayor Fernández, viuda. (Madre de niña bautizada).

Lucía, esclava del licenciado Bartholomé M. (Madre de niño bautizado).

Bitoria, esclava del licenciado Antonio de Valenzuela. (Madre de niña bautizada).

LIBRO 3 (1612-1623)

María, esclava de Juan Garrido. (Madre de niños bautizados).

Cathalina, mora de nación, esclava de Isabel ¿Da…?. (Bautizada).

María, esclava de Juan Rebolledo. (Madre de niño bautizado).

María del Pino, esclava de Pedro Martín Poveda. (Madre de niño bautizado).

Brígida, esclava de Juan Cívico. (Madre de niño bautizado).

Leonor, esclava del alcaide Álvaro Rebolledo. (Madre de niña bautizada).

Ana de Zafra, esclava de Juan del Río. (Madre de niña bautizada).

Francisca, esclava de Leonor de Carmona. (Madre de niña bautizada).

Gerónima, esclava de Antón Ruiz Torralvo. (Madre de niña bautizada).

Paula, esclava de Pedro Martín de Luque. (Madre de niño bautizado).

Ana, de nación berberisca, esclava de Luis Villalba. (Bautizada y posteriormente madre de niño bautizado).

LIBRO 4 (1623-1642)

Francisco, adulto moro de nación, esclavo de Manuel del Pino (bautizado)

Luisa, esclava de Juan Muñoz Zahonero. (Madre de niños bautizados).

María Morena, esclava de Alonso Jurado. (Madre de niños bautizados).

María, esclava de Pedro Ximénez de Cañete, regidor. (Bautizada y posteriormente madre de niño bautizado).

Luisa, esclava de Pedro Ximénez de Cañete, regidor. (Madre de niña bautizada).

Albolia o Arbolea, infiel mora esclava de Pedro Ximénez de Cañete, regidor. (Madre de niños bautizados).

María Ximénez, esclava de Alonso Ruiz Prieto, regidor. (Madre de niños bautizados).

María, esclava de Bartholomé Marín Regidor. (Madre de niña bautizada).

María, esclava de Andrés Barahona. (Madre de niños bautizados).

Lucía, esclava de Pedro Ximénez de Cañete. (Madre de niños bautizados).

Cathalina, esclava de Alonso Ruiz Prieto. (Madre de niño bautizado).

Cathalina, esclava de Xpl. Muñoz. (Madre de niño bautizado).

Lucía, esclava de Juan Muñoz. (Madre de niña bautizada).

María, padres incógnitos, esclava de Bartholomé Marín. (Bautizada).

Ana, mora esclava de Luis Martín Villalba. (Madre de niños bautizados).

Luisa, esclava de Andrés Barahona. (Madre de niños bautizados).

María, esclava de Pedro Barahona. (Madre de niños bautizados).

Mujer morisca barriendo la casa

Publicado en Sin categoría | 6 comentarios

Montalbán y la expulsión de los moriscos.

26342_moriscos1_big

Familia morisca.

Hace poco ha llegado a mis manos el libro “Los moriscos en tierras de Córdoba” (1984) de Juan Aranda Doncel, en el que el autor trata y describe de forma magistral y detallada, así como bien documentada, el tema de los moriscos que vivieron en nuestra provincia desde el siglo XIII hasta su expulsión definitiva a principios del XVII. Cuando en 1610 se produce dicha definitiva expulsión de los moriscos españoles, Montalbán contaría con una población aproximada cercana a los mil habitantes. Existen varios documentos que prueban que desde varias décadas antes a la mencionada fecha vivían en nuestro pueblo moriscos, tanto libres como esclavos. Pero primero sepamos algo más acerca de los moriscos; los moriscos (de moro) es como se llamó a los musulmanes convertidos (en teoría) al cristianismo forzosamente por los Reyes Católicos en 1502 o convertidos también voluntariamente. Antes de dicha conversión obligatoria a los musulmanes que vivían en zona cristiana (aún no se había completado la Reconquista) y se les dejaba profesar su fe con más o menos libertad, se les llamaba mudéjares. Sin embargo con los Reyes Católicos se puso fin a la libertad religiosa en España, y unos veinte años después de la conquista de Granada se obligó a los musulmanes a convertirse o a marcharse de España, muchos se fueron pero otros se quedaron como conversos, aunque en muchos casos seguían manteniendo su religión en la clandestinidad. La mencionada guerra de Granada (finales del siglo XV) sumada a la política radical de los Reyes Católicos en materia religiosa hizo que se produjera una emigración de moriscos desde tierras granadinas (donde eran más numerosos) hacia el reino de Córdoba, y en concreto hacia los estados señoriales (como el de Aguilar, al que pertenecía Montalbán) ya que los señores veían con buenos ojos la llegada de moriscos porque en su mayor parte eran agricultores y artesanos cualificados y venían muy bien para dinamizar la economía y dar más prosperidad a sus señoríos y por ende más impuestos y más dinero al señor de los mismos. Como contrapartida los señores de Aguilar (a partir de 1501 Marquesado de Priego), y en general todos, hicieron la vista gorda en mayor o menor medida en cuanto al cumplimiento de la verdadera conversión de estos moriscos. A esto hay que añadir también que muchos moriscos venían también hacia Córdoba como esclavos, como consecuencia de dicha guerra. Así se mantuvieron las cosas durante la primera mitad del siglo XVI, sin embargo cada vez se ponían más trabas e impuestos a los moriscos, obligándoles también a abandonar su lengua, sus costumbres y hasta su forma de vestir, cosa que hizo que los moriscos empezaran a ver con buenos ojos el cada vez más importante poder de los turcos en el mediterráneo y las incursiones de los piratas berberiscos (también musulmanes), pues anhelaban un desembarco de tropas musulmanas que volviera a conquistar Al-Andalus. Toda esta situación dio pie a la Rebelión morisca de las Alpujarras (1568-1571), en la que tras varios años de guerra finalmente fueron derrotados por Felipe II, siendo una guerra muy sangrienta y salvaje y donde también participaron turcos y berberiscos venidos del norte de África a apoyar a los moriscos españoles. Como consecuencia de esta rebelión muchos moriscos huyeron al norte de África, otros sin embargo fueron capturados y deportados como esclavos hacia Andalucía occidental (reinos de Córdoba y Sevilla) y otras zonas de España. Finalmente los moriscos fueron expulsados de manera definitiva a principios del siglo XVII (1610) y reinando ya Felipe III, obligándoles a marchar de España. Esta medida se intentó tomar antes, pero la presión de los nobles catalanes y valencianos y del poder señorial (que se beneficiaban de ellos) la fueron postergando.

expulsion

Vayamos ahora en concreto a los datos que conocemos sobre moriscos que hubo en Montalbán:

Por un documento de la casa de Aguilar, fechado en 1519, sabemos que en Montalbán había un esclavo, y si bien no se menciona si era morisco, su nombre nos hace estar prácticamente seguros de ello. Se llamaba Hamete Facain y tenía un valor de cotización de 6000 maravedíes. Este esclavo morisco posiblemente llegó hasta nuestro pueblo como consecuencia de la emigración desde tierras granadinas tras la toma de Granada y finalización de la Reconquista. Los siguientes datos que doy a partir de aquí son todos sacados del libro que mencioné al principio de esta entrada, “Los moriscos en tierras de Córdoba”. En su página 112, relación de moriscos en Montalbán en 1581, en total 14, todos esclavos, (6 hombres y 8 mujeres). En su página 113, relación de moriscos en Montalbán en 1589, en total 8 (3 hombres libres, 2 mujeres libres, 2 hombres esclavos y 1 mujer esclava). Vemos como en ocho años ha bajado la cifra considerablemente y como también ya hay moriscos libres, también llamados cristianos nuevos. En su página 114, relación de moriscos libres en Montalbán en 1610 (año de la expulsión definitiva), en total 11 personas, no detalla el sexo. Como podemos ver en las cifras anteriores nuestro pueblo recibió sin duda población morisca como consecuencia de la Rebelión de las Alpujarras, en principio la mayoría fueron esclavos, pero vemos como tras varias décadas empieza a consolidarse población morisca libre en Montalbán, lo que nos lleva al documento más interesante que he encontrado en el libro mencionado, y es la relación de bienes raíces (tierras y viviendas) que poseían tres familias moriscas montalbeñas en el momento de su expulsión en 1610. Seguramente otros moriscos vivían en nuestro pueblo, pero aquí sólo se mencionan los que tenían bienes raíces. En sus páginas 274 y 275 se puede leer lo siguiente: “g) Montalbán: En el momento de publicarse el bando de expulsión se contabilizan en la villa señorial de Montalbán sólo tres familias moriscas que poseen algunos bienes raíces, tanto rústicos como urbanos. Los muebles y semovientes han sido malbaratados ante la necesidad de vender apresuradamente. El mayor propietario, Diego Fernández, declara una casa en la Plaza pública, un solar con media fanega de superficie, dos aranzadas de viña, dos fanegas y cuatro celemines de tierra calma en dos pedazos y tres suertes de olivar que suman 150 pies. Todas las pertenencias se hallan libres de carga. Sin embargo los otros dos vecinos registran haciendas modestas. Andrés de Murcia tiene en la Plaza una vivienda y Lorenzo Fernández una casa pequeña terciada con paxa (¿techada? con paja) en la calle Nueva”. Como vemos, el primero de estos moriscos de Montalbán tenía unas posesiones dignas de tener en cuenta, los otros sin embargo gozarían de una economía más modesta, aportándonos este documento el curioso dato de que en 1610 ya existía la calle Nueva, la cual por su nombre podría pensarse que es más reciente, pero como vemos no es así. Redundando sobre esto último, hay que tener en cuenta que la repoblación definitiva de Montalbán fue llevada a cabo a principios del siglo XVI (a partir de 1505), y tan sólo un siglo después vemos que ya aparece documentada la calle Nueva (tercera calle en importancia de la localidad), lo que nos hace llegar a la conclusión de que esta vía pública empezó a crearse muy pronto tras dicha repoblación, y que seguramente albergaría las familias más humildes del pueblo.

calle nueva

Finalmente, en la página 368 del libro mencionado se puede leer que los moriscos de Montalbán, al igual que los del resto de pueblos del Marquesado de Priego, abandonaron España por el puerto de Málaga a últimos de febrero de 1610. Los moriscos procedentes del reino de Córdoba se instalaron en su mayoría en Marruecos y Túnez, aunque algunos marcharon a Turquía. También menciona el libro que algunos regresaron posteriormente de forma clandestina y que otros, los menos, pudieron evitar la expulsión. Espero haber colaborado con esta pequeña entrada del blog a que los montalbeños conozcamos un poco mejor una parte de nuestra historia, la cual es bastante desconocida para la mayoría de la población.

Publicado en Sin categoría | 6 comentarios

Nombres vernáculos o populares que reciben algunos animales en Montalbán (Córdoba).

A continuación os transcribo una relación de animales (salvajes y domésticos) que en Montalbán reciben un nombre distinto al que tienen oficialmente reconocido. Son nombres que de siempre ha usado el pueblo. En dicha relación hay vertebrados e invertebrados. Amigo lector, si te acuerdas de algún animal más cuyo nombre se dice distinto en nuestro pueblo y no está recogido en esta entrada del blog, te agradecería mucho que me lo comunicaras para incluirlo en la misma, bien dejando un comentario aquí o escribiéndome a mi correo: andresruz75@gmail.com

 

_abejaruco_cc1da6b1

ABEJARRUCO: Abejaruco común. Ave coraciforme. Su nombre científico es Merops apiaster.

 

avefria

AGUANIEVES: Avefría. Forma antigua y prácticamente en desuso en nuestro pueblo para denominar a la avefría, la cual es un ave de la familia de las charadriiformes, siendo su nombre científico Vanellus vanellus.

 

carbonero

AGUAQUÍ: Carbonero común. Ave paseriforme. Su nombre científico es Parus major. El origen del nombre “aguaquí” hay que buscarlo sin duda como imitación u onomatopeya del canto de este bonito pájaro.

 

rapaces-aguiluchocenizo-510x418

AGUILILLO: Diminutivo de “águila”. Esta palabra se aplica a las aves rapaces diurnas de menor tamaño, como aguiluchos, cernícalos, halcones y similares.

 

zorzal-alirrojo-img_6244

ALCONGELA: Zorzal alirrojo. Ave paseriforme cuyo nombre científico es Turdus iliacus.

 

172-102.-_PAPAMOSCAS_GRIS

ALITA: Papamoscas gris. Ave paseriforme, cuyo nombre científico es Muscicapa striata. En Montalbán se le llama “alita”, debido a la costumbre que tiene de abrir y cerrar un ala rápidamente cuando está posado en algún lugar, movimiento que hace constantemente.

 

imgres

ALOMBRIZ: Lombriz. Los lumbrícidos, comunmente denominados lombrices de tierra, son una familia de anélidos oligoquetos del orden Haplotaxida.

 

hormiga-alada

ALÚA: Hormiga hembra alada (aluda). Las alúas del tipo de hormiga Messor capitatus (“hormigas cabezonas” que le decimos en Montalbán) es usada como cebo en las costillas (trampas para cazar pajarillos). Por lo que los costilleros las buscan durante el otoño excavando en los hormigueros en los días posteriores a las lluvias. 

 

6303087064_6ded9bd2c7

ALUÍN: Diminutivo de Alúa. Hormiga macho alada. No se usa como cebo para las costillas.

 

vencejo

AVIÓN: Vencejo común. Ave apodiforme. Su nombre científico es Apus apus.

 

DSC00221_filtered

AVISAOR (avisador): Pececillo de plata o sardineta. Pequeño insecto de la familia de los Lepismatidae y cuyo nombre científico es Lepisma Saccharina. Vive en los hormigueros de las “hormigas cabezonas” (leer en este palabrario), donde convive con ellas aliméntandose de restos vegetales. En esos hormigueros es donde se buscan las “alúas” (leer en este palabrario “alúa”) y la creencia popular era que estos insectos las avisaban para que se escondieran más profundamente al notar que el hormiguero estaba siendo excavado, por ello cuando una persona estaba cavando y veía algún avisaór se consideraba que era señal de que las alúas ya estaban cerca.

 

luciernaga

BICHITO DE LUZ: Luciérnaga. Insecto del orden de los coleópteros (escarabajos) y de la familia Lampyridae. Tiene la característica de emitir luz, la cual le sirve para comunicarse con su pareja durante la época de apareamiento. En Montalbán era muy común ver luciérnagas a principios del verano, pero la contaminación, en especial de las aguas y la lumínica, han hecho que cada vez cueste más trabajo verlas. La especie de luciérnaga que puede encontrarse en nuestro pueblo es la Nyctophila reichei o luciérnaga mediterránea.

 

cabecita negra

CABECITA NEGRA: Macho adulto de la Curruca capirotada. Ave paseriforme cuyo nombre científico es Sylvia atricapilla. Recibe el nombre debido al color negro que tiene en la parte superior de la cabeza.

 

cabecita rubia

CABECITA RUBIA: Hembra adulta de la Curruca capirotada. Ave paseriforme cuyo nombre científico es Sylvia atricapilla. Recibe el nombre debido al color rojizo que tiene en la parte superior de la cabeza.

 

CABEZÓN: Larva acuática parecida a la del mosquito pero más recortada y cabezona. Suele encontrarse en aguas estancadas junto a las larvas de mosquito común. No he podido averiguar de qué especie se trata.

 

226715087

CAMACHO: Pardillo común. Ave paseriforme cuyo nombre científico es Carduelis cannabina. Es apreciado por su canto y por ello es común verlo enjaulado.

 

conejo

CARITAMONO o MINERO: ConejoOryctolagus cuniculus. Formas simpáticas de llamar a los conejos en Montalbán.

 

ave_carraca

CARLANCO: Carraca. Ave coraciforme cuyo nombre científico es Coracias garrulus.

 

chamarín

CHAMARÍN: Verdecillo. Ave paseriforme cuyo nombre científico es Serinus serinus. Es apreciado por su canto y por ello es común verlo enjaulado. El origen del nombre seguramente está en la palabra “chamariz”, que proviene del portugués y significa “ave de reclamo”, además de ser una forma antigua y en desuso de referirse a los lúganos (otra ave paseriforme).

 

chicharra

CHICHARRA: Cigarra. Insecto de la familia Cicadidaeque es muy conocido por su constante y ruidoso canto muy típico y represenativo del verano. Su nombre científico es Cicada orni.

 

descarga

CHINCHONES: Chinches. Insectos hemípteros que pican y chupan la sangre a las personas o a los animales. Los que pican a las personas solían estar en las camas y su tamaño es de 4 o 5 mm.

 

ciempiés

CIENTOPIÉS: Ciempiés. Forma muy antigua y en desuso de referirse al ciempiés, artrópodo miriápodo de la clase Chilopoda.

 

cigarra

CIGARRA: Cualquier especie de saltamontes de tamaño pequeño o mediano, si bien a las más pequeñitas se les llama también “cigarritas”. Estos insectos son artrópodos del orden Caelifera.

 

cigarrón

CIGARRÓN: Cualquier especie de saltamontes de tamaño grande. Estos insectos son artrópodos del orden Caelifera.

 

ciguena

CINGÜEÑA: Cigüeña. Ave Ciconiforme cuyo nombre científico es Ciconia ciconia.

 

Colita

COLITA RUBIA: Colirrojo tizón. Ave paseriforme cuyo nombre científico es Phoenicurus ochruros. El origen del nombre está en el color rojizo de su cola.

 

Curruca_mosquitera

COMEJIGOS (Comehigos): Curruca mosquitera. Ave paseriforme cuyo nombre científico es Sylvia borin. El origen del nombre está en que en su variada dieta entran también los higos.

 

autillo

CORNEJA: Autillo. Ave rapaz nocturna estrigiforme cuyo nombre científico Otuss cops. La forma “corneja” para referirse al autillo está recogida en el DRAE, si bien no menciona específicamente al autillo, pero la descripción concuerda perfectamente con el mismo. Seguramente es una forma muy antigua de referirse a los autillos y que a día de hoy está en desuso o se usa muy poco.

 

caracoles-olla-salsa-picante

CORRUCO: Caracol grande terrestre. Se usa esta palabra para referirse a los caracoles de mayor tamaño dentro de los comestibles. Los caracoles son moluscos gasterópodos. Es curioso que en Málaga se usa la palabra “corruco” para referirse a las conchas de mar, moluscos también pero marinos.

 

cuco-_MG_2671

CUCO: Cuclillo. Ave cuculiforme cuyo nombre científico es Cuculus canorus. En primavera es muy habitual oír su inconfundible canto por los alrededores del pueblo.

 

cujá

CUJÁ: Cogujada. Ave aláudida cuyo nombre científico es Galerida cristata. Es muy habitual escuchar su canto en la campiña.

 

collalba gris

CULIBLANCO: Collalba gris. Ave paseriforme cuyo nombre científico es Oenanthe oenanthe.

 

cochinillas

CURIANA: Cochinilla de la humedad. Con este nombre se conoce en Montalbán a las cochinillas de la humedad, tanto las que se hacen bola (Armadillium vulgare) como las que no (Oniscus). Estos animales son crustáceos terrestres de la familia de los oniscídeos.

 

curilla ave

CURILLA: Curruca cabecinegra. Ave paseriforme cuyo nombre científico es Sylvia melanocephala. Desconozco el motivo de llamar a este ave “curilla”.

 

curilla

CURILLA: Aceitera común. Insecto coleóptero de la familia de los Meloidaey cuyo nombre científico es Berberomeloe majalis. Cuando se ve amenazado segrega una sustancia tóxica de color rojizo y parecida al aceite llamada cantaridina. Existía la costumbre de escupirle a este insecto hasta lograr que segregara dicha sustancia, recuerdo que de niño nos decían “escúpele verás como le sale sangre”. El origen de llamarle “curilla” está sin duda en el color de este insecto. La aceitera común llega a medir más de siete centímetros, lo que la convierte en uno de los coleópteros más grandes de Europa.

 

espurgabueyes

ESPURGABUEYES: Garcilla bueyera. Ave pelecaniforme cuyo nombre científico es Bubulcus ibis. El nombre le viene porque es muy común verla posada en el lomo del ganado vacuno alimentándose de los parásitos del mismo.

 

gallina ciega

GALLINA CIEGA: Larva de coleóptero. Se llama de esta forma a las larvas de varios tipos de escarabajos, las cuales son grandes, gordas y carnosas, pudiéndose encontrar bajo el suelo o en la madera.

 

cucuchina

GALLINA CUCUCHINA: Gallina conchinchina enana. Gallina de corral de pequeño tamaño. También se le llama “cucuchina” a secas.

GALLINA DE PATA GORDA: Raza o tipo de gallina que tiene las patas más gordas de lo habitual.

GALLITO INGLÉS: Hormiga de campo de tamaño medio, de color rojizo claro, que se caracteriza por su gran rapidez al desplazarse y por su agresividad, posiblemente de ahí le venga el nombre. No he conseguido averiguar de qué especie se trata.

 

Garcilopa

GARCILOPA: Ranita meridional. Pequeña rana de unos cinco centímetros, de un color verde claro muy llamativo. Suele encontrarse en la vegetación de charcas, lagos, lagunas y embalses. Su nombre científico es Hyla meridionalis. En Montalbán se decía que “cuando canta la garcilopa, antes de tres días te mojas la ropa”, en referencia a que anunciaban las lluvias con su canto.

 

gorrión marrueco

GORRIÓN MARRUECO: Pinzón vulgar. Ave paseriforme cuyo nombre científico es Fringilla coelebs. El motivo de que en nuestro pueblo se le llame así a este ave podría estar en relación con que también habita el norte de África.

 

Cuervo-600x419

GRAJO: Cuervo grande o común. Ave paseriforme de la familia de los córvidos y cuyo nombre científico es Corvux corax. En Montalbán hay un dicho que reza: “Cuando el grajo grajea, si no es mediodía poco lo quea”.

 

grillo cebollero

GRILLO CEBOLLERO: Grillo topo o alacrán cebollero. Insecto ortóptero de la familia Gryllotalpidae. Se trata de un grillo grande y de hábitos subterráneos. Sus patas delanteras están muy desarrolladas para excavar.

 

gorrión

GURRIPATO: Gorrión común. Forma cariñosa y simpática de referirse a los gorriones. El gorrión común es un ave paseriforme cuyo nombre científico es Passer domesticus.

 

cernicalo

HALCONCILLO DE LAS TORRES: Se le llama así al cernícalo, tanto común (Falco tinnunculus) como primilla  (Falco naumanni), aunque está en desuso dicho nombre. El origen está sin duda en su costumbre de anidar en torres y edificios altos.

 

hormiga cabezona

HORMIGAS CABEZONAS: Hormiga campestre cuyo nombre científico es Messor capitatus. Es de tamaño medio y fundamentalmente granívora. Recibe este nombre por el gran tamaño de su cabeza sobre todo de las más grandes o guerreras, las cuales llegan a alcanzar un tamaño destacable. En los hormigueros de esta especie es donde se buscan las “alúas” (hormigas hembra aladas) para utilizarlas de cebo en las costillas (trampas para cazar pájaros de pequeño tamaño).

 

hormigas del demonio

HORMIGAS DEL DEMONIO: Hormiga doméstica olorosa. Pequeña hormiga de color negruzco cuyo nombre científico es Tapinoma sessile. Estas hormigas obtienen gran parte de su sustento en el ámbito doméstico y son atraídas rápidamente por cualquier trozo de comida que pueda estar a su alcance, especialmente lo dulce. Son muy veloces al desplazarse. Tienen además un olor bastante fuerte y desagradable. En Montalbán eran muy comunes en las casas, teniendo sus hormigueros normalmente en el corral. Actualmente siguen existiendo pero están más controladas debido a los insecticidas y a que hay menos corrales terrizos. El nombre de “hormigas del demonio”, como popularmente se les llama, les viene porque son dañinas, ya que había que estar muy pendiente de que no se quedara comida o restos de ésta en ningún sitio donde pudieran acceder, ya que rápidamente se llenaba de estas hormigas impregnándose además de su mal olor.

HORMIGAS DEL SEÑOR: Hormigas muy pequeñas de color rojizo. No he sido capaz de averiguar de qué especie se trata. El nombre le viene en comparación con las hormigas del demonio, ya que las del Señor (Dios) aunque también se pueden encontrar en el ámbito doméstico son menos dañinas para el hombre, debido a que son más lentas al desplazarse y no son tan agresivas a la hora de buscar alimento dentro de las casas.

HORMIGAS GITANAS o TONTAS: Hormiga de tamaño medio, de color negro y de aspecto muy estilizado. No he sido capaz de averiguar de qué especie se trata. Desconozco el por qué se las conoce en Montalbán como “hormigas gitanas”, pero podría ser por su color. También se les llama “hormigas tontas”, y podría estar en relación con su carácter normalmente tranquilo y su forma de desplazarse, la cual resulta en cierto modo titubeante.

 

jagüilla

JAGÜILLA CAGAJONERA: Abubilla. Ave bucerotiforme de la familia Upupidaey cuyo nombre científico es Upupa epops. Se le llama así en nuestro pueblo porque es muy común verla posada en los montones de estiércol donde busca los insectos de los que se alimenta.

 

jopona

JOPONA: Liebre común. Mamífero lagomorfo de la familia Leporidae cuyo nombre científico es Lepus europeaus. El motivo de llamarle “jopona” guarda relación con su parte trasera (jopo) donde destaca su cola, la cual es de color blanco y resalta muy llamativa cuando la liebre va corriendo. La palabra “jopo” significa en nuestro pueblo parte trasera (culo) de persona o animal. En Montalbán existe tradición de cazar liebres con galgos desde tiempo inmemorial.

 

londro

LONDRO: Alondra. Ave aláudida cuyo nombre científico es Alauda arvensis. Son muy apreciadas por su melodioso canto, siendo los londros capaces de remedar el canto de otras aves.

 

agujero nemesia

MARIQUILLA: Araña de tapadera. Aunque no puedo afirmarlo con rotundidad creo que se trata de la araña Nemesia sp., la cual es una araña migalomorfa de la familia Nemesiidae. Hasta hace pocas décadas eran muy comunes en nuestro pueblo, sobre todo en los patios de las casas y también en la calle, sin embargo a día de hoy es muy difícil verlas. Estas arañas esperan agazapadas dentro de su madriguera, la cual tienen taponada con una especie de tapadera, quitándola y saliendo al exterior velozmente en cuanto notan que pasa una posible presa cerca.

 

_mg_9680_r_800_1-2A

MOSCARDA: Mosca de las palomas. Se trata de una mosca picadora de la familia hippoboscidae, cuyo nombre científico es Pseudolynchia canariensis. Este insecto se alimenta de la sangre de las palomas. En Montalbán, aunque en menor medida y sobre todo en ambiente de cazadores, también se le llama “moscardas” a las palomas.

 

images

MUCHUELO: Mochuelo común. Ave rapaz nocturna de la familia Strigidae y cuyo nombre científico es Athene noctua.

 

Operaor

OPERAOR: Tarabilla común. Ave paseriforme cuyo nombre científico es Saxicola torquatus.

 

orovivo

OROVIVO: También conocido como “gusano del alambre”. Larva de coleóptero (escarabajo) de la familia Elateridae, cuyo nombre científico es Agriotes spp. Este escarabajito es el que de adulto si lo pones boca arriba da un salto (escarabajo click). Estas larvas viven debajo de tierra y son dañinas para la agricultura. Se caracteriza por su llamativo color dorado, siendo el motivo de que en Montalbán se les llame “orovivos”. Eran usadas como cebo en trampas para cazar pájaros.

 

avispa

OVISPA: Avispa común (aunque se puede aplicar a cualquier especie de avispa). Insecto artrópodo de la familia Vespidae y cuyo nombre científico es Vespula vulgaris. Como curiosidad diremos que es muy típica la frase montalbeña “eso es la picá de una ovispa”, para indicar que un asunto o una lesión son de muy poca importancia.

 

avispa

Foto de Iván López Barrera.

OVISPA LUCERA: Avispa macho de la especie Polistes dominula o “avispa cartonera”. Tienen la particularidad de que sus ojos son verdes y de que carecen de aguijón, por lo que no pican, además de que su carácter es más manso y pasivo que las demás avispas. Desconozco el motivo por el que se le llama “lucera”. Suelen aparecer al final del verano para fecundar a las nuevas reinas, siendo poco frecuente conseguir observar alguna. Que yo recuerde, en toda mi vida sólo he visto una avispa “lucera”, y fue de niño en el patio de mi abuela Juana, mi padre fue quien en ese momento me enseñó que esas avispas que tenían los ojos verdes no picaban, cosa que me intrigó y sorprendió mucho. Estuve un buen rato jugando con ella en las manos hasta que siguió su camino volando. 

 

pajarilla

PAJARILLA: Escribano hortelano. Ave paseriforme cuyo nombre científico es Emberiza hortulana.

 

buitrón

PAJARITO DEL QUEJÍO: Buitrón. Ave paseriforme cuyo nombre científico es Cinsticola juncidis. Recibe el nombre porque emite continuamente una especie de pitido (“quejido”) muy fino y fácilmente reconocible.

 

Torcecuellos

PÁJARO HORMIGUERO: Torcecuellos. Ave de la familia de los pícidos y cuyo nombre científico es Jynx torquilla. Se le llama así en Montalbán porque se alimenta, entre otros insectos, de hormigas que caza en los hormigueros gracias a su larga lengua.

 

palomita

PALOMITA: Se denomina así en nuestro pueblo a cualquier especie de polilla.

 

paulilla

PAULILLA: Chinche verde. Insecto artrópodo cuyo nombre científico es Nezara viridula. También llamado Chinche hediondo por el mal olor que desprende, sobre todo si se tiene contacto directo con él. También se le llama paulilla a cualquier otro tipo de chinche de similar apariencia aunque sea de distinto color, como por ejemplo el chinche del cereal.

 

pechito rubio

PECHITO RUBIO: Petirrojo. Ave paseriforme cuyo nombre científico es Erithacus rubecula. Tanto su nombre oficial como el que se le da en nuestro pueblo está en relación con el color anaranjado-rojizo de su pecho.

 

Perdiz_roja

PERDIGÓN: Perdiz roja. Ave galliforme cuyo nombre científico es Alectoris rufa. Quizá sea el ave más apreciada y representativa de nuestra campiña. En nuestro pueblo también se le llama, aunque en menor medida, “perdigocha”.

 

pillamoscas

PILLAMOSCAS: Pequeña araña saltadora de la familia Salticidae y cuyo nombre científico es Menemerus semilibamtus. Es muy frecuente en las casas de nuestro pueblo, sobre todo en las que tienen corral o patio. Es beneficiosa para el hombre, ya que su alimento es mayormente moscas, las cuales caza acechándolas con gran habilidad y dando un veloz salto sobre ellas.

 

Mosquitero común

PIPIRICHI: Mosquitero común. Pequeña ave paseriforme cuyo nombre científico es Phylloscobus collybita. Al mosquitero también se le llama en nuestro pueblo “mosquerito”, por deformación del nombre original, si bien es mucho menos usado que “pipirichi”.

 

podenco-andaluz-grande-620x371

PUENCO: Podenco. Perro de caza muy apreciado por tener muy desarrollados los sentidos de la vista, oído y olfato, lo que le da gran eficacia en la búsqueda de presas.

 

rajaculo

RAJACULO: También llamados en otras localidades “cortapichas” o “saltapicos”. Su nombre científico es Pedetontus unimaculatus, y se trata de un insecto de la familia de los apterígotos, también denominados “cavernícolas”. En el ámbito urbano suelen vivir en las paredes de tapial y es por eso que como cada vez quedan menos casas de ese tipo de construcción también ha disminuido notablemente el número de estos insectos, aunque todavía pueden verse con relativa frecuencia. El método defensivo que utilizan estos animales para huir de sus depredadores es el salto. Cuando era niño jugábamos a hacerlos saltar pisándole con un dedo la cola que tienen, lo que pasa es que al pegar ese salto los animalitos se dejaban la cola atrás (pisada con el dedo), vamos se les “rajaba el culo”, y de ahí le viene el nombre popular con que son conocidos en Montalbán.

 

regalgo

REGALGO: Galgo cruzado con otra raza de perro, habitualmente podenco. A la hembra se le llama regalga. Normalmente criados por desconocimiento, ya que cuando son muy cachorros resulta complicado saber que no son galgos puros. Aunque no tienen las mismas cualidades físicas para correr y cazar liebres que los galgos, en algunas ocasiones se dan casos de regalgos y regalgas que son muy buenos en astucia y velocidad y consiguen atraparlas.

 

regarza

REGARZA: Alzacola. Ave paseriforme cuyo nombre científico es Cercotrichas galactotes.

 

rosquilla

ROSQUILLA: Milpiés. Miriápodo diplódodo. El nombre de “rosquilla” le viene porque cuando se sienten amenazados o quieren protegerse enroscan su cuerpo formando una espiral (rosquilla).

 

tenacillas

TENACILLAS: Tijereta. Insecto dermáptero cuyo nombre científico es Forficula auricularia. Tanto su nombre más habitual como el que recibe en nuestro pueblo están en relación con las pinzas o tenazas que tiene al final de su abdomen.

 

mantis

TERESA: Mantis religiosa. Insecto artrópodo de la familia Mantidae y cuyo nombre científico es Mantis religiosa. Lo de “religiosa” le viene por la postura que tienen normalmente sus patas delanteras, las cuales se asemejan a alguien rezando. Seguramente por ese mismo motivo se la conoce también como “santateresa” en muchos lugares o “teresa” a secas en el caso de Montalbán.

 

tifa blanca

TIFA BLANCA: Lavandera blanca. Ave paseriforme cuyo nombre científico es Motacilla alba. Las tifas o tifitas blancas son denominadas normalmente como “tifas” o “tifitas” a secas, ya que son mucho más abundantes que las tifas amarillas.

 

tifa amarilla

TIFA AMARILLA: Lavandera cascadeña. Ave paseriforme cuyo nombre científico es Motacilla cinerea.

 

tordo estonino

TORDO: Estornino. En nuestro pueblo se le llama “tordos” a los estorninos, tanto negros como pintos. Los estorninos son aves paseriformes de la familia Sturnidae.

 

trepatroncos

TREPATRONCOS: Agateador común. Ave de la familia Certhiidae, cuyo nombre científico es Certhia brachydactyla. Tanto su nombre oficial como el que se le da en nuestro pueblo están en relación con su habilidad para trepar por los troncos, donde obtiene su alimento, compuesto por insectos y arañas.

 

avion

VENCEJO: Avión común. Ave paseriforme de la familia de las golondrinas y cuyo nombre científico es Delichon urbicum.

 

verdon

VERDÓN: Verderón común. Ave paseriforme cuyo nombre científico es Carduelis chloris. Es un ave muy apreciada por su canto, por lo que es habitual verla enjaulada. Su nombre, tanto “verderón”, como “verdón”, está en relación con el color de su plumaje.

 

alcaudon_real_g

VERDUGO: Alcaudón real. Ave de la familia Laniidae cuyo nombre científico es Lanius meridionalis. Se le llama “verdugo” porque, tanto él como las demás especies de alcaudón, tienen la costumbre de empalar a sus presas en elementos puntiagudos como espinas de árboles o arbustos o alambre de espino, para después devorarlas.

 

milano-negro

VILANO: Milano. Forma, en desuso, muy antigua y reconocida por el DRAE para referirse a este ave rapaz, indistintamente si es el Milano negro (Milvus migrans) o el Milano real (Milvus milvus), si bien el primero es mucho más abundante en esta zona.

 

zordilla

ZORDILLA: Bisbita común. Ave paseriforme de la familia Motacillidae y cuyo nombre científico es Anthus pratensis.

 

12993532Tm

ZORZAL GUÍA: Zorzal charlo. Ave paseriforme de la familia Turdidae y cuyo nombre científico es Turdus viscivurus. El nombre de “guía” le viene porque tradicionalmente se pensaba que los zorzales comunes eran guiados en las migraciones por estos zorzales de mayor tamaño, los cuales irían en cabeza de las bandadas.

 

ChotacabrasPardo

ZUMALLO: Chotacabras. Ave caprimulgiforme cuyo nombre científico es Caprimulgus europeaus. El nombre de “chotacabras” tiene su origen en que es habitual verlos volar entre las piaras de cabras, donde se alimentan de insectos, sin embargo popularmente se pensaba que se bebían la leche de las cabras, pero como vemos estas aves son beneficiosas para el hombre, pues son insectívoras. Los chotacabras tienen una apertura de pico muy grande, lo que le ayuda a cazar insectos al vuelo. En Montalbán es muy típica la frase “tienes más boca que un zumallo”, para referirse a alguien que tiene la boca muy grande.

Publicado en Sin categoría | 6 comentarios

Castillos, torres y atalayas de la Campiña Sur Cordobesa.

portada (2)

Desde tiempos antiguos y a lo largo de la historia del solar campiñés, nuestra comarca ha estado jalonada de construcciones militares de carácter defensivo, castros ibéricos, torres romanas, visigodas, atalayas y castillos árabes, que posteriormente y reformados pasaron a manos castellanas, todos ellos prueba de la importante población que siempre tuvo esta zona de España. Desde aquellas lejanas épocas de la antigüedad donde estos testigos pétreos destacaban entre el gran bosque mediterráneo que cubría la mayor parte de este mar de cerritos, hasta el día de hoy, donde se perfilan en el horizonte entre olivos, viñas y tierras calmas de esta campiña domesticada, han pasado por muchas vicisitudes, muchos enfrentamientos bélicos que les afectaron, y posteriormente, ya en tiempos donde no sufrían los golpes de la guerra, fueron el olvido y el desuso los que hicieron mella en muchos de ellos, los cuales sucumbieron perdiéndose para siempre, como en el caso de nuestro querido castillo montalbeño. Otros, por fortuna, dañados pervivieron y han sido reformados, otros aún esperan esa reparación que los valore y dignifique como parte de nuestra historia. En esta pequeña entrada de mi blog quiero hacer un pequeño homenaje a estos castillos, torres y atalayas campiñesas, mencionando a todos cuantos he podido tener conocimiento de su existencia (muy posiblemente hubiera más) y escribiendo unas breves líneas sobre ellos. También añadiré enlaces a internet para quien esté interesado en saber más sobre estas viejas construcciones militares de nuestro entorno campiñés más inmediato. Espero que os guste.

castillo-de-montemayor-aerea_215110Castillo de Montemayor: También llamado Castillo Ducal de Frías. Seguramente el castillo mejor conservado de toda nuestra comarca y uno de los más bellos de la provincia. Fue construido en el siglo XIV en el proceso repoblador de la mencionada villa de Montemayor. Situado en lo más alto del pueblo y rodeado de arboleda, las vistas desde el mismo y su entorno son extraordinarias.

castillo%20de%20Dos%20HermanasCastillo de Dos Hermanas (Montemayor): Está situado este castillo a unos siete kilómetros al Este de Montemayor, a orillas del arroyo Carchena y en estado ruinoso. Se trata de una antigua fortaleza de origen musulmán. Martín Alfonso de Córdoba usó parte de sus materiales para la construcción del castillo de Montemayor.

cast santaellaCastillo de Santaella: Castillo de origen musulmán ubicado en la localidad mencionada. Los expertos coinciden en atribuir a esta construcción militar factura almohade (siglo XII). Del primitivo castillo sólo se conserva la torre del homenaje, la cual está en un aceptable estado de conservación, así como parte de la muralla, que junto con la mencionada torre hacen un conjunto muy bello y pintoresco.

Torre de Mingo Illán (Santaella): Se trataría de una torre vigía situada cerca del cortijo de Mingo Illán, en término municipal de Santaella y a unos seis kilómetros de dicha localidad, concretamente en el cerro de La Puerca, de 329 metros de altitud. Desconozco si en la actualidad queda algún resto de la misma.

La Torre (Santaella): Estaríamos ante una torre vigía situada cerca del cortijo de La Membrilla, en el pago denominado Cerro de La Torre, aproximadamente a un kilómetro al Sur de La Guijarrosa y concretamente en un cerro llamado Gurugú, que además es vértice geodésico. Desconozco si en el lugar queda algún tipo de resto de dicha torre.

Castillejo (Santaella): Torre vigía de la cual desconozco si queda algún resto y que estuvo ubicada en término de Santaella cercana al Fontanar y al cortijo de Canillas, en un cerro al sur de ambos llamado Cerro del Castillejo.

Castillo de MonturqueCastillo de Monturque: Castillo de época musulmana situado en la citada localidad y del cual sólo ha llegado hasta nuestros días la torre del homenaje, en un estado de conservación bueno.

Atalaya de Chacón (Monturque): Como su propio nombre indica se trata de una atalaya situada en el pago de Chacón, aproximadamente a un kilómetro y medio al Norte de Monturque. Desconozco si queda algún resto de la misma en la actualidad.

Torre de Fernán - Núñez de TemezTorre de Fernán Nuñez de Témez: Esta torre está integrada en el Palacio Ducal de Fernán Núñez. Es de origen árabe y fue conquistada por el capitán Fernán Núñez de Témez a los musulmanes en el siglo XIII, pudiéndose observar aún restos de la misma a pesar de haber sido integrada dentro de la estructura del mencionado palacio. Esta torre es el germen del actual municipio de Fernán Núñez.

aben calezTorre de Aben Calez (Fernán Núñez): Torre de origen árabe de la que aún quedan algunos restos. Está situada en el pago de La Estacá, a escaso medio kilómetro del casco urbano de Fernán Núñez. Esta torre, junto con su poblado e iglesia aledaños fueron destruidos por los musulmanes a principios del siglo XIV, los cuales causaron gran mortandad entre sus habitantes.

la atalaya fernanLa Atalaya (Fernán Núñez): Torre vigía de origen árabe situada a unos cinco kilómetros al Noreste de Fernán Núñez, en el Cerro del Madroño. De esta torre sólo quedan algunos restos de piedras, ya que fue dinamitada en el siglo XX.

Torre de Aben Hance (Fernán Núñez): Torre vigía de la cual se desconoce a día de hoy su ubicación. En el libro “Los castillos de Córdoba” de Mercedes Valverde y Felipe Toledo la única información que se da sobre la misma es que estaba cercana a Torre Albaen (Torrebadén).

Digital Camera

Castillo Anzur (Puente Genil): Castillo de origen musulmán construido en el siglo X y situado a seis kilómetros aproximadamente al Este de Puente Genil. Sólo queda del castillo la torre, visible desde mucha distancia al estar situada en un lugar prominente de la campiña. En los alrededores del castillo se ha encontrado multitud de restos arqueológicos como murallas, vasijas, etc. ya que a los pies del mismo se han asentado diferentes culturas a lo largo de la historia; la ibera, la romana y la árabe.

castillo%20de%20Luna%20(Aguilar)Castillo de Aguilar: También llamado castillo de Poley o castillo de Luna. Situado en Aguilar de la Frontera, sólo quedan algunos restos ruinosos del que fue uno de los castillos más grandes de la provincia de Córdoba. De origen musulmán, aunque posiblemente edificado sobre construcciones de tipo defensivo más antiguas, posteriormente fue reformado y fortificado por los señores de Aguilar, a los que servía de residencia. Ya aparece citado en crónicas del siglo IX.

La Atalaya aguilarTorre de la Atalaya (Aguilar): Como su propio nombre indica se trataría de una atalaya o torre vigía, posiblemente de origen musulmán, que estaba situada hacia el Suroeste de Aguilar de la Frontera, a unos cuatro kilómetros de dicha población, concretamente en el pago de Lomas de la Atalaya, al Norte del camino de los Metedores y en un cerro de 398 metros de altitud y que además es vértice geodésico. Desconozco si queda algún resto de dicha torre o atalaya.

La Torre (Aguilar): Se trataría de una antigua torre vigía de origen musulmán de la cual desconozco si queda algún resto. Su ubicación es un cerro de 489 metros de altitud a unos tres kilómetros al Sureste de Aguilar y en dirección a Moriles.

Castillo_Montilla-1Castillo de Montilla: Castillo de origen medieval que estaba situado en la citada ciudad, en un montículo desde donde se domina toda Montilla. Fue residencia de los señores de Aguilar, tratándose de un castillo muy importante en su época y de grandes dimensiones. En el año 1508 fue mandado derribar por el rey Fernando el Católico como represalia a la rebelde conducta de Pedro Fernández de Córdoba, señor de Aguilar y primer marqués de Priego. Posteriormente, en el siglo XVIII, el duque de Medinaceli construyó en su solar los graneros ducales.

Torre de Castillejos (Montilla): Seguramente estaos ante una antigua torre vigía de origen musulmán, la cual estaba situada al norte de Montilla, concretamente a unos 5 kilómetros de dicha localidad y en las cercanías del cortijo de Castillejos o Castillejo. Desconozco si queda algún resto de la misma.

Castillo-de-La-Rambla-2-e1430238880628Castillo de La Rambla: Castillo de origen musulmán construido a base tapial y almendrilla. Sólo se conserva la torre del homenaje, de 18 metros de altura y conocida por los rambleños como “el torreón”, así como un pequeño trozo de lienzo de muralla junto a dicha torre. Aunque no se sabe con exactitud la fecha de su construcción, por los materiales empleados posiblemente sea del siglo XI o XII. Actualmente es propiedad del Ayuntamiento de La Rambla, el cual lo usa como Museo de la Cerámica.

Castillo del Hornillo (La Rambla): Seguramente se trata de una antigua torre o atalaya de época musulmana, de la cual apenas quedan algunos restos de sillares, ya que al ser de propiedad privada se ha construido sobre la misma en época relativamente reciente. En los alrededores también existen evidencias de un antiguo asentamiento, seguramente de época romana. Se sitúa a unos tres kilómetros al Noroeste de La Rambla, cerca del camino del Hornillo y del arroyo del Barranco del Puro.

La Torrecilla (La Rambla): Se trataría de una torre vigía hoy desaparecida y que según el libro “Los castillos de Córdoba” (de Mercedes Valverde y Felipe Toledo) estuvo ubicada en un cortijo al Norte del camino de La Rambla a La Carlota, entre Santaella y San Sebastián de los Ballesteros. No he podido averiguar qué cortijo puede ser, si bien existen relativamente cercanos a esa ubicación dos pagos llamados Siete Torres y Las Torrecillas, sin embargo ambos están en término de Santaella, desconociendo si alguno de ellos pudiera ser la mencionada Torrecilla.

cast mtbCastillo de Montalbán: Se trataría de una torre vigía de origen musulmán (siglo XI o XII), si bien no es descartable que fuese algo más extenso el recinto fortificado. Estaba situado en dicha localidad a escasos cien metros del casco urbano y en una pequeña colina hacia el Oeste. Esta fortificación militar fue el germen del actual Montalbán. Tras la reconquista fue cayendo en desuso y sus piedras sirvieron de cantera para construir casas y ermitas. Finalmente sus últimas ruinas fueron derribadas hacia el año 1940 para evitar accidentes, ya que muchos niños se iban a jugar allí. En la actualidad no queda ningún resto visible del mismo.

tabarraTorre vigía de Tabarra (Montalbán): Torre vigía seguramente de origen musulmán, de la que no queda ningún resto, la cual estaba situada en un cerro a 358 metros de altitud (el más alto del término municipal montalbeño y conocido como cerro Orteguita) y a unos cinco kilómetros al Sur de Montalbán, en el pago de Tabarra. Hasta la lectura del libro “Los castillos de Córdoba” (de Mercedes Valverde y Felipe Toledo) desconocía que hubiera existido una torre vigía en el pago de Tabarra. En el mencionado libro, en su página 39 y describiendo el castillo de Aguilar, se dice que desde el mismo eran posibles las señales ópticas con la torre vigía de Tabarra (entre otras).

Publicado en Sin categoría | 4 comentarios

Montalbán en el Diccionario Geográfico de Tomás López (1793).

Mapa General de España y Portugal (1782) por D. Tomás López. l.

Mapa de España y Portugal (1782). De D. Tomás López.

Tomás López (1730-1802) fue un insigne geógrafo real que recibió el importante encargo de realizar un diccionario cartográfico e histórico de España, el cual no llegó a terminar, pero en el que sí dio tiempo a incluir la provincia de Córdoba, y en ella varias páginas dedicadas a Montalbán. El sistema que se usó fue el recopilar información a través de los distintos obispados, por medio de los cuales se enviaba correspondencia a los párrocos de los pueblos para que ellos, u otras personas con suficiente conocimiento, mediante correo contestasen con la información requerida para la confección de tamaña empresa, consistiendo en datos sobre la localidad, distancias a otros pueblos y un pequeño mapa del entorno. La información sobre Montalbán fue dada en marzo de 1793 por el entonces párroco de la localidad D. Rafael Sánchez de Feria y Castillo, hijo del ilustre D. Bartolomé Sánchez de Feria y Morales, escritor de la conocida obra Palestra Sagrada. Resulta realmente interesante leer los datos e información que este hombre dio sobre nuestro pueblo, ya que su elevado nivel cultural dio como resultado un trabajo de una calidad por encima de la media. Existe sin embargo un detalle que creo es erróneo, ya que en el mapa que se adjuntó, el cortijo Prado Hazmaymón, con su Plaza de Armas (actualmente El Prado), donde informa de la gran cantidad de restos arqueológicos que existen, lo dibujó al Noreste de Montalbán, cuando en realidad está al Sureste de nuestro pueblo, tal y como el mismo señor Sánchez de Feria relata en el texto que nos ocupa. Por lo demás se trata de un documento excepcional para conocer el Montalbán de finales del Siglo de las Luces. Para terminar, quiero dar las gracias a mi buen amigo montillano Juan Casado Alcaide por haberme hecho llegar este interesante documento, el cual a continuación comparto con vosotros al completo, espero que os guste:

“Muy señor mío: Al correo próximo en el que recibí la muy favorecida de usted con fecha del 4 de diciembre del año próximo pasado, le dirigí las noticias escasas que he podido adquirir de esta villa con el mapa imperfecto de éste y los pueblos circunvecinos. Pero habiendo caído en aquel entonces en una enfermedad, el sujeto que se encargó de mis papales puso la carta en sitio adonde no he tocado hasta ahora que , suscitado de la última de usted fecha en 9 de febrero del presente año, he preguntado y reconocido mis papeles y entre ellos he hallado detenidos los de usted, a quien suplico rendidamente disimule este accidente no prevendío y las muchas faltas con que desempeña sus amables encargos, bien que no por falta de voluntad, que la tiene para servir a usted muy pronta en su seguro servidor y capellán que su mano besa. Rafael Sánchez de Feria y Castillo.

Noticia de la villa de Montalbán, en el reino de Córdoba.

A cinco leguas y media, según la reputación común de la antigua metrópoli de la Bética que hoy lo es de este reino y obispado de Córdoba, digo, ciudad para cuyos encomios basta el nombrarla, se halla a la parte del Sur con una leve inflexión a la del Este, la conocida alegre, abundante y real villa de Montalbán, que obtiene por sí vicaría, y es propia de los excelentísimos señores duques de Medinaceli, como marqueses de Priego y de Montalbán y tiene el número de setecientos vecinos.

Tiene una sola parroquia, cuya titular es María Santísima de Gracia en la que ejercen sus funciones dos curas párrocos presentados por dichos señores excelentísimos y los demás ministros, como patronos de ella. Dentro de su recinto hay cinco ermitas, dedicada la una a Jesucristo crucificado con el título de Veracruz, otra a María Santísima de los Remedios, otra a la misma de la Caridad, otra a su dulcísimo esposo señor San José y otra a San Sebastián. A unas cuarenta varas de la población por la parte del Mediodía se halla otra, primorosísima en su fábrica y adornos, dedicada a Jesús con la cruz a cuestas con el nombre y título del Calvario. Nos veríamos en la precisión de hacer una muy larga digresión y de exceder los términos de una compendiosa relación que nos está encargada, si hubiésemos de dar noticia de lo famoso de esta imagen. Bástenos decir para acreditarlo en pocas palabras, que con las limosnas solas de los fieles se mantiene con ostentación su fábrica, que se levantó a las mismas expensas pocos años hace, sus adornos y culto. Que se costean anualmente repetidísimamente funciones e indulgencias circulares de las cuarentas horas, especialmente el día de la Transfiguración, 6 de agosto, en que se hace su fiesta principal con concurrencia de infinitas gentes de los pueblos circunvecinos. Que se hacen continuas romerías de las de diez o más leguas de distancia, muchas veces a pie y no pocas descalzos, sin temor a los rigores de las estaciones, pruebas, cuando no hubiese tantas otras, las más convincentes de que el logro de los favores del cielo por este medio es el efecto de las peticiones de los fieles, las que se confirman en el sin número de muletas, bragueros, trenzas de pelo, tablillas, retratos, cuerpos de plata y cera y otros adornos piadosos que adornan las paredes del santuario con muchas ventajas a las telas más suntuosas.

No nos consta que esta villa halla tenido otro nombre distinto del que en el día se obtiene, aunque mi eruditísimo y venerado padre el doctor don Bartolomé Sánchez de Feria y Morales, que santa gloria haya, en sus memorias eclesiásticas y civiles de Córdoba que con el título de Palestra Sagrada escribió en cuatro tomos, en la disertación y opúsculo histórico y geográfico sobre la antigua población del obispado con reducción al estado presente, hace mención de un pueblo llamado Segovia, nombrado por Hircio, a donde llegó Longino con su ejército a marchas forzadas desde Carmona, y a quien la distancia y a otras señas hace reducirle a esta villa de Montalbán o sus cercanías. Que la situación presente no es la de la antigua Segovia se demuestra en que en las excavaciones que se hacen no se hallan rastros de cimientos antiguos con diverso giro que en el día tienen los edificios, ni con el mismo; no se halla tierra movida otra vez, ni otros monumentos semejantes. Que dicha población debe reducirse a las cercanías es evidente. En efecto, sólo a un cuarto y medio de legua de esta villa, al Sureste, en la cima de un grande cerro que hoy conserva el nombre de Plaza de Armas, tierras del cortijo llamado Prado Hazmaymón, se registran al tiempo de la labor cimientos frecuentes, tejas, ladrillos, perros, plomo y monedas de cobre, de las que algunas conservo en mi poder, romanas, arábigas y góticas, invictísimos testimonios de población; y el que sea la dicha se convence de que no se hallan otros algunos en algunas leguas de circunferencia. En la misma cima, en terreno común, se halla una fuente de agua dulce conducida por caños barreños, cuya estructura denota antigüedad y el no hallarse posesión alguna y el estar al fin de la misma cima da a entender serviría a dicha población.

Se ignora enteramente el tiempo de la erección de esta villa de Montalbán. Lo cierto es que en el año 1530 se halla ya con forma de senado o ayuntamiento y, no siendo las cosas perfectas en su principio, se infiere verosímilmente, se erigió poco después de la conquista por San Fernando III, que por lo respectivo a la ciudad de Córdoba sucedió el día 29 de junio de 1236, y por lo que hace a este terreno sería algún tiempo después. Su fábrica al estilo moderno de poblar es otro testimonio de nuestra congruencia. Consiste en tres anchurosas calles maestras de a ochocientas sesenta y cuatro varas castellanas de largo y  repetidas calles atraviesas que facilitan con muchas ventajas el comercio civil de las gentes,. Su situación sobre tosca en la cima de un cerro de regular elevación y capaz de otra tana población o poco menos, sin tocar en la falda. Giran sus dichas calles de Norte a Sur y las atraviesas de Este a Oeste. Por la parte del Norte nordeste y Noroeste, a corta distancia de la población, hay una cordillera de cerros de poca más elevación que la de la suya, y por todo el resto de su circunferencia se registran grandes y anchurosas llanuras, salpicadas de pequeños cerros, que le hacen alegre, hermosa y apacible a la vista y al cultivo.

La villa no usa otras armas que las de los excelentísimos señores duques de Medinaceli. No nos consta de otro privilegio particular que tenga, sino el de gozar de término común con los pueblos de este estado, que son Montilla, Aguilar, Monturque, Puente Don Gonzalo y Santa Cruz. La distancia de los pueblos circunvecinos se demuestra del plan adjunto. Quisiéramos habernos explayado mucho más y haber dado más cabales noticias de las que damos, empero nuestro corto talento dedicado a otro género de estudio no nos presenta los materiales y especies necesarias para el cabal desempeño del encargo que se nos hace. Las prudentes manos a donde se dirige suplirán nuestras faltas y el deseo que tenemos de ser útil al público y servir con ventajas a los que creen en la bondad de valerse nuestras débiles fuerzas. Don Rafael Sánchez de Feria y Castillo.

Montalbán, 18 de marzo de 1793. Muy señor mío de mi singular aprecio: Es muy propio de los espíritus grandes ensalzar hasta el extremo aún las cosas más triviales del otro. Al paso de las almas abatidas y enanas no pueden mirar sin horror que hay quien se distinga ni aún aparezca a la vista de las gentes. Usted en el común dictamen y mi trabajo en el mío, están constituidos en aquella clase, y por eso hace de él el elogio que no merece seguramente. Vivo a usted reconocidísimo por el favor que en ello me dispensa, y lo estaré mucho más con que me cuente entre sus muy apasionados.

De aquí a Córdoba hay cinco leguas y media escasas y el camino es: A La Rambla, media escasa, de aquí a Fernán Núñez, una; y de aquí a Córdoba, cuatro. De aquí a Lucena hay cinco leguas, de ellas dos a Aguilar de la Frontera, de aquí a Monturque una; y de aquí a Lucena, dos. Para ir a La Carlota no se pasa por población alguna y dista de este pueblo tres leguas y media.

Creo haber satisfecho al deseo de usted, como lo haré en cuanto esté en mi arbitrio y en cuanto se digne a mandar a éste atento servidor y capellán que su mano besa. Rafael Sánchez de Feria y Castillo.

P.D. Recomiendo a usted la obra de mi verdadero padre, que santa gloria haya, intitulada Palestra Sagrada o Memorial de los Santos de Córdoba, y en el 4º tomo de ella el opúsculo geográfico sobre la antigua población de este obispado con reducción al estado presente, de lo que hablo en la descripción que dirigí a usted por lo útil que le puede ser a los fines que se propone”.

Mapa que se adjuntó. Se puede observar el error al situar el cortijo Prado Hazmaymón al Noreste de Montalbán.

Mapa que se adjuntó. Se puede observar el error al situar el cortijo Prado Hazmaymón y la Plaza de Armas al Noreste de Montalbán.

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Pedro Fernández de Córdoba y Pacheco, I Marqués de Priego, ¿la persona más importante en la historia de Montalbán?.

marquessado-de-priego-fernndez-de-crdoba-3-638En los aproximadamente siete siglos que tiene de historia nuestro pueblo (documentada desde mediados del s. XIV hasta nuestros días) es difícil determinar qué persona ha sido la más importante para el devenir del mismo. Sin embargo, considero que Pedro Fernández de Córdoba y Pacheco, primer Marqués de Priego, sí que podría ser un candidato para ostentar dicha “distinción”. Este hombre, titular de la Casa de Aguilar-Priego a finales del siglo XV y principios del XVI fue el principal precursor y protagonista en la repoblación definitiva de nuestro pueblo, el cual estaba sumido en una crisis demográfica que venía arrastrada desde más de un siglo atrás y de la cual no terminaba de salir, dándose el caso de que en el año 1500 y perteneciendo aún Montalbán a la Casa de Montemayor, los titulares de ésta, Doña Beatriz de Montemayor y su esposo Fernán Yáñez de Badajoz (Alcaide Mayor de Écija), en vista de que las medidas tomadas para repoblarlo resultaban infructuosas, decidieron convertir las tierras de Montalbán en una dehesa, lo que hubiera significado la más que posible desaparición de nuestro pueblo. Sin embargo el Marqués de Priego no estuvo de acuerdo con esta decisión, ya que consideraba que las tierras de Montalbán estaban dentro de su jurisdicción y además eran muy relevantes dentro del Señorío de Aguilar para reforzar sus límites al Noroeste y lindando con La Rambla, población ésta importante ya en aquella época y con la que los Señores de Aguilar mantenían continuas disputas desde hacía muchos años por motivos de tierras y lindes. Es decir, el Marqués de Priego estaba convencido de que la forma de fortalecer su poder en aquella zona era sin duda que Montalbán se convirtiera en un núcleo importante de población que pudiera cultivar las tierras y afianzar de esta forma sus dominios señoriales. El Marqués de Priego para conseguir este objetivo urdió un plan;  debido a la enemistad que mantenía con sus primos de la Casa de Montemayor, utilizó una tercera persona para llegar a un acuerdo de compra del castillo y villa de Montalbán, esta persona era otro familiar suyo, el Alcaide de los Donceles (las tres casas nobiliarias; Alcaide de los Donceles, Montemayor y Aguilar, eran familia) el cual compró a Beatriz de Montemayor el lote por tres millones de maravedís, una enorme suma en esa época y prueba de que se consideró a Montalbán muy importante estratégicamente, sin embargo el que realmente pagó fue el Marqués de Priego, así tras una posterior cesión de derechos nuestro pueblo pasó definitivamente a la Casa de Aguilar-Priego en el año 1503. Inmediatamente y ante la carestía de población, el Marqués de Priego encargó a su criado Luis Alvárez (vecino de La Rambla) que procediese a repartir los solares y majuelos (viñas) del término montalbeño a quienes acudieran a poblarlo, lo que supuso un rápido crecimiento demográfico y la consolidación definitiva de nuestro pueblo como núcleo de población permanente, tan es así que pasados menos de cuarenta años ya superaba los 500 vecinos. Visto lo anterior y sopesando las circunstancias que rodearon a todos aquellos acontecimientos para nuestro pueblo, podemos afirmar que de no haber intervenido el Marqués de Priego (defendiendo sus intereses señoriales por supuesto), muy posiblemente Montalbán hubiese desaparecido totalmente como población, ya que además de la escasa cuantía con la que contaba la villa (se calcula que tendría menos de 100 habitantes) los titulares de sus tierras, aún sin desmontar en gran medida, habían decidido convertir el lugar en una dehesa. Por tanto, podríamos afirmar que Pedro Fernández de Córdoba y Pacheco, I Marqués de Priego, podría ser la persona más importante en la historia de nuestro pueblo, ya que sin su decidida intervención en la compra y repoblación de Montalbán a principios del siglo XVI, nuestro pueblo no existiría como lo conocemos.

Escudo de la Casa de Aguilar-Priego

Escudo de la Casa de Aguilar-Priego

553029_10200334112893285_400151835_n

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario